Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 1, No. 3, trimestre julio - septiembre de 2005.

 

LA EDUCACIÓN PARA EL USO CRITICO DE LA INTERNET

M.C. Aleida Leticia Tello Divicino*

RESUMEN


Este trabajo hace un recuento histórico-conceptual de la educación para el uso crítico de los medios. Incluye los primeros datos y propuestas de algunos autores para educar a los usuarios de la Internet en busca de una definición de la misma.

LA EDUCACIÓN PARA EL USO CRITICO DE LA INTERNET


Aún cuando en diferentes países hay antecedentes antiguos en materia pedagógica para los medios de comunicación, fue en la década de los ochentas, cuando se promovió y se apoyó la investigación en torno al tema (1).

En Inglaterra, Len Masterman es uno de los autores claves en la educación para la recepción. Expone siete razones para considerar a la educación en medios de comunicación, como un asunto prioritario:

1) Un elevado uso del consumo de los medios y la saturación de estos en la sociedad contemporánea.
2) La importancia ideológica de los medios y su influencia como empresa de concienciación.
3) El aumento de la manipulación y fabricación de la información y su propagación por los medios.
4) La creciente penetración de los medios en la creciente penetración de los medios en los procesos democráticos fundamentales.
5) La creciente importancia de la comunicación e información visuales en todas las áreas.
6) La importancia de educar a los alumnos para que hagan frente a las exigencias del futuro.
7) El vertiginoso incremento de las presiones nacionales e internacionales para privatizar la información.

La educación para los medios, recibe diferentes nombres como educación audiovisual, pedagogía de los medios, alfabetización audiovisual, educación en medios de comunicación, educación para la recepción crítica, pedagogía de la imagen, educación en materia de comunicación, todos, con algunas variables, encaminados en el mismo sentido: dotar al receptor de los medios de comunicación, de los conocimientos necesarios para asumir una postura activa, selectiva, crítica, ante los mensajes de los mismos.

Para Joan Ferrés, educar para la reflexión crítica “supone ayudar a tomar distancias respecto a los propios sentimientos, saber identificar los motivos de la magia, comprender el sentido explícito e implícito de las informaciones y de las historias... y, sobre todo, ser capaces de establecer relaciones coherentes y críticas ante lo que aparece en la pantalla y la realidad del mundo fuera de ella” (1994:106).

Masterman propone como principio básico de la educación audiovisual, tener en cuenta que “los medios son sistemas simbólicos (o de signos) que necesitan ser leídos de manera activa, y que no son reflejo incuestionable de la realidad externa ni se explican por si mismos” (1999: 36).

Por lo tanto la educación audiovisual asume necesariamente que estas experiencias presentadas por los medios de comunicación “están reconstruidas, representadas (re-presentadas), empaquetadas y moldeadas con formas identificables y características por las instituciones de los medios, las técnicas audiovisuales y la práctica de los profesionales de la comunicación” (Ídem).

Para Guillermo Orozco, como para la perspectiva latinoamericana en educación para la recepción, este esfuerzo educativo, debe ir más allá de analizar los aspectos técnicos y semióticos de los medios de comunicación: “la educación para la recepción participativa implica la toma de conciencia de los sujetos, como sujetos sociales, que para construir su imagen histórica requieren de los medios de comunicación y de un constante flujo de información que les refleje y les retroalimente”.

Con la llegada de la Internet a la oferta comunicativa, y en si de la tecnología multimedia, nos encontramos ante un nuevo reto: educar para el uso crítico de la Internet.

En un documento editado en julio del 2002, por la UNESCO, como producto de la primera reunión del Comité Preliminar de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (WSIS por sus siglas en Ingles), está planteada la necesidad de fomentar las oportunidades de enseñanza y aprendizaje por medio del acceso a contenidos y sistemas, gracias a las Tecnologías de la Comunicación e Información (ICTs por sus siglas en ingles).

Los puntos que dedican a este tema son siete que podemos resumir de la siguiente forma:

1) Los ICTs ofrecen cada vez más oportunidades para aprender sin estar dentro de los sistemas formales de educación. Pero conforme aumenta la demanda de educación y la oferta se diversifica, se pueden observar mayores desigualdades en lo que se refiere al acceso, costo y calidad. Se puede observar, entonces, un cambio en el concepto de educación como un bien público, que representa un importante desafío para la comunidad internacional.

2) Un reto mayor para la Cumbre es la definición del mejor uso de los ICTs para el mejoramiento de la calidad de la enseñanza y el aprendizaje, la distribución del conocimiento e información, la introducción de un grado más alto de flexibilidad en respuesta a las necesidades sociales, la reducción del costo de la educación y el mejoramiento de rendimientos internos y externos del sistema educativo.

3) Renovar la educación gracias al uso sensato de ICTs, reconocer su potencial como mecanismos de entrega y para la expansión, a nivel de sistema, de la oferta y calidad de la educación a distancia y las oportunidades de aprendizaje abierto, inclusive a través de una educación no formal.

4) La Cumbre también debe reconocer el potencial de los ICTs para alcanzar los Objetivos del Milenio en educación, y en términos más generales, los objetivos de educación para todos (EFA por sus siglas en inglés), establecidos por la comunidad internacional en Dakar, en abril del 2000, y fomentar un mayor uso de los ICTs con el propósito de alcanzar a los excluidos.

5) Establecer un diálogo con todos los actores involucrados en la educación (gubernamentales, no gubernamentales, la sociedad civil, el sector privado y organizaciones intergubernamentales) con el fin de promover un mejor entendimiento por parte del público sobre los asuntos educativos, según se vean afectados por los ICTs.

6) La cumbre deberá atender asuntos éticos y legales referentes al amplio uso de las ICTs en la educación.

7) Finalmente la Cumbre debe reconocer que el conocimiento del lenguaje de las computadoras, es una habilidad básica para el desempeño en las sociedades de conocimiento, y que los ICTs brindan los medios para una mejor administración y uso de los recursos educativos .

En una lectura rápida a estos puntos, se puede concluir que todos, contemplan la utilización de las ICTs como apoyo a la educación, en sus modalidades formal y no formal. Sin embargo, hace falta plantarnos qué pasa con el uso de estas nuevas tecnologías en el aprendizaje informal.

No basta con que llegue la tecnología a los usuarios. Esto nos llevaría a ver las tecnologías como determinantes per se para el desarrollo del conocimiento humano, es decir: al determinismo tecnológico. Necesitamos plantearnos serias interrogantes acerca del uso de las tecnologías de la Información, en ámbitos que trascienden a las instituciones educativas.

“Hace falta que exista un adiestramiento necesario, al que nos referimos es el que tendría que existir para evaluar y elegir los mensajes que encontramos en cualquier moderno medio de comunicación. Sería preciso que nos educaran, preventiva y activamente para mirar la televisión o leer los diarios. De la misma manera, creemos que es pertinente que a los cibernautas del mañana se les enseñe a navegar con ventaja por las redes para que valga el juego de palabras, no acaben enredándose en ellas” (Trejo, 1996:34).

En la VI Conferencia Internacional, El Reto de México ante la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, se abrieron puertas para retomar el tema de la educación para el uso de la Internet . El doctor Alejandro Pisanty director de Cómputo Académico de la UNAM, comentó que se ha hecho más énfasis en la educación para la Sociedad de la Información, que en la educación en la Sociedad de la Información. Sugirió, entonces, inducir el aprendizaje sobre cómo afrontar un nuevo ambiente económico, cultural y social, dominado por la tecnología y la información.

Pisanty, consideró que es preocupante la cultura de la sociedad mexicana acerca del manejo de la información. Dijo que en la Internet hay una cultura de "búsquedas concretas". Sin embargo, aseguró que el mexicano está más acostumbrado "a una lógica difusa que a una exploración puntual".

Sobre este asunto, Sally Burch sugirió incorporar en las escuelas, la alfabetización mediática y el aprendizaje para manejar información.

Trejo Delarbre, propuso cuatro puntos insoslayables en este debate. En especial, el punto dos hace referencia a esta capacitación completa en el uso de la Internet que los ciudadanos requieren; es decir, desarrollar y extender la educación para el uso de la Red y del conjunto de nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Apuntó que las conexiones no bastan: “Para aprovecharlas se requiere de una capacitación a la que todavía no estamos habituados. Sería necesario que en las escuelas de todos los niveles se enseñara a emplear la Internet, con la misma atención que se invierte para enseñar a leer y escribir y luego, desarrollar esas habilidades”.

Como premisa fundamental en esta nueva educación, que ha sido nombrada como alfabetización digital, educación multimedia y educación para el uso de la Internet, alfabetización informática, tenemos que se deben retomar dos aspectos fundamentales.

1) Capacitación técnica en el uso de la computadora y de la Internet. Esta es una de las vertientes que ya se plantean en la educación con los medios de comunicación. Se trata de aplicar dentro del aula los recursos computacionales con fines pedagógicos, aprovechando los múltiples recursos que presenta. Dotar a los alumnos de habilidades técnicas, para que aprovechen el potencial pedagógico de la Red.

2) Capacitación para la apropiación crítica de los contenidos. Así como también, una educación que le despierte la inquietud de convertirse en productor de mensajes de la Red, y no ser solamente un usuario. Esta capacitación le permitirá participar en este nuevo espacio social que la Internet ha facilitado.

Para lograr la educación en el uso de la Internet, es necesario considerar otros puntos como lo son: la capacitación de profesores (en un trabajo de investigación se encontró que cerca del 70% de los maestros de primaria de Chilpancingo, no usan la Internet); la participación de grupos sociales y la evaluación seria que requieren los programas del gobierno como lo es Red escolar.


(1) Un buen resumen de los esfuerzos mundiales en educación para los medios, se encuentra en Aparici, Roberto (coord.); La revolución de los medios Audiovisuales. Educación y nuevas tecnologías. Ed. De la Torre; Madrid, 1996. También es indispensable consultar: Charles, Mercedes; Orozco, Guillermo; Educación para la recepción. Ed. Trillas; México, 1990. Una síntesis completa sobre este tema se encuentra en el artículo de Méndez, Juan Manuel y Monescillo, Manuel. (2003). Orientar para educar en el consumo de los mensajes mediáticos. En Comunicar, Revista Científica de Comunicación y Educación, no. 20. Págs. 21-30.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


Ferrés, Joan (1994). Televisión y Educación. España: Paidós.
Masterman, Len (1999). La enseñanza de los medios de comunicación. (Primera edición, 1985). Madrid: Ediciones de la Torre.
Trejo, Raúl (1996). La nueva alfombra mágica: Usos y mitos de Internet, la red de redes. México: Diana.
Trejo, Raúl (septiembre, 2003). La Internet como bien público. En revista diálogos de la comunicación no. 67.