Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 6, No. 2. Semestre julio-diciembre de 2010. ISSN: 1870-7505

 

EL DOCENTE Y EL USO DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA INFORMACION Y COMUNICACIÓN COMO HERRAMIENTAS EDUCATIVAS EN LA ERA DE LA MODERNIDAD

Por José Sales Nava*

 

Resumen:

“En el presente artículo se hace una reflexión sobre el perfil del docente en la llamada era de la modernidad y el avance vertiginoso de la también llamada Sociedad de la Información. Se destaca el fuerte desarrollo de la ciencia y la tecnología y como ésta influye en el surgimiento y consolidación de las Tecnologías de la Información y Comunicación, como nuevas herramientas para la labor docente en los procesos educativos y  de enseñanza-aprendizaje. De igual forma, se plantean las diferentes alternativas que sugieren como el docente puede ayudar a mantener o cambiar el rol del estudiante a partir del uso de estas nuevas herramientas tecnológicas”.

Abstract:

"This article reflects on the profile of teachers in the so-called era of modernity and the rapid advance of the also called Information Society. It highlights the strong development of science and technology and how it influences the emergence and consolidation of Information Technology and Communication, as new tools for teaching in educational processes and teaching and learning. Similarly, questions that suggest different alternatives as the teacher can help maintain or change the role of the student from the use of these new technological tools. "

Palabras Clave: Perfil docente, Tecnologías de la Información y Comunicación, Educación, enseñanza-aprendizaje, desarrollo tecnológico.

Keywords: Teacher Profile, Information Technologies and Communication, Education, teaching and learning technology development

En el marco de la llamada era de la modernidad y la sociedad de la información, es importante hacer una reflexión sobre cuál debe ser el perfil del docente, al establecer hoy en día de manera obligada un vinculo con el uso de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación en el proceso educativo. Esto es, debe seguir anclado a las viejas prácticas educativas sustentadas en la pedagogía tradicional de carácter conductista o, aprovechando las ventajas que proporciona el desarrollo de las nuevas tecnologías, transformar su quehacer y orientarlo hacia nuevos horizontes, implementando modelos educativos alternativos que se apoyan en la llamada pedagogía critica.

Es innegable que hoy en día el modelo económico sustentado en el neoliberalismo, ha mostrado un desarrollo vertiginoso en la ciencia y la tecnología, y, en el marco de este desarrollo, se han gestado también cambios importantes en las llamadas Tecnologías de la Información y Comunicación; forzando con esto, a que las sociedades contemporáneas en concordancia con sus diferentes niveles de desarrollo, gesten también, cambios significativos en los ámbitos económicos, políticos, culturales, educativos y sociales en general. En el tema educativo, lo que se observa es que el aspecto pedagógico se ve fuertemente influenciado por  la llamada Tecnología Educativa, que es el referente más importante de este modelo de desarrollo.

Al respecto, es importante señalar que las repercusiones y transformaciones  que genera este modelo, contribuye en el impulso de nuevos modelos educativos o el cambio de los ya existentes, para que estén acordes con las necesidades y valores de la educación ligada con las tecnologías de la información y comunicación. Esto a su vez, trae aparejada la exigencia de nuevos perfiles en las competencias docentes; ya que ellos, son los protagonistas primordiales para atender los nuevos desafíos que se presentan y que requieren de nuevas capacidades y conocimientos para poder estar a la altura del nuevo  modelo de enseñanza-aprendizaje vinculada a las Tics.

Por consiguiente, es de vital importancia que el docente en este contexto tecnológico, se adapte a los nuevos escenarios y condiciones que en el aula se exigen. Sin embargo, es elemental que el docente no pierda de vista que junto al modelo de la llamada Tecnología Educativa, existen modelos educativos y de enseñanza alternativa; por lo que, debe permitirse incorporar modelos educativos críticos y constructivistas que le faciliten al estudiante generar su propio conocimiento de forma crítica y autogestiva. En este tipo de modelos, la participación del docente es la de encaminar los conocimientos o saberes que el sujeto aprendente ya posee. Al  respecto,  Bórquez (2006), señala que los docentes, deben dejar de lado  las prácticas tradicionales de enseñanza que hacen pensar que el alumno es un recipiente vacio, el cual no cuenta con conocimientos previos, y por lo cual se le debe de ir proporcionando información en forma lineal y, dar cabida a prácticas más dinámicas que coloquen al estudiante como el principal gestor de nuevos conocimientos.

En esta misma línea de discusión, Rincón (2009), presenta el siguiente cuadro comparativo sobre las competencias profesionales del docente del siglo XXI. En éste, podemos observar un comparativo del perfil del docente entre el Modelo tradicional y el Modelo tecnológico, dado a conocer en el año 2008.

Modelo Tradicional

Modelo Tecnológico

1. El profesor como instructor.
2. Se pone énfasis en la enseñanza.
3. Profesor aislado.
4. Suele aplicar los recursos sin ser diseñados.
5. Didáctica basada en la exposición y con carácter unidireccional.
6. Solo la verdad y el acierto.
7. Restringe la autonomía del alumno.
8. El uso de nuevas tecnologías está al margen de la programación.

1. El profesor como mediador.
Se pone el énfasis en el aprendizaje.
3. El profesor colabora con el equipo docente.
4. Diseña y gestiona sus propios recursos.
5. Didáctica basada en la investigación y con carácter bidireccional.
6. Utiliza el error como fuente de aprendizaje.
7. fomenta la autonomía del alumno.
8. El uso de tecnologías está basado en el currículum. El profesor tiene competencias básicas en TIC.

Como se puede observar en el cuadro anteriormente expuesto, el modelo tradicional fomenta una enseñanza unidireccional, donde el maestro es la fuente del conocimiento, donde se manifiesta que el alumno no sabe y el maestro le enseña. Es claro que en la propuesta de este modelo, el maestro jamás  estimula o promueve entre sus alumnos el autoaprendizaje, ni mucho menos a utilizar las Tecnologías de la Información como herramientas Educativas de una manera crítica, dando lugar sólo a la utilización mecanicista de las mismas.

Por el contrario, el Modelo Tecnológico nos presenta una opción dinámica que promueve en el alumno una conciencia crítica y que sea autogestivo, para que él vaya construyendo su propio conocimiento y, de esta forma, participe activamente en el proceso de aprendizaje. Esto, gracias a que el profesor le permite generar nuevas posibilidades de expresión  y participación en el aula.

En esta misma dirección, Contreras (2010), subraya que el docente es un mediador, un educador que define y desarrolla diversos entornos de aprendizaje, que otorga y orienta al estudiante en el proceso de aprender; por lo que considera los siguientes roles y funciones relacionados con la tecnología, como ejes importantes en el nuevo perfil del docente:

  • Consultores de información: buscadores de materiales y recursos, utilizadores experimentados en las herramientas tecnológicas para la búsqueda y recuperación de la información.
  • Facilitadores de aprendizaje: Las aulas virtuales y los entornos tecnológicos se centran más en el aprendizaje que en la enseñanza entendida en el sentido clásico.
  • Desarrolladores de cursos y de materiales: Diseñadores y desarrolladores de materiales dentro del marco curricular pero en entornos tecnológicos, favorecedores del cambio de los contenidos curriculares a partir de los grandes cambios y avances de la sociedad que enmarca el proceso educativo.

Por su parte, Rincón (2009) destaca una serie de competencias básicas con las que debe contar el profesor y que le facilitará aproximarse a los nuevos paradigmas de la enseñanza:

  • Culturales: dominio de la materia que se imparte, además contar con una actitud abierta a la formación continua.
  • Pedagógicas: habilidades didácticas, tutorías, técnicas de investigación, acción, conocimientos psicológicos y sociales.
  • Conocimiento y la interacción con el mundo, despertar en el alumno el interés por los contenidos.
  • Habilidades instrumentales y conocimientos de nuevos lenguajes y características personales.
  • Aprender a aprender supone disponer de habilidades para iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y necesidades.

En torno a estas nuevas modalidades de formación del maestro, que surgen a partir de las exigencias sociales en pro de mejorar la calidad de la educación y para estar a la altura de los países más desarrollados, en los países pobres y los que están en proceso de desarrollo, se hace notable la participación de muchos sectores y organismos de la sociedad que han dado lugar a continuos avances en los nuevos modelos educativos.

Respecto a estas nuevas modalidades de formación del docente, Casarini Ratto (2004), hace referencia a las siguientes recomendaciones hechas por la UNESCO en el año de 1990:

  • Ponerse al corriente de la renovación de las disciplinas básicas.
  • Iniciarse, a veces, en disciplinas nuevas (informática, tecnología general).
  • Asimilar una nueva pedagogía basada en la interdisciplinariedad.
  • Seguir las informaciones de los medios de comunicación de masas, con el fin de poder dialogar con sus alumnos, frecuentemente impregnados de ellas.
  • Preparar a los alumnos para la selección y utilización crítica de la información.
  • Iniciarse en los problemas del trabajo y de la vida económica, en la pedagogía de adultos con vistas a tomar parte de la educación permanente, en la comprensión de los grandes problemas del mundo contemporáneo.
  • Colaboración con los padres y la comunidad.

De acuerdo con Navarrete y Díaz (2009), el profesor tradicional no se reemplaza sino que encuentra una nueva legitimidad, en un pensamiento diferente de su acto pedagógico y, destacan que dado el uso intensivo de los medios, surge un nuevo tipo de competencias cuyo alcance no está, todavía suficientemente explorado. Sostienen que la labor del pedagogo es la de abrirse a las nuevas tecnologías, incorporando al diseño didáctico las nuevas competencias que éstas generan; es así que se constituye en un mediador, un puente humano entre el alumno y el saber; que tiene el compromiso moral de intervenir en el crecimiento personal de los alumnos y orientarlos hacia los valores personales y sociales más altos. Esto significa, priorizar la relación con personas sobre la relación con maquinas, creando espacios para la realización cooperativa de tareas, además de las instancias de trabajo individual que suelen preferir los alumnos. Se debe tener presente la importancia de su rol y el de la institución como agentes de socialización.

Estos últimos autores explican que la tecnología actúa como un catalizador del cambio, estimulando la aparición de formas completamente diferentes de interacción entre profesor y alumno; sin embargo, la forma en que la tecnología educativa tiene lugar en el ambiente educativo, es de suma importancia, ya que es común que en las escuelas se introduzca el uso de estos recursos como un área específica para ello, a cargo de maestros <especialistas>. Esta situación tiene varias implicaciones, así lo destacan González y Soto (2003):

  • Que las clases se lleven a cabo en un espacio distinto al salón de clase cotidiano.
  • Que el maestro de grupo no se involucre demasiado.
  • Que las actividades estén centradas en aprender a usar la maquina, o bien, cuando se aborda un contenido escolar, éste no éste directamente relacionado y coordinado con el trabajo que realiza el maestro en el aula.

Subrayando que esta forma de <incorporar la Tecnología Educativa en la escuela> desaprovecha las potencialidades didácticas que ofrecen herramientas. De ahí que se hace indispensable la continúa capacitación y actualización de los docentes, para que desde su preparación, el profesor se involucre en este contexto tecnológico junto con sus alumnos, explotando las potencialidades que estas tecnologías ofrecen en el terreno educativo.

Considerando el nuevo rol de los profesores, Becerra (2003) matiza que al hacer referencia a términos como <facilitador>, <tutor>, <moderador>, <guía>, <consejero> o <instructor>;  no se trata de una nueva costumbre, sino que estos términos conllevan cambios, y a veces radicales, en las metodologías de enseñanza, que ahora se convierten en metodologías de aprendizaje.

Además, agrega que, antes el profesor era responsable de transmitir conocimientos a los estudiantes y de evaluar lo aprendido. Ahora los modelos educativos centran la atención en los estudiantes, por lo que el profesor en principio tiene que dejar de ser profesor <frente> a sus alumnos, para ocupar un lugar paralelo, lo cual presupone un aprendizaje permanente de parte de ambos. El maestro tiene que entender ahora su función, en un proceso que se sitúa en la nueva cultura de los propios alumnos, considerando sus hábitos de aprendizaje y de comunicación, sus destrezas para la inferencia, la síntesis, la asociación, la formulación de hipótesis, la abstracción o la exploración, etc.

Por consiguiente, conviene recalcar que el uso de las nuevas tecnologías, exige a los tutores, entre otras habilidades, conocer la naturaleza y la filosofía de la educación con el uso de esta Tecnología Educativa;  identificar las características de los estudiantes con los cuales interacciona mediante la tecnología; saber diseñar materiales interactivos y organizarlos de acuerdo con sus objetivos de aprendizaje; conocer el uso  de los sistemas informáticos y de telecomunicaciones; asumir el compromiso con la planeación y con el modelo educativo institucional; además de saber diseñar estrategias de aprendizaje y modelos de evaluación relacionados.

Para concluir, es importante rescatar algunas características del perfil del docente  moderno que propone la autora anteriormente mencionada:

  • Considera al maestro tradicional como dogmatico
  •  Tiene <su propia> computadora conectada en red
  • Es más creativo
  • Ofrece más contenido en menos tiempo
  • Usa la computadora <para todo>
  • Produce una relación efectiva y humana al usar el video
  • Rediseña estrategias de enseñanza, de aprendizaje y de evaluación

Por consiguiente, asumiendo los señalamientos de los autores que colocan al docente con un nuevo rol en el proceso de enseñanza-aprendizaje, considero importante que éste, tenga un acercamiento integral en el uso y aplicación de las Tecnologías de la Información y Comunicación, preguntándose sobre sus métodos; que sepa identificar que quiere y que puede hacer con ella, y de esta manera saber cómo integrarla a la dinámica del aula; teniendo en claro su continua actualización y capacitación en su área educativa como en los avances en la materia de tecnología. Puesto que la formación del docente supone mejorar y transformar su práctica.

 Hacer posible este cambio significa apoyar a los maestros en la adaptación a esta sociedad moderna y al modelo de desarrollo que la sustenta, que exige trasformar  las estrategias de planeación adecuándolas a las nuevas prácticas educativas.

Bibliografía:

Bórquez Bustos, Rodolfo (2006). “Pedagogía Crítica”. México, Edit. Trillas.
Becerra Sánchez, María Guadalupe (2003). Maestros y computadoras, percepciones y significados. México: Universidad de Guadalajara.
Rincón Puón Maribel (2009). “El Perfil Docente ante la incorporación de las Tecnologías de la Información y Comunicación (Tics) en la Educación”.
http://eformadores.redescolar.ilse.edu.mx/revista/e_formadores_oto_09-artículos/Maribel_Ricón.pdf
Contreras Lara Vega, María Esther Aurora (2010). “El perfil del docente ante el entorno tecnológico”. Universidad Autónoma del Estado de México.
http://bibliotecadigital.conevyt.org.mx/colecciones/documentos/somece/88.pdf
Casarini Ratto, Martha (2004). “Teoría y Diseño Curricular”. México, Edit. Trillas.
Navarrete Prieto, José Antonio y Díaz Rincón Hilda (2009). “Análisis del rol del docente en las instituciones de educación superior, al aplicar las Tics”. Instituto Tecnológico de Tlalnepantla.
http://cecip.upaep.mx/coloquio2009/papers/planeación/01.pdf
González Alarcón, Gabriela y Soto Dávila, Arizbeth (2003). “Particularidades del perfil del maestro de computo para niños. Una experiencia de formación docente”.
Aguas Calientes, México, XIX simposio  internacional de computo.

Becerra Sánchez, María Guadalupe (2003). “Maestros y computadoras, percepciones y significado”, INNOVA, México, Universidad de Guadalajara.
UNESCO (2008). “Estándares de Competencias Tics para docentes”. www.eduteka.org/pdfdir/UNESCOEstandaresDocentes.pdf

 

 

*Profesor Investigador de la Unidad Académica de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil Promep, Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad”. PROMEP- UAGro-CA-149.