Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 8, No. 1. Semestre enero-junio de 2012. ISSN: 1870-7505

 

Ella… la que se queda. La mujer ante la migración del esposo

Marísol Salado Barrera *

 

RESUMEN

El trabajo que aquí se presenta es derivado del tema de Migración y Psicología. En él se describe el papel que juegan las mujeres cuando los esposos se van a Estados Unidos, cómo se sienten, los nuevos roles que tienen que asumir, los recursos psicológicos que se hacen presente consciente o inconscientemente como el empoderamiento, la capacidad de hacer, de sentir que pueden, sentir que tiene mayor control  para poder afrontar esta situación.

El trabajo esta subdividido conceptualmente en cuatro secciones: en la primera se aborda el proceso de duelo por la partida del esposo; en la segunda, cómo el enfrentamiento con la realidad familiar; en la tercera se exponen los recursos de contención ante la ausencia del esposo; y, por último, los nuevos roles y responsabilidades para un nuevo proyecto de vida.

PALABRAS CLAVE: Migración, duelo,  roles de la mujer, redes de contención, proyecto de vida.

ABSTRACT

The work presented here is derived from the topic of Migration and Psychology. It highlights the role played by women when husbands go to the United States, describes how they feel, the new roles they must assume, the psychological resources that are present consciously or unconsciously as empowerment, the ability to make, you might feel, feel more in control to address this situation.

The work is conceptually divided into four sections: first the grieving process is addressed by the departure of the husband, the second, how the confrontation with the familiar reality in the third containment resources are exposed in the absence of the husband and, finally, the new roles and responsibilities for a new life plan.

KEYWORDS: Migration, duel, roles of women, restraining nets, life project.

INTRODUCCIÓN

Cuando se habla del fenómeno de la migración, esta hace referencia  a  la persona que se desplaza de su lugar de origen para instalarse en otro, sin embargo, bajo una mirada sistémica la migración implica ser analizada en sus componentes, entre los actores involucrados, en su relación con el todo.

Moctezuma (2010) en su obra “La transnacionalidad de los sujetos” plantea cuatro unidades para su análisis: 1) Migrante, 2) Familia, 3) Comunidad y 4) Organización migrante. En relación a la familia, describe la importancia del hogar como estructura transnacional, destacando implícitamente el papel de la mujer:

(…) a través de la distancia, se mantienen y se reafirman los lazos afectivos, y por tanto, se reproduce la unidad del núcleo familiar. (Moctezuma, 2010: 13).

Asimismo, Moctezuma plantea dos tipos de patrones migratorios, el “patrón de tipo circular” en el que la migración es preferentemente masculina y se emigra por lapsos relativamente cortos y  el “patrón del migrante asentado o establecido”, que mantiene su residencia en Estados Unidos. En ambos casos, el papel de la esposa es un elemento sumamente importante en la dinámica familiar.

Sobre estos aspectos surgen varias interrogantes ¿Cómo percibe la migración del esposo? ¿Cómo se siente? ¿Qué pasa con ella? ¿Qué recursos se hacen presentes? ¿Qué situaciones cambian en el hogar? ¿De qué manera le afecta que su esposo no esté casa? ¿Cómo o qué sienten los hijos? ¿Qué dicen? ¿Qué opinan? ¿Cómo mantienen los vínculos? ¿Cómo se comunican? ¿Con qué frecuencia?

El presente ensayo es producto de una entrevista aplicada a una joven mujer indígena de la Colonia Chinameca, en la ciudad de Acapulco, Guerrero, cuya ciudad natal es Tlaxco, municipio de Xalpatláhuac, en la región de la Montaña de Guerrero en México. El análisis de la entrevista tiene como propósito conocer la percepción, sentimiento y  el papel que desempeña la mujer derivado de la migración del esposo a los Estados Unidos.

La entrevista tuvo dos momentos. El primero se realizó en las instalaciones de la Escuela Primaria Bilingüe “Emperador Cuauhtémoc”, ubicada en la referida colonia Chinameca, al finalizar una reunión de padres de familia.  Al hacer el análisis de la misma, hacía falta contemplar algunas categorías, ya que presentaba vacíos, de ahí se tomó la decisión de acudir por segunda ocasión. En este segundo momento se realizó en la casa de los suegros, lugar donde temporalmente se encuentra viviendo.

Es importante destacar el contexto de la entrevista, en la primera aplicación es un lugar público, con  presencia de otra madre de familia, también a entrevistar; en la segunda, en un lugar privado, íntimo, se pudo observar mayor autenticidad en las respuestas.

La estructura del contenido abre con las respuestas obtenidas en la entrevista respetando el lenguaje particular, modismos y localismos; posteriormente con el sustento teórico y el análisis personal.

Antecedentes

Entre las investigaciones que se relacionan con el  tema, se encuentra la del impacto emocional de los sujetos involucrados en la migración. González (2005) escribió a cerca del duelo migratorio que vive la persona que se desplaza.

(…) pocas veces se contempla en concreto al ser individual, a la persona. No siempre se tienen en cuenta los sufrimientos, los temores, las pérdidas de cada ser como ente individual. (González, 2005).

Al describir las  características del duelo migrante, menciona que el duelo no solo lo sufre quien emigra sino también los que se quedan. Respecto a “Los que se quedan”, Hurtado (2008) precisamente da así el título a su ensayo, basado en una experiencia de migrantes.

(…) son familias quebrantadas y la herida de sus integrantes es permanente y acumulativa por cuanta tensión produce el distanciamiento o la pérdida total de la persona que se fue, y por la presión social, que en el caso de la esposa o madre su rol de género es algo agotador. (Hurtado 2008).

Apoyándose en el filme de Gustavo Loza denominado “Al otro lado”, Hurtado expresa el problema de la migración desde el lugar de los que se quedan, de los niños y sus familias, llegando a compartir un mismo sentimiento, la añoranza de que sus padres regresen a casa (la fantasía del regreso).

Tanto González como Hurtado coinciden en que el fenómeno de la migración representa una pérdida y por lo tanto un duelo a elaborar, uno  enfocado al que emigra y el otro dirigido a la familia, específicamente a los hijos. Hace falta  hablar pues del duelo que vive  la esposa, como mujer y como madre.

I. Percepción y sentimiento de la migración. “La partida”

¿Qué sintió la primera vez que se fue su esposo?
 “Pos...me sentí triste… pensaba… tal vez regrese o ya no regrese…

La partida del esposo representa una pérdida dolorosa por naturaleza, este quizá sea el primer momento difícil a afrontar de la mujer: elaborar su duelo y no sólo el de ella, sino también el de los hijos cuando los hay, que de la misma manera viven momentos de angustia, estrés, temores e incertidumbres por la ausencia del padre.

El duelo es “la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción equivalente” (Freud en González, 2006), “es la respuesta emocional ante la pérdida” (Castro, 2006:83). Este proceso consta de varias etapas, autores clásicos como Kubler-Ross (2006)  menciona cinco fases: negación, rabia, negociación, depresión y aceptación, es importante aclarar que el duelo no mantiene un patrón evolutivo, por lo tanto estas fases  pueden presentarse en ese orden o no.

Dependiendo  de los recursos que tenga la persona podrá ser elaborado de la forma más sana. Al hablar de recursos me refiero a todos aquellos apoyos con que cuenta el ser humano para afrontar las situaciones adversas de la vida, que sirven de contención. Estos pueden ser internos, que tienen que ver con la estructura psicológica (habilidades, capacidades o atributos) por ejemplo, mecanismos de defensa ante la pérdida, estilos de afrontamiento, el empoderamiento, la capacidad de pedir ayuda, la capacidad de resiliencia y otros; o externos como las redes de apoyo -personas con las que cuenta, familiares o amigos que estarán con ella, que la acompañaran-, pertenencia a algún grupo de autoayuda o algún grupo religioso, así como los recursos materiales que proponen Rivera y Andrade (2006) insumos de tiempo, dinero y energía.

…de ahí de una enfermedad que quién sabe de qué me enferme, me  sentía muy cansada, me daba mucho sueño, ya no tenía ganas de levantarme, me metía en la cama y dormía y ya cuando sentía la hora ya era de noche, dormía mucho y luego mis hijos me preguntaban que qué tenía y yo les decía pos no se…me duermo, me duermo, hasta que caí y fui a dar al hospital, y de ahí el azúcar ya más la controlo…
( su voz se  quiebra y sus ojos se llenan de lagrimas)
Me sentía sola más que nada, sentía que todo se acababa para mí…y recuerdo y me da tristeza…

El cuerpo “es una representación directa de lo que somos” (Perls en Fadiman y Frager 2001:149), “es el escenario de los sucesos anímicos, inconscientes” (Dahlke, 2006)  juega un papel importante en el proceso de duelo, el cuerpo habla, tiene un lenguaje propio, cuando las emociones o sentimientos no han sido atendidos, se canalizan a través del cuerpo, mediante la somatización, por lo tanto las enfermedades son un síntoma de lo que está ocurriendo en el interior, son el reflejo del estado emocional.

El estado psicológico caracterizado por el abandono de la lucha (darse por vencido). El cual expresa que “el ser humano al darse por vencido, la economía biológica del organismo se altera en su totalidad, con la consecuencia de que su capacidad de contender con ciertos procesos potencialmente patógenos se reduce y permite el desarrollo de la enfermedad” (Engel en De la Fuente, 2000: 340)

Las emociones que se viven por la pérdida van desde la tristeza hasta la depresión. La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe la depresión como una psicosis afectiva en la que el ánimo se muestra marcadamente deprimido por la tristeza e infelicidad, con algún grado de ansiedad. La actividad está por lo general disminuida pero puede haber desasosiego y agitación. Hay una propensión marcada a la recurrencia, que en algunos casos puede presentarse a intervalos regulares.

Kubler-Ross (2006) describe esta última como “un estado, en general, temporario y preparatorio para la aceptación. Cuando no se puede seguir negando la realidad la persona se debilita, adelgaza, aparecen otros síntomas y se verá invadida por una profunda tristeza”.

“Pues le digo  yo porque pues se va, que tal si un día él se va y me deja aquí con mi hijo solitos”

La sensación de abandono siempre está presente, pensar en la posibilidad que “algún día los puede abandonar”,  “que puede encontrar a otra persona” o la incertidumbre de que el próximo envío (remesa)  llegue, son escenarios a futuro muy  estresantes,  generadores de ansiedad. La ansiedad es un sentimiento de intenso malestar, con sensación de peligro inminente, de amenaza, de espera de algo catastrófico e irremediable. (Coderch, 2005:41)

Lo anterior llevó a la reflexión ¿De qué manera mitigan  estas emociones?

Algunos de los organismos que han puesto en la mesa de análisis este tema es el Instituto Nacional de la Mujer (INMUJER), en el 2007 realizó la Jornada “Mujeres afectadas por el fenómeno migratorio en México. Una aproximación desde la perspectiva de género” con el propósito de incidir en la atención de las mujeres afectadas por el fenómeno migratorio mediante estrategias de coordinación interinstitucional. En la Memoria de dicha Jornada, se encuentra  el trabajo presentado por Cervantes (2007) con el tema “Género, migración y vulnerabilidad” que  respecto al  temor del abandono menciona que al partir, se experimentan algunos sentimientos como inseguridad y soledad, a pesar de la promesa de volver puesto que el vinculo se debe de alimentar de constancia, de horas compartidas.

Para finalizar este apartado, mencionaré una investigación reciente desarrollada por López (2010) quien dio a conocer a través de la prensa los resultados del estudio realizado con mujeres de municipios rurales del estado de Michoacán, afirmando que la migración causa daños emocionales:

El costo emocional de las remesas y la emigración masculina a Estados Unidos ha sido muy alto para las mujeres de municipios rurales michoacanos; Altos niveles de depresión, ansiedad y enfermedades somatizadas crean un ambiente de desolación y un estado de emergencia de salud que no se ha atendido (López, 2010).

Conocer esta información además de importante es inquietante, genera  varias interrogantes ¿A qué se debe esta falta de atención?, ¿A quién le corresponde atender?,  ¿Hay conciencia del impacto emocional que causa en la familia y en la esposa del migrante?, ¿Qué calidad de vida les espera de no atenderse?

Son reflexiones obligadas  que no pueden quedar sin respuesta, puesto que no sólo ocurre en los estado de Michoacán y Guerrero y tampoco es exclusivo de la mujer rural o indígena si no de todas aquellas mujeres, esposas y madres que viven y han vivido la partida del esposo.

II. Reinventar la realidad. “Respuestas que protegen”

¿Qué dicen los niños sobre su papá?
(…) a veces me dicen que cuándo va a regresar, cuándo llega, ¿por qué no está aquí con nosotros?, más que nada, el más grande es el que pregunta.

Esta interrogante es importante no sólo por la elaboración misma que hacen los niños respecto a su papá, si no por la o las respuestas que la madre pueda brindar, recordando que es ella nuestro sujeto de estudio.

¿y usted que les dice cuando le preguntan eso?
Pues que él fue a trabajar para que pueda comprarles cosas que ellos necesitan.

Se observan dos  fenómenos que vive la madre al tratar de dar respuesta a las interrogantes de los hijos respecto al padre: ¿Cuándo regresará papá? ¿Por qué no está con nosotros? ¿Por qué se fue?

  • No es nada fácil hablar de lo que no se ha procesado, de lo que no se ha entendido plenamente, de lo que no se tiene certeza.

  • Los hijos representan el vínculo del amor, la esencia del amor,  la razón de vivir y bajo este sentimiento, hará todo lo posible (consciente o inconscientemente)  para evitarles situaciones generadoras de estrés, de angustia o de dolor, es decir, hará todo lo que esté a su alcance para evitarles el sufrimiento.

Ambas situaciones le conflictúan para  dar una respuesta,  algunas veces opta por proteger al niño con respuestas que “calmen”, “verdades maquilladas” o  “mentiras temporales”, otras veces  brinda explicaciones desde su interpretación de la realidad  o desde la elaboración de su duelo  y otras veces simplemente guarda silencio.

Cuando el ser humano se siente amenazado, en peligro o angustiado, este tiende a protegerse a través de lo que Freud  llamó mecanismos de defensa. Uno de ellos es la negación, que consiste justamente en negar la realidad cuando le es adversa, negarse a creer que el evento ocurrió o que la situación existe. Mantiene fuera de la conciencia cosas de las cuales se siente incapaz de afrontar.  Al mismo tiempo puede ocurrir otro mecanismo que le permita dar una respuesta o encontrar una explicación aceptable para asumir esa realidad inaceptable, esto es la racionalización.

Para Kubler-Ross (2006)  este comportamiento forma parte del proceso de duelo y lo ubica en la etapa de la negación y aislamiento ”la negación nos permite amortiguar el dolor ante una noticia inesperada e impresionante; permite recobrarse. Es una defensa provisoria y pronto será sustituida por una aceptación parcial: no podemos mirar al sol todo el tiempo".

En el  libro “La vida secreta de las familias” Imber (1999)  habla de la información o contenidos que una familia guarda ante el mundo exterior con el deseo de protegerse y el temor de ser estigmatizada, a lo que ella nombra como “secretos”. Se pueden guardar secretos ante el cónyuge, los hermanos, los padres, los hijos, los mejores amigos o se pueden tener secretos compartidos con estas mismas personas.

 (…) A veces sucede que el costo del secreto es demasiado grande ya que hay quienes sufren por su causa, desarrollan síntomas psiquiátricos, o tienen una gran ansiedad (Imber, 1999)

Estos y otros autores nos permiten entender el comportamiento de la madre en su deseo de proteger a los hijos  para minimizar el impacto de la  realidad. La respuesta de cuidado de una mujer hacia su hijo se asume como algo tan fundamental que la llamamos instintiva (Minuchin, 1998).

III. Importancia de las Redes de Apoyo. ¿Quién las contiene?

De ahí fue cuando me levante, me fui con mi mama, me fui a recuperar, pasa un tiempo, vienen unas hermanas de religión de testigos de Jehová, y también mis suegros son de cristianos y yo fui a una campaña que se hacen en el parque papagayo. Si no fuera por el apoyo de mi mamá, por ellas (las hermanas), más que nada de diosito…

En el primer apartado se hace mención de los recursos internos y externos que sirven  para afrontar situaciones difíciles, en esta sección se profundizará en la importancia de los recursos externos como son los grupos o redes de apoyo retomando algunos elementos de la dinámica de grupo.

El establecimiento de redes es un planteamiento terapéutico que se encamina a la movilización de los sistemas de apoyo de la familia y de las amistades Slaikeu (2000).   “La capacidad de respuesta del  sujeto dependerá, entre otras cosas (…) del apoyo socio-emocional con el que cuenta fundamentalmente, la contención y apoyo emocional de la familia, en primera instancia, y del mundo de sus relaciones de amistad y de querencia” (Aresti, 2001:165). “Red social de apoyo con la que se cuenta para recibir y afrontar el golpe emocional. Factor importante para salir adelante, ya que: puedo necesitar el amor de los demás para encontrar la fuerza que necesito” (Castro, 2006). “La posesión por parte del doliente de otros afectos e intereses le facilita la superación de la crisis suscitada por la pérdida del objeto amado” (De la Fuente, 2000:212).

Sin duda el grupo más importante es la familia, la familia es la mayor fuente de apoyo de que pueden disponer las personas. El amor, la confianza y el respeto que brindan  son elementos que abrazan y  protegen. La familia sabe darle significado a la palabra “nosotros”, el sentido de pertenencia aumenta y alimenta el sentimiento de seguridad personal. Permite que los participantes al estar unidos se reconozcan e identifiquen, obteniendo una fuerza personal distintiva de cada miembro. (Quiroz, 2008).

Sin embargo, es importante resaltar la observación de Minuchin al decir que  todas las familias presentan generalidades pero al mismo tiempo presentan particularidades. Las familias son distintas en contextos históricos diferentes y al igual que las sociedades y los individuos pueden y deben cambiar para adecuarse a las circunstancias variables. Así la idea de “restaurar la familia nuclear” se enfrenta con numerosos desafíos (Minuchin 1998:37)

También es cierto que no siempre se puede contar con la familia, por diversos factores; en algunos casos, porque no pueden cubrir las necesidades emocionales de sus integrantes, por la falta de comunicación, de tiempo, porque pueden existir manifestaciones de violencia física y emocional, porque las relaciones afectivas se da con base al autoritarismo y el miedo, por la ausencia misma cariño, la tolerancia y otros más; pero, como se menciona en líneas arriba, además de la familia, existen otras personas significativas (Barreiro, 2000), otros grupos que surgen  producto de una decisión voluntaria,  circunstancial  o espontánea que al igual que la familia sirven como fuentes de apoyo. Estos pueden ser amigos, compañeros de trabajo, organizaciones dedicadas a la contención, como Grupos de Ayuda Mutua, Alcohólicos Anónimos, Neuróticos Anónimos, asociaciones civiles, grupos terapéuticos y también los grupos religiosos que en los últimos años han tomado fuerza como apoyo espiritual que aligera la carga y proporciona paz interior.

Todos ellos brindan soporte, los integrantes  adquieren beneficios personales como información, conocimientos y sobre todo habilidades para poder manejar mejor sus dificultades.

Algunas personas recurren a estas fuentes de apoyo con plena conciencia, otras no lo hacen por desconocimiento, por falta de información y otras lo viven sin darse cuenta. En ambas situaciones  permea  un recurso interno importante a desarrollar o fortalecer: la capacidad de pedir ayuda.

IV. Nuevos roles, responsabilidades y proyecto de vida

Y a partir de que se fue su esposo Sra. Rufina,  ¿qué es lo que cambio en casa? que ya no está el, que a él le tocaba hacerlas y ahora la tiene que hacer usted ¿qué paso?
Pos…disciplina con los niños, porque a veces que les digo no lo hacen, cuando el esta, el pone el orden. A veces le digo no vayan para allá y el niño me dice pero porque tu no me dejas, si estuviera mi papá el no me diría eso.

Además de todo lo que se ha dicho hasta este momento,  la mujer se  enfrenta a  nuevos desafíos: el camino de la formación de los hijos a solas y la incorporación de nuevos roles. Este es otro momento en el que la ausencia de la pareja cobra más fuerza, en el que se conecta con el vacío, en el que asaltan las preguntas ¿Ahora qué voy a hacer? ¿Quién me va a ayudar? ¿Cómo le voy a hacer?  Y también se hacen presentes las frases incompletas “si él estuviera aquí…”  “si él no se hubiera ido…”  Sostener  una ausencia, siempre es difícil.

Autores que hacen referencia al estudio de la migración y  nuevos roles en las mujeres esta Cervantes (2007) que en la misma obra  “Género, migración y vulnerabilidad” citada en la primera sección,  habla de los cambios de la mujer en relación a la disciplina de los hijos:

El entorno familiar también cambia: la madre se ve obligada a imponer normas y disciplina a los hijos/as, sobre todo a los adolescentes, y al mismo tiempo tiene que comprenderlos y tolerar sin límites sus conductas disfuncionales. Muchas mujeres cumplen con los dos roles, pero eso implica para ellas una sobrecarga emocional que a veces perjudica su estabilidad. (Cervantes, 2007)

El hombre es el que trae el agua, el gas; a veces lo siento difícil porque no tengo quien me ayude a traerlo.

Gabarrot (2007) habla de la migración desde una perspectiva de género, destacando que las mujeres se han hecho cargo de las jefaturas de los hogares.

(…) el papel de la mujer se vuelve aún más relevante dada su predominancia en el ambiente doméstico. De aquí el porqué se han hecho esfuerzos por analizar el rol de la mujer en los hogares migrantes, y enfatizado que las mujeres se han hecho cargo de las jefaturas de los hogares, dándoles un grado de empoderamiento. (Gabarrot, 2007)

Estos ajustes tienen que ver con estrategias que le permitan garantizar la subsistencia.  La mujer pone en juego mecanismos que faciliten la restauración del equilibrio, una de ellas es el desarrollo del  empoderamiento (del inglés empowerment). La Enciclopedia y Biblioteca Virtual de las Ciencias Sociales, Económicas y Jurídicas refiere que el Banco Mundial definió al empoderamiento como "la expansión de recursos y capacidades de los pobres para participar en negociar con, influenciar para controlar a y responsabilizar a instituciones que afectan sus vidas".( http://www. eumed.net  ).  Castro y Janes del Instituto de Educación Preventiva y Atención de Riesgos, A.C. (Inepar, s/f) sintetizan el empoderamiento como:

todo aquello que signifique oportunidades, nuevos aprendizajes para el desarrollo de sus capacidades potenciales, tomar fuerza del sufrimiento y avanzar hacia una nueva percepción. Empoderarse es abrirse a la perspectiva de que la adversidad puede victimizar a los individuos que la padecen o, por el contrario, llevarlos a enfrentar los retos que así se convierten en una posibilidad para la transformación.

La Cuarta Conferencia de la Mujer, celebrada en Pekín en  1995 “por primera vez consolida la idea de la potenciación de las mujeres en la sociedad, la idea del empoderamiento, de la necesidad de que las mujeres contribuyan en plenitud de condiciones y de capacitación para la construcción de la sociedad.”

El empoderamiento es un proceso y cada vez cobra más  fuerza en muchas mujeres, esa capacidad de “poder hacer”, de “ser capaz”, de poder “sentir mayor control sobre las situaciones” son fuerzas intrínsecas que las impulsan a poder enfrentar los retos que se presentan. Así como el empoderamiento, podríamos mencionar otros recursos que dotan a la mujer como la  capacidad de resiliencia, El proceso de duelo por la ausencia del esposo trae consigo una ganancia, esta es, el crecimiento, el aprendizaje que dejan los momentos sobre todo difíciles (Kubler-Ross, 2006).

Para concluir, con las palabras de Minuchin (1998), al referirse a la familia, “lo único que podemos predecir con certeza es que cambiará (…) para adecuarse a las circunstancias variables”. Estos cambios que produce el fenómeno de la migración deben de ser vistos como una realidad y no como una patología.

Hace falta  hablar de un punto significativo en la mujer, la sexualidad, quizá sea motivo de la continuación de este ensayo.

Aproximaciones y sugerencias:

  • Al parecer la partida de los esposos genera en las mujeres, esposas, duelo manifiesto en ansiedad, tristeza, depresión y enfermedad.

  • Desde el amor, la madre pretende proteger a los hijos ofreciendo respuestas cargadas con esperanzas propias de mejoramiento económico y consolidación familiar.

  • Las mujeres que ”se quedan” no tienen información acerca de las posibilidades de contención.

  • Al asumir nuevos roles y responsabilidades, la mujer tiene que acomodar sus necesidades para construir un nuevo proyecto de vida que le facilite la formación de sus hijos y garantice la subsistencia del hogar.

  • En necesario trabajar redes de contención con las mujeres de esposos migrantes. Brindar atención psicológica

  • El sector salud juega un papel importante a través de los medios de comunicación.

  • Es necesaria la integración sectorial, salud, educativo, social para atender con seriedad las necesidades de las familias que viven la migración del esposo/padre.

 

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* Mtra. Marisol Salado Barrera, Psicóloga y Maestra en Ciencias de la Educación. Profesora de la Unidad Académica de Psicología de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) en Guerrero, México. E-mail: marziga@hotmail.com