Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 5, No. 2. Trimestre abril-junio de 2009. ISSN: 1870-7505

 

El Pensamiento como Acto de Pensar en la Construcción de la Historia

Francisco Alberto Nava Moctezuma *

J. Nazarín Vargas Armenta*

 

Un primer propósito al momento de escribir este ensayo es plantear en las siguientes líneas, aún en forma inacabada y a partir de sus rasgos más generales, una serie de reflexiones que parten de una preocupación añeja, pero aún vigente, y que fundamentalmente tiene como sustento las diversas experiencias que he ido recuperando a partir de mi trayecto por los diferentes espacios culturales y educativos con los que me he vinculado en mi recorrido, tanto como alumno, como docente y como sujeto histórico-social.

Pero este quehacer donde se ha venido objetivando con mayor fuerza, es en las experiencias como docente, a lo largo de más de 26 años, sobre todo en el área de la historia entendida como una disciplina científica de la Ciencia Social y Humanística.

Dichas reflexiones se encuentran desde hace tiempo en el centro de un fuerte y amplio debate académico, filosófico, pero sobre todo epistémico, asimismo las recupero no como un tema a tratar sino con una visión dentro del campo problemático que me ha interesado con mayor fuerza, que sigo en permanente construcción y reconstrucción, y desde el cual parto, recuperando una de mis principales preocupaciones. Esta reflexión se puede enfocar desde una pregunta clave que he venido construyendo a lo largo de todo este esfuerzo cultural y educativo y que puede ser construida desde un dispositivo metodológico, este proceder es: la pregunta como duda metodológica.

Y partiendo de esta me sitúo frente al hecho de ¿cómo entender y comprender? primeramente si ¿el hombre ha perdido la capacidad de pensar? entendido este como la capacidad de generar un pensamiento autónomo y creativo.

En la pregunta anterior están ya los elementos vertebradores de estas reflexiones que son el Sujeto y su Pensamiento, y posterior a estos elementos expreso la pregunta fundante de este trabajo reflexivo, en la posibilidad existente de que el sujeto aun no ha perdido su capacidad de pensar, entonces ¿Cómo se llevan a cabo los procesos de articulación del sujeto y su pensamiento?, pero sobre todo en ¿Cómo el sujeto logra articular estos pensamientos en la perspectiva y aporte de las Ciencias  Sociales en general y de la Historia en particular?

El fundamento nodal de este ejercicio es el rescate del Sujeto en la Historia y su Pensamiento como Acto de Pensar, desde una dimensión Ética-Política, si entendemos lo político como la capacidad que tenemos como sujetos de intervenir en la historia, considerando como base los valores y el imaginario socio-cultural desde los cuales intervenimos. La reflexión se centra y se encamina a la vez a lograr desarrollar un Pensamiento Crítico, que en concreto no es más que generar y mostrar múltiples opciones y posibilidades alternativas a las ya existentes.

Es también como una convocatoria e invitación para aquellos sujetos que aceptan a la historia como re-inventable, re-escribible y re-significable desde el presente, entendiéndola como un abanico de procesos múltiples con posibilidades de potenciar la construcción de nuevas realidades, y no como una historia con una postura totalmente acabada e inalterable que termina en una posición de verdad y en una actitud narcisista del sujeto culto que no acaba de llenarse para sí de conocimientos dogmáticos y, que posteriormente da y habla desde la cúspide del saber de teorías como leyes generales aplicables a toda la humanidad en cualquier tiempo y espacio por igual.

Ante estas circunstancias ¿Cuál es el papel hoy día del sujeto, la Ciencia Social en general y de la Historia en particular ante esta realidad? ¿Cuáles son las estrategias y alternativas que se siguen en la escuela pública ante estos acontecimientos? ¿Qué posibilidades tiene el sujeto de construir un pensamiento alternativo ante estos sucesos del momento actual?

Creo que podemos compartir ampliamente con grandes sectores sociales en la necesidad de recuperar el espíritu de la escuela pública, estamos de acuerdo en que la educación pública puede permitir avances sociales, y a la vez corregir fallas de orden social en las que nuestra sociedad está inmersa.

Al respecto existe una pregunta muy interesante y central como sujetos que somos ¿Cómo tengo que pensar para intervenir en la realidad?, esta pregunta tiene toda una carga valórica por lo que se refiere a la colocación y el sentido que guarda el sujeto en relación a la realidad, tanto que esa forma de pensar lo hace o no tener conciencia de sí mismo como constructor de realidades, dado que al construir realidades al mismo tiempo se autoconstruye como sujeto, como persona, basado en una ética-política con la posibilidad de construir su realidad desde una variedad de alternativas a partir de definir opciones, pero sobre todo desde la potencialización de las condiciones de su presente, en lo que llamaremos el presente potencial.

Valoremos, al menos, el ejemplo de estas dos perspectivas siguientes sustentadas en los elementos planteados en los párrafos anteriores del sujeto-realidad-pensamiento, de manera directa e inmediata:

a - Si pienso que la realidad es externa al sujeto, entonces como sujeto me pienso y considero que estoy fuera de la realidad.
b - O bien, si como sujeto me pienso que soy parte de esa realidad, entonces estoy dentro de la misma.

Las consecuencias que conllevan estas dos actitudes son: la primera opción está centrada en una postura positivista, que entiende la realidad como un objeto, es decir dicha realidad es ajena al sujeto mismo, en consecuencia lo determina, entonces no la puede modificar. En cuanto al segundo planteamiento, colocándome como sujeto en una posición crítica, sí me pienso como parte de la realidad, entonces también soy parte del problema en consecuencia tengo la capacidad de transformar dicha realidad.

En una primera instancia argumentativa diríamos que no hay realidad externa al sujeto en las relaciones sociales históricas. Puesto que la realidad es una construcción que se hace desde el sujeto mismo, a partir de su colocación y el sentido que de a su pensamiento y a sus acciones.

De tal manera que la realidad, en síntesis, es una construcción que hace el sujeto en diferentes sentidos y direcciones, pero nunca en un solo sentido y con una sola dirección, de ahí que considerando lo anterior, pensar una historia que plasme y determine la verdad de manera objetiva, es pensarnos que todos podemos ser explicados y comprendidos en un solo sentido y en una sola dirección, o lo que sería peor aun, pensar que solo existe una historia acabada de una vez y para siempre (e inalterable en su resignificación), por la que se pueda conocer lo que fuimos y lo que somos, nos conduce a “…la idea de una secuencia inevitable del devenir, supuestamente establecida por las leyes históricas. De ahí deriva un sentimiento de fatalismo…” (2007: 42.) que nos conduce y lleva a la aplicación de la verdad, cuando de lo que hablamos aquí en estas reflexiones es llegar a puntos de Validez.

Estos dos elementos Ético-Político mencionados en los párrafos anteriores, son la base del proyecto social entendido este como una necesidad social humanizada de formar y educar a los alumnos como sujetos históricos, poniendo a su disposición las herramientas que les permitan desarrollar posibilidades en la búsqueda de opciones para su vida personal y laboral.

Recuperando a Ernst Bloch (2008) diría que el pensar es un acto de resistencia y es resistencia a lo establecido y dado, en tanto que el hombre de una forma contraria quedaría aplastado por lo dicho ya, a la vez que es contrario a aceptar verdades absolutas.

En el contexto de realidad actual, lo que vemos y vivimos como sujetos, son un conjunto de relaciones que se presentan y materializan como la urdimbre social en la que nos movemos, estas formas en concreto son las relaciones que se muestran ante nosotros como presiones sociales, políticas, económicas, jurídicas, religiosas, educativas, culturales en general, como relaciones de poder, que se me imponen como una forma de pensar en función de los intereses de los grupos de poder instituidos, instituyentes y de facto.

¿Cómo contrarrestar estos efectos?, el reto es generar un pensamiento autónomo y creativo con la capacidad de recuperar la memoria, que no los recuerdos, pues sin memoria no es posible construir nuestro presente ni tampoco el futuro, la falta de pensamiento también se acompaña de la falta de memoria, tanto ética como política, lo que nos lleva a un sujeto mínimo con una educación mínima. Muchas de nuestras prácticas educativas concretas, lamentablemente están determinadas conciente e inconcientemente por estrategias que encaminan a formar sujetos mínimos.

Pienso que nuestro en nuestro quehacer educativo como profesores, debemos generar en el ejercicio concreto de la docencia, una Filosofía de la Resistencia que mantenga como propósito la construcción de un Pensamiento Epistémico, partiendo de establecer una Ruptura entre lo instituido y generar opciones instituyentes, no solo en las escuelas, sino que también es necesario abrir el abanico a otros espacios educativos y a otras posibilidades culturales.

Empezando por lograr generar en nosotros mismos, como Sujetos históricos, procesos de objetivación de nuestras circunstancias, que no es más que darnos cuenta de lo qué somos de manera consciente y de las posibilidades que tenemos de generar realmente una Postura Epistémica de Potenciación de nosotros mismos como sujetos y con aquellos con los que nos relacionamos, en el caso de los profesores nos referimos principalmente a lograr potenciar a los alumnos.

Es ir construyendo la relación entre la episteme y la existencia, la episteme nos permite contribuir a la generación de nuevos conocimientos, y/o a la ampliación y resignificación cualitativa del conocimiento que ya se tienen, y por el otro lado en tanto existencia, al conocimiento de las condiciones de nuestra existencia historizada.

Esto nos es posible pensarlo y realizarlo desde los marcos teóricos establecidos, desde las prácticas retóricas del espacio áulico, en esta relación tripartita sujeto-realidad-pensamiento tiene que ver la capacidad del sujeto de recuperar su asombro, tiene que ver con como “leo” las circunstancias que me rodean, en una relación dialéctica de hacer la lectura del texto en el contexto social mismo, pero leer entendido como un acto de estudiar la realidad que me rodea.

Tampoco sería posible si no logramos generar una Cultura de la Pregunta, o como lo diría Freire, construir una Pedagogía de la Pregunta, pero no solo que parte del Docente como educador, más importante es recuperar el sentido de la pregunta desde la relación de contexto del educando.

Pero aquí la pregunta tiene que ver con mi colocación ante la realidad, es decir como me estoy colocando ante la historia misma, ¿la problematizo?, ¿mi colocación es la de problematizar la realidad que me toca vivir?, la pregunta tiene que ver con lo simbólico, con una apertura de la mente a lo desconocido, pero también tiene que ver con otra cuestión muy importante que es la Voluntad de Pensar, pero no de tipo sensorial sino del pensamiento en construcción y resistencia permanente, es en estas condiciones en que el sujeto genera un pensamiento encuentra una ruta, un sentido y una colocación.

Cabe hacernos otra pregunta crucial ante estas posibilidades, ¿cómo se libera el pensamiento dentro de las relaciones de poder?

Todos nosotros vivimos dentro de estas relaciones de poder, pero un primer paso sería darnos cuenta y reconocer que este se nos impone por otros sobre nosotros y nos conforma en su modo de pensar y de actuar, y que muchas de las veces llegamos a decir “no hay de otra”.

Y es este poder nos impide abrir nuestro pensamiento, es la sociedad misma, las más de las veces, no es uno solo que lo elige y de manera consciente, son estas relaciones de poder las que se nos imponen a pensar desde la óptica del poder mismo, es una forma de colonización del pensamiento, que no es nueva, solo cambian las formas.

Una forma de liberar el pensamiento es a partir de activar la condición ética política y esto es desde la colocación que como sujetos tenemos frente a la realidad histórica que vivimos, ¿Cómo entendemos la realidad histórica? La pensamos en términos de Proyectos de Sociedad, de desarrollo social y no personal, como entendemos la ¿La función social de la escuela? ¿Es para educar o para enseñar? El sujeto y el sentido y colocación que tiene frente a esta realidad histórica es capaz de potenciar las posibilidades del presente, o bien nos sumimos ante ella por la incapacidad de pensar otras formas de hacer realidades y resignificarlas.

Si en la historia no existe una sola versión del pasado, porqué pensar en un solo y único futuro para toda la humanidad. El futuro no está escrito todavía, sino que puede escribirse de muchas maneras posibles a partir de la potenciación de las posibilidades del presente, desde este Presente Potencial y desde un sujeto que desarrolle su pensamiento como un acto de pensar.

 

Referencias Bibliográficas:


BROM, Juan. (2007) Para comprender la historia, Ed. Grijalbo, México.  Pág. 42

Bloch, Ernst argumento expresada por ZEMELMAN Merino, Hugo. (2008) Conferencia en la Univ. De Santiago de Chile, Santiago de Chile, octubre de 2008. Ver “El principio de Esperanza” obra de Ernst Bloch, fue escrito entre 1938 y 1947, durante el exilio del filósofo en los Estados Unidos de América.

Algunas de las ideas son recuperadas de diferentes autores, anotados a pie de página y sobre todo recuperadas a partir de las diferentes conferencias y seminarios del Dr. Hugo Zemelman Merino, en contextos históricos diversos.Hugo Zemelman Merino, Conferencia Internacional, Unidad Académica de Psicología, UAG., 23 abril 2008. Acapulco-México.

Hugo Zemelman Merino, Conferencia Internacional de apertura, Universidad de Santiago de Chile, USACH, 2, 3 y 4 Octubre 2008. Santiago de Chile.

Conferencias Varias en el Auditorio del CAM-Acapulco, como parte del proceso del Doctorado en “Didáctica y Conciencia Histórica”

 

* Mtro. Francisco Alberto Nava Moctezuma. Docente del Centro de Actualización del Magisterio en Acapulco, Gro., México. Maestro en Ciencias de la Educación y Doctorante en Dididáctica y Conciencia Histórica.

* Dr. Nazarin Vargas Armenta. Profesor investigador de tiempo completo del programa educativo de Derecho de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil PROMEP.