Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 7, No. 2. Semestre julio-diciembre de 2011. ISSN: 1870-7505

 

LA VICTIMA: SU OLVIDO, RESURGIMIENTO Y LA COLECTIVIDAD

 

J. NAZARIN VARGAS ARMENTA*
JESÚS CASTILLO AGUIRRE *

 

RESUMEN:

En el presente trabajo se aborda la situación de olvido en que históricamente se ha encontrado la victima que inicia precisamente con la aparición del Estado y la reacción que demanda su reposicionamiento desde los ámbitos científico, jurídico y político.

La explicación de este movimiento se elabora a partir de la  “Declaración sobre los Principios Fundamentales de Justicia Relativos a las Víctimas de los Delitos y Relativos a las Víctimas del Abuso del Poder”, adoptada en la 96ª. SESIÓN PLENARIA de la ONU y su trascendencia en el resurgimiento de la victima a través de la Victimología, la Victimodogmática y el derecho victimal. Particularmente se explica el proceso legislativo que se adopta en México y el catalogo de derechos reconocidos a las victimas  a través de las diversas reformas constitucionales que han sido elaboradas en nuestro país.

El trabajo concluye con una opinión personal respecto del tema que se trata.

PALABRAS CLAVE:

Victima, victimario, Victimología, victimización, derecho victimal, victimodogmática, política victimal, criminología, política criminal, delincuencia, delincuente, delincuencial.

SUMMARY:

This paper addresses the state of oblivion that has historically been the victim found that begins precisely with the appearance of the State and demand its repositioning reaction from the scientific, legal and political.

The explanation of this movement is made from the "Declaration of Basic Principles of Justice for Victims of Crime and Victim Related to Abuse of Power" adopted at the 96 th. PLENARY UN. and its importance in the revival of the victim through the Victimology, the Victimodogmática and the right of victimhood. In particular, explains the legislative process is adopted in Mexico and the catalog of rights to victims through constitutional reforms that have been developed in our country.

The paper concludes with a personal opinion on the issue in question.

KEYWORDS:

Perpetrators, Victims, victimology, victimization, law victimhood, victimodogmática, politics of victimhood, criminology, criminal policy, crime, criminal, criminal.

INTRODUCCIÓN:

Reconociendo de inicio que la victimización puede derivarse de actos de poder o de fenómenos naturales y no sólo de la comisión de delitos, es propósito del análisis que se elabora, destacar al sujeto o sujetos que en el hecho delictivo resulta o resultan  víctima o victimas en su  caso, de la conducta del delincuente. Asimismo, hacer también una breve referencia del impacto en el entorno social y ambiental que provoca la delincuencia.

Fundamentalmente interesa por una parte, aportar elementos informativos claros de la situación de olvido en que se ha colocado en el plano del fenómeno delincuencial a la víctima y a su atención mínima respecto del victimario a quien se han dirigido con mayor interés la ciencia, el derecho y la política criminal y por otra, abordar las diversas acciones y reacciones que derivan en lo que se conoce como el resurgimiento de la victima.

Resulta desde luego de singular importancia precisar que este olvido y esta desventaja en los ámbitos jurídico, científico y criminológico tienen como origen el surgimiento del Estado, pues antes de este acontecimiento la víctima podía en la medida de sus fortalezas, hacerse justicia de manera directa cuando era agredida, ilimitada en los inicios del periodo conocido como la “venganza privada” y limitada al tamaño de la ofensa una vez que surge la conocida “ley del talión” o bien a una conciliación a través de la composición, en los supuestos que esta figura concedía al victimario el derecho de concertar -por decirlo de alguna manera- con la victima su derecho a la venganza a través de lo que puede reconocerse como una especie de reparación del daño.

EL OLVIDO DE LA VICTIMA:

La víctima es quien resiente la mayor afectación de las acciones delictivas, los daños que sufre tienen trascendencia en la mayoría de los casos, a su entorno familiar e impactan considerablemente al contexto social y ambiental en que habita, ésto es, la victimización produce colateralmente afectaciones al desarrollo sustentable de la sociedad, a las actividades económicas; en consecuencia provocan un deterioro en la calidad de vida de importantes sectores de la población y como consecuencia del ambiente.

No obstante esta realidad, históricamente la victima ha sido relegada desde el derecho, la ciencia y la política criminal. Bajo la consideración de que es necesario prever la comisión de delitos se ha concedido mayor interés al victimario, la mejor atención, ha sido prioritaria en un primer intento, su regeneración, después su readaptación y ahora su reinserción social, todos estos objetivos se han pretendido alcanzar a través de programas de tratamiento. La victima pareciera no tener importancia alguna, tampoco la definición de una política victimológica.

El olvido de la victima esta asociado con el nacimiento del Estado, cuando esto ocurre, fenece el derecho de la víctima al ejercicio directo de la justicia, que pasa a ser desde entonces, una función pública. En México, nuestra Carta magna en su artículo 17 prohíbe la justicia privada y ordena que sea ante los tribunales que los particulares diriman todo tipo de controversias; los afectados en sus bienes jurídicos deben en consecuencia, pedir la intervención de las estructuras jurisdiccionales del Poder Judicial para que sean éstas quienes resuelvan sus diferencias.

Este monopolio marca el inicio del olvido de la victima y crece en la medida que se consolida. “. . . al producirse la asunción del "ius puniendi" por el Estado,. . . la actividad de la víctima va perdiendo cada vez más protagonismo quedando escasos reductos en el ámbito jurídico penal” (Cornejo, 2007), entre ellos: “la legítima defensa, los delitos perseguibles a instancia de parte, el perdón del ofendido etcétera” (Cornejo, 2007):

En otro orden, pero en el mismo ámbito del derecho, la legislación penal se ha venido elaborando bajo criterios de una política criminal interesada más en la prevención del delito y en la regeneración de los delincuentes que en las víctimas, las que solo son consideradas como referentes para la individualización de las penas como ocurre por ejemplo en el homicidio en razón del parentesco que al concretarse hace merecedor al victimario de una penalidad agravada por su relación consanguínea de la pareja criminal - “término propuesto por Mendelshon formado por el criminal y su victima” (Rodríguez, 2010) - y solo en algunos casos como elemento esencial para la consumación de ciertos delitos, v. gr. el delito de estupro en el que se considera la protección de un determinado sector, precisándose en la descripción típica una calidad especifica del sujeto pasivo.

Esta política no solo se reflejó en el derecho también se concretó en el ámbito científico, así, en 1885 “en la ciudad de Turín, Italia, aparece publicada una obra intitulada “Criminología” y fue Rafael Garófalo, uno de los primeros en emplear este termino” (Orellana, 2009), a quien se reconoce junto con Cesar Lombroso y Enrique Ferri como fundador de esta ciencia, creada para el estudio del delito y de manera particular del delincuente, Aunque valga precisar que “el uso del término se atribuye al antropólogo francés Pablo Topinard (García, 1999)”. La víctima hasta ese momento seguía en el olvido, ahora en el terreno de la ciencia.

El primer estudio sistematizado de las victimas fue realizado por el profesor israelí Beniamín Mendelshon quien se ocupa del tema desde 1937, su obra más importante es “La Victimología”, publicada en 1953. Mendelshon propone que hacerse justicia solo es posible a partir de la imprescindible atención de la victima y de la necesaria creación de una ciencia independiente: la Victimología.
Propuestas que marcan el surgimiento del interés por elaborar una formulación teórica respecto de la víctima y en consecuencia, el nacimiento de la Victimología. Disciplina a la que de inicio se le cuestiona tanto su autonomía como su carácter de ciencia y en este contexto considerada dependiente de la Criminología. Destaca entre los primeros tratadistas el criminólogo alemán Hans Von Henting y su estudio victimológico: “El criminal y su victima” realizado en 1948,

RESURGIMIENTO DE LA VICTIMA:

A partir de esta iniciativa científica, le siguieron una serie de críticas, de acciones y reacciones, de estrategias, de obras, de investigaciones, que han venido reposicionado a la víctima en los ámbitos de la ley, la ciencia y la política criminal, culminando con la elaboración de estudios autónomos respecto de la criminología en la década de los 70´s, destacando entre esta variedad, la celebración del Primer Symposium Internacional de Jerusalén: "El Estudio Científico de las Víctimas” en 1973, hasta llegar a finales de los 80´s y principios de los 90´s con una importante influencia italiana y alemana al planteamiento teórico conocido como la Victimodogmática que sugiere desde la incorporación de parámetros dogmáticos en la estructura del Derecho Penal, hasta la creación de un orden normativo dirigido específicamente a las victimas al que denomina Derecho Victimal.

De 1973 al 2009, se han celebrado 13 Symposium Internacionales, el segundo con sede en USA (1973), el 3º en Alemania (1976), el 4º en Japón (1982), el 5º en Yugoslavia (1985), el 6º en Jerusalén, Israel (1988), el 7º en Brasil (1991), el 8º en Australia (1994), el 9º en Holanda (1997), el 10° en Canadá (2000), el 11º en Sudáfrica (2003), el 12º en USA (2006) y el 13º en Japón (2009). Las aportaciones al estudio de las victimas han sido y siguen siendo trascendentes y se están reflejando en una creciente obra jurídica, legislativa, científica y de política victimal (Rodríguez, 2010).

Sin duda el alcance mas importante porque motiva el resurgimiento de la victima, es el proceso que inicia con la aprobación de un proyecto de código para las conductas de las victimas del delito en el IV Symposium Internacional, mismo que fue discutido y perfeccionado en el V Symposium, presentado al VII Congreso de Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en Millan, Italia en 1985, en el que se debatió y aprobó una “Declaración sobre los Principios Fundamentales de Justicia Relativos a las Víctimas de los Delitos y Relativos a las Víctimas del Abuso del Poder ”, que fue adoptada en la 96ª. SESIÓN PLENARIA de la ONU (Rodríguez, 2010)

Esta Declaración además de que significó un reposicionamiento de la Victimología en el universo de las ciencias penales provocó el inicio de reformas constitucionales en los estados miembros y desde luego en los ordenamientos jurídicos secundarios.

No pueden desde luego dejar de considerarse por su importancia, otros factores que en gran medida favorecieron al resurgimiento de la victima, entre ellos, las manifestaciones que directa o indirectamente se han venido expresando a favor de los sectores de mayor victimización, esto es, los menores, las mujeres, los homosexuales, las lesbianas, etc., quienes además de que se han organizado para su defensa y exigir la atención publica, constituyen una motivación a la cultura de la denuncia, a partir de la confianza generada por estas acciones y el respaldo social que reciben.

De esta manera, al poner en conocimiento de la autoridad el hecho delictivo hacen posible o por lo menos probable que un mayor número de delincuentes sean sometidos a la justicia. Consecuentemente, la denuncia de los delitos por las victimas deriva en una disminución de la cifra negra respecto de los índices delictivos, lo que a la vez permite un diseño de políticas tanto criminológicas como victoja resultados de la deserción de este primer periodo de la generación aceptada en el año 2008, que se presenta a continuación.

Para obtener los datos que se muestran a continuación se procedió identificar en cada salón a los alumnos que habían dejado de asistir, y que ya no se presentaron para iniciar el 2º semestre de la carrera. Esa información se obtuvo de las listas de los profesores de cada grupo y se reforzó con el pase de lista que se hizo para asegurarse que los datos proporcionados por las listas de los profesores fueran correctos.

Una vez obtenidos los nombres de los alumnos que ya no asistían a clases, se elaboraron las listas de ellos por grupos y se procedió a buscarlos uno por uno para que nos llenaran el cuestionario que previamente  había sido diseñado, para conocer las causas de la deserción. Del total de los identificados como desertores se logro contactar a 35 que representaron el 61.4% de ellos.

Posteriormente se procedió a analizar  los datos de este nuevo cuestionario y obtuvimos los resultados que se muestran a continuación.

El total de desertores fue el 16% del total de alumnos del PE de esa cohorte. Por grupos los resultados obtenidos son los siguientes: del grupo 101 la deserción fue de 11%, del grupo 102 la deserción fue de 13%, en el grupo 103 se registró un 17%, en el grupo 104 hubo un 18% de deserción, en el grupo 105 fue del 19% y en el grupo 106 fue de 17%.

La mayoría de desertores en el primer semestre en la Unidad Academia de Turismo en el periodo 2008-2009, fueron mujeres con un 68.6% y los hombres con un 31.4%. Los desertores con edades de 18 años tuvieron un  45.7%, los de 20 años un 22.9%, los de 19 años un 17.1%, los de 21 años un 8.6% y los de 22 años con un 5.7%.

La mayoría de los desertores entraron con Bachillerato General con un 34.3%, con  Económico-Administrativo el 22.9%, Bachillerato Único con un 17.1%, con Técnico en Turismo un 11.4%, de Asistente Directivo con un 5.7%, Técnico en Derecho con un 2.9%, en Alimentos y Bebidas con un 2.9% y Humanístico Social con un 2.9%.

Con respecto a los profesores, una de las razones que tuvo mayor porcentaje  es la ausencia de maestros con un 40.0%, los maestros que no dominan la materia con un 20.0%, el cambio a otra  carrera con 11.4%, ninguno con un 11.4%, el desorden con 8.6%, falta de recursos económicos con 5.7%, y por salir tarde de la escuela con un 2.9%. Con respecto al apoyo recibido por los profesores, el 57.1% dijo “no”, el 40.0% si tuvieron apoyo  por parte de los maestros, y 2.9% fue regular. La mayoría de los desertores ingresaron por  decisión  propia con un 77.1%, otros por recomendación de los padres con un 14.3%, y los recomendados por amigos con 8.6%. Los motivos de deserción de los estudiantes fueron: por cambio de profesión con 31.4%, por los maestros e instalaciones con 22.9%, problemas personales con 17.2%, problemas económicos con  17.2%, la falta de información de la profesión 8.6% y el horario de clases con 2.9%. Otros factores que influyeron en la decisión de los desertores fueron: falta de apoyo familiar con 45.7%, falta de apoyo de maestros con 25.7%, cambio de profesión con 14.4%, problemas de salud con 8.6%, la inseguridad en el transporte con 2.9% y ninguno con 2.9%. Las materias en las que más fallaron los desertores son: matemáticas con 22.9%, contabilidad con 22.9%, ninguno con 20.0%, ingles con 17.1%, mundo contemporáneo con 5.7% turismo con 2.9%, metodología de la investigación con 2.9%, informática con 2.9% y calculo con 2.9%. La mayoría de los desertores no tomaron tutoría con algún maestro  (97.1%), y el 2.9% si tomaron tutoría.

CONCLUSIONES  

La mayoría de los aspirantes a ingresar al PE de turismo son mujeres con una edad promedio de 19 años, cuya procedencia es la ciudad de Acapulco y egresaron de escuelas preparatorias de la misma universidad. Que cursaron el bachillerato único y su promedio de calificaciones varía entre 8.0 y 8.4, que en la mayor parte de los casos su interés por cursar la carrera fue la primera opción y por decisión propia. Que tienen conocimientos de computación pero necesitan reforzar el inglés, que provienen de familias en donde los padres no son profesionistas, que esperan terminar la carrera y no tendrían inconveniente en trabajar fuera de Acapulco.

Con respecto a los datos recolectados de los cuestionarios aplicados a los desertores se llegó a las siguientes conclusiones: el porcentaje de desertores fue del 16% de los alumnos que ingresaron,  la mayor deserción se dio en el turno vespertino, la mayoría de ellos son mujeres, en este caso con una edad promedio de 18 años y que cursaron el bachillerato general, y que entre las principales razones que mencionaron están: ausencia de profesores y falta de dominio de su materia, la falta de apoyo de profesores en lo académico y de familiares en lo económico, decisión de cambio de carrera, por problemas en las materias sobre todo matemáticas y contabilidad, y lo más relevante fue que no tuvieron tutorías.

RECOMENDACIONES

Es importante que la administración del programa tome en consideración recomendaciones tan sencillas como que la información que se proporcione a los aspirantes de nuevo ingreso sea más clara y precisa. Que en la medida de lo posible y a través del apoyo de la administración central y de programas federales se busque obtener los financiamientos necesarios para mejorar las condiciones físicas de las instalaciones de la UAT, implementar cursos de capacitación a los docentes, asegurándose a través de la evaluación de los mismos,  que estos apliquen los conocimientos adquiridos en los cursos, seminarios o talleres. Implementar de manera real el programa de tutorías y evaluarlo, sobre todo que se incluya en el mismo prioritariamente a los alumnos de nuevo ingreso, y que los profesores funjan como verdaderos tutores de sus alumnos; implementar una campaña de difusión del programa y de mejoramiento de su imagen tanto hacia el exterior como con la misma comunidad estudiantil del programa y la universidad.

Bibliografía

 

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