Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 2, No. 2. Trimestre abril-junio de 2006. ISSN: 1870 - 7505.

 

La orientación en el proceso de enseñanza aprendizaje y la orientación profesional

Justino Arziga Castañón*

 

Cuando el estudiante ingresa a la educación de nivel superior, encara el reto de adaptación a la vida universitaria, posteriormente el reto de llevar adelante el desarrollo de su vida académica y en la fase terminal de su carrera, su inserción y adaptación al ambiente sociolaboral. Se deben distinguir, por consiguiente, las distintas fases que el estudiante enfrenta desde su ingreso a la universidad para diseñar una estructura de ayuda psicopedagógica que propicie su óptimo desarrollo académico y profesional.Los instrumentos que se pueden utilizar para elaborar una estructura de esta naturaleza son variados, cada uno debe cumplir con un objetivo específico, diseñado para cubrir la etapa o etapas del proceso de formación académica y profesional del estudiante.A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, antes de que la orientación estuviera presente en el ámbito educativo, esta nace y se desarrolla en el ámbito laboral, como una actividad de consulta y orientación para las personas que estaban en busca de un puesto de trabajo y para las empresas que buscaban a la persona más apta para un puesto determinado; mediante un diagnóstico previo se evaluaban las aptitudes y habilidades del aspirante y se les ubicaba de acuerdo a las necesidades y requerimientos de la empresa.Con el tiempo, la selección de aspirantes no solo se limitaba al mercado de mano de obra, esta se hizo presente en las instituciones de capacitación y formación para el trabajo, y por consiguiente en las instituciones educativas básicas y superiores, en un principio como orientación para la carrera u orientación vocacional.Varios autores señalan que los orígenes de la orientación educativa se evocan a las tareas de consulta y orientación vocacional en las instituciones educativas del nivel básico y superior, la cual tenía la función de ayudar a los estudiantes en la elección de la carrera profesional de acuerdo a sus aptitudes.Es importante subrayar lo último, porque para orientar mejor a la persona sobre la elección de una carrera profesional se debe contar con información personal de esta, ya sea en el ámbito socioeconómico o en el ámbito de capacidades cognitivas, con el fin de proporcionarle la información que efectivamente requiera.A principios del siglo XX, en los Estados Unidos en las escuelas primarias y secundarias “se contaba por lo general con un servicio de orientación escolar cuyo fin era ayudar a los alumnos y a las familias a escoger el plan de estudios y las actividades complementarias” (Abbagnano, 1964:653) Estas actividades complementarias se refieren a las actividades extraescolares que contribuyen a la formación integral de la persona.La acción de orientar ha estado presente en nuestra sociedad como una actividad para informar y ayudar a las personas a desarrollarse e integrarse social y profesionalmente (Bizquerra, 1998)
 
            Las áreas de intervención de la orientación son múltiples, así tenemos la orientación en los procesos de enseñanza aprendizaje y la orientación profesional.La orientación en los procesos de enseñanza aprendizaje se define como el servicio de apoyo al estudiante y al maestro en lo referente a la optimización del proceso de enseñanza de aprendizaje y al orientador se le concibe como al profesional que se responsabiliza de la difusión, promoción e impartición de técnicas que contribuyan a la adquisición de un mejor aprendizaje (Villalobos, 1991)La orientación profesional ha pasado de ser considerada como una intervención que se reducía a los momentos en que el individuo debía hacer una elección vocacional, para ser considerado actualmente como todo un proceso de desarrollo de la carrera, considerando diferentes temáticas como planificación de la carrera, conocimiento de aptitudes, áreas de desempeño profesional, toma de decisiones para la actuación laboral, etc.            Como complemento de la formación integral, las instituciones de educación superior también consideran las actividades de orientación para la prevención y el desarrollo humano, que contempla temáticas entre las que se encuentran el desarrollo de habilidades de vida, habilidades sociales, prevención del consumo de drogas, educación para la salud, orientación para el desarrollo humano, etc.            A continuación se presentan algunas de las problemáticas que pueden presentarse en la educación superior en las etapas de desarrollo de la carrera profesional y en la etapa terminal previa a la incorporación del estudiante a la vida profesional y que pueden ser atendidos con programas y acciones específicas.

 

Problemáticas que dificultan el aprendizaje de los alumnos:

Programas propuestos para su tratamiento:

Problemas en la comprensión de lectura, en la preparación de exámenes, distractores recurrentes durante el estudio, etc.

Programa de Estrategias de Aprendizaje

Problemas de aprendizaje en materias de difícil comprensión.

Programa de Reforzamiento Académico en Materias de Áreas Comunes

Problemas para el razonamiento matemático y el razonamiento verbal.

Desarrollo de Habilidades del Pensamiento

Problemas recurrentes de falta de atención a la clase, falta de concentración, problemas de índole cognitivos, de madurez emocional, etc.

Programa de Orientación Psicológica

Necesidad de asesoría académica en recursos bibliográficos, conceptos, metodología y presentación de trabajos escolares, inducción al ambiente escolar universitario, etc.

Programa de Tutorías

Cuadro 1. Problemáticas académicas comunes y acciones para resolverlas

 

Áreas de Orientación Profesional del Estudiante:

Programas para Proporcionar la Orientación Profesional al Estudiante:

Asesoría en trabajos de investigación y asesoría en trabajos de tesis cuando es requisito para la titulación bajo esta modalidad.

Programa de Asesoría en Trabajos de Investigación y Trabajos de Tesis

Orientación profesional del estudiante para integrarse al ambiente laboral mediante programas de prácticas profesionales, servicio social o desempeño laboral remunerado.

Programa de Tutoría Profesional Especializada

Cuadro 2. Necesidades de orientación profesional en la educación superior           

Evidentemente los programas surtirán más efecto si se cuenta con información que permita determinar las necesidades de orientación a partir de evaluaciones y valoraciones psicopedagógicas de los estudiantes a raíz de su ingreso a la Universidad. Las áreas de administrativas de las instituciones de educación superior que tienen a su cargo la orientación educativa han adoptado esquemas que buscan cubrir las diferentes etapas de permanencia del alumno y que se enfocan principalmente a la orientación en el proceso de enseñanza – aprendizaje y en la orientación profesional.           

BIBLIOGRAFÍA

  • Abbagnano, N. y Visalberghi, A. (1964) Historia de la Pedagogía, México: Fondo de Cultura Económica.
  • Bisquerra Alzina, R. (1998) Modelos de Orientación e Intervención Psicopedagógica, España: CISS PRAXIS.
  • Estrada Méndez, M. L. (2003) La Orientación Educativa, Promotora del Desarrollo Integral. Memorias del V Congreso Nacional de Orientación Educativa, México: AMPO.
  • Rodríguez Romero, M. M. (1996), El Asesoramiento en Educación, España: Ediciones Aljibe.
  • Villalobos Hernández, M. M.(1991) Estrategia de intervención para el aprovechamiento escolar en alumnos de primer semestre. Memorias del VI Encuentro Nacional de Orientación Educativa, México: AMPO.

*Mtro. Justino Arziga Castañón. Profesor – Investigador de la Licenciatura en Sociología de la Comunicación y Educación de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero.