Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 8, No. 1. Semestre enero - junio de 2012. ISSN: 1870-7505

 

EL DULCE AZOTE DE LA PEDAGOGÍA REFLEXIVA

Ignacio Paredes Ángeles
Sandra Luz Ávila Toscano
Armando de la Paz Jaramillo
Teresa Pacheco Linares
Andrés Uribe Alpizar
Vicente Islas Hernández

 

 

Resumen

El maestro tiene que pasar con los discentes detrás del espejo y ver con las lentes de la imaginación todas las cosas, sin salir de los límites de su experiencia; recuperar su visión corregida y proporcionar, con el punto de vista realista del adulto, la orientación del saber y los instrumentos del método.

Introduccion

John Dewey ha sido sin duda, el filósofo y pedagogo norteamericano que contribuyó significativamente en el desarrollo de un nuevo sistema y es considerado como el verdadero creador de la escuela activa desarrolló una filosofía que abogaba por la unidad entre la teoría y la práctica, El compromiso de Dewey con la democracia y con la integración de teoría y práctica fue sobre todo evidente en su carrera de reformador de la educación, defendía que la escuela debe aportar al alumno las competencias suficientes para resolver  los problemas actuales y los planes de futuro ya que la vida es ante todo y antes que nada, “acción”, y el pensamiento “es el instrumento usado por los hombres para superar los problemas prácticos de la vida”. Tras dedicar mucho tiempo a observar el crecimiento de sus propios hijos, estaba convencido de que no había ninguna diferencia en la dinámica de la experiencia de niños y adultos, unos y otros son seres activos que aprenden mediante su enfrentamiento con situaciones problemáticas que surgen en el curso de las actividades que han merecido su interés. Para su práctica pedagógica, planteó que al igual que otros conocimientos, los contenidos de estudio eran el fruto de los esfuerzos del hombre por solucionar los problemas que su propia experiencia le trazaba y que la acción rutinaria está dirigida ante todo por el impulso, la tradición y la autoridad, se refiere a la libertad no como falta de autoridad, sino como independencia que permite a las personas expresar sus ideas y asumir con responsabilidad su propia formación intelectual.

Resulta irónico que La comunidad precursora de la “escuela experimental de Dewey” durara muy poco y que su fin se debiera a la lucha por el control de la escuela por parte de los maestros y administrativos resentidos por haber sido incorporados de una escuela fundada por el Coronel Francis Parker a la “Escuela de Dewey” y temían que se prescindiera de sus servicios. La pérdida de la escuela experimental dejó el campo libre para que otros interpretaran, aplicaran y a menudo deformaran las ideas pedagógicas de Dewey, que se quedó sin un extraordinario instrumento para concretizar sus ideales democráticos.
Dewey en su credo pedagógico sostuvo que para que las escuelas se convirtieran en agentes de reforma social y no de reproducción social, era preciso reconstruirlas por completo.

Docencia  reflexiva

La actividad docente es Ir más allá del mero instruir, los pasos que se siguen son enfocados a cómo el discente aprende y planifica la clase tomando en cuenta este enfoque de tal forma que al término de la unidad de aprendizaje el alumno sale al mundo con un bagaje cultural más amplio.

Es importante señalar que la televisión el internet y otras herramientas tecnológicas de comunicación han saturado de imágenes el mundo contemporáneo, nosotros los baby boomers, estuvimos en una burbuja y nuestra juventud  su burbuja es el mundo. Dentro de la sobrecarga de imágenes está la desinformación el primer carácter que desaparece es el entorno espacial, tan esencial en geografía, donde se aprecia nuestra diferencia con otros pueblos en otras latitudes, y donde se aprecia la diferencia de valores, pero la televisión sólo nos muestra en lo que somos semejantes: las pasiones humanas.

Para interpretar de mejor manera el avance tecnológico del siglo XXI en la docencia es importante considerar el texto: “Raíces históricas de la enseñanza reflexiva”, de Zeichner y Liston que hace referencia a los aportes de Dewey, señalando las tres actitudes básicas en una docencia reflexiva:  mente abierta: referida a la disposición de escuchar puntos de vistas y cuestionar los propios; responsabilidad: considerar con mucha atención las consecuencias de cada acción, personales, académicas, sociales y políticas; honestidad: mente abierta y responsabilidad son componentes centrales de la vida profesional del maestro reflexivo . La honestidad es la que permite examinar sus propias creencias.

Y algo primordial es entender que la docencia no es una actividad unidireccional, ni siquiera bidireccional  entre el docente y el discente; sino, es algo más, ese algo más es la sinergia que se produce en el proceso de compartir el conocimiento por medio de la crítica, la reflexión y la continua retroalimentación para el mejoramiento y engrandecimiento del conocimiento.

De manera coloquial podemos expresarlo de esta manera: Es levantarse cada mañana sonriéndole a la vida y dirigirse al aula de clases  demostrándole a los estudiantes que hay alguien que se interesa por ellos,  haciéndoles saber que su opinión también cuenta; moldear al estudiante con valores y principios y enseñarles la senda correcta para alcanzar el éxito en la vida. La docencia no tiene fin y es irremplazable en nuestra sociedad, especialmente en la vida de los estudiantes, igualmente, no es una responsabilidad fácil de llevar a cabo, se necesita paciencia, mucha paciencia, dedicación y amor al arte de la enseñanza; es una elección de vida donde necesitas velar antes que nada por la dignidad del estudiante, dentro de ésta práctica ambos aprendemos y no se vale querer cambiar las mentes de nuestros alumnos como nosotros queramos eso es egoísmo y soberbia!

Docente reflexivo

Dewey junto con  Jean Piaget, Jerome Bruner y Lev Vigotsky, dueños de un pensamiento constructivista,  consideran que el maestro reflexivo debe escuchar los puntos de vista de los demás, prestar atención a nuevas alternativas de enseñanza, tener una actitud responsable y reconocer con humildad la posibilidad de estar equivocado, desviar la atención del aprendizaje memorístico y mecánico de manera que el estudiante pueda internalizar el conocimiento y provocar con ello pensamiento reflexivo, hacer sentir a los alumnos que son el motivo de la lucha diaria contra la ignorancia; porque compañeros docentes enseñar es dejar aprender; y  no existe un proceso de enseñar, existe un proceso de aprender”.

Van Manen,  habla de un modelo jerárquico señalando tres niveles de reflexión asociados al crecimiento del maestro: Un primer nivel vinculado a la aplicación eficaz de las habilidades y conocimientos técnicos basados en relaciones hipotético-deductivas, con el objetivo de descubrir e identificar las regularidades del medio educativo con la intención de formular reglas de intervención adecuadas; Un segundo nivel, “reflexionar sobre aquellos presupuestos implícitos en las prácticas específicas del aula, así como determinadas consecuencias, aplicando criterios para la toma de decisiones”, orientado lo anterior hacia el deber ser y deber hacer, entiéndase que tanto los estudiantes como los profesores deben interactuar para comprender y dar sentido al medio social y natural, por lo tanto, todos deben participar en el diseño, desarrollo y evaluación del aprendizaje, como un proceso de construcción de significados. Un tercer nivel denominado “reflexión crítica, referida a un cuestionamiento de base asociado a los criterios morales, éticos y normativos relacionados con el aula”, está asociado al interés emancipador que se propone lograr que las personas, individual y colectivamente, sean responsables y gestoras de su propio destino, que posean el control de sus actos y además sean conscientes de ello.

Perrenoud trata de hacerse cargo de lo complejo que es educar hoy en día si tomamos en cuenta el contexto mundial en que las tecnologías (Tic´s) han modificado el trabajo, las comunicaciones, la vida cotidiana e incluso el pensamiento, haciendo las desigualdades más profundas. La educación que demanda la sociedad está cambiando a un ritmo que nos sobrepasa.

Por esta razón un maestro tiene que poder ver el mundo con los ojos de niño y con los del adulto, “Como Alicia en el país de las maravillas”, el maestro tiene que pasar con los discentes detrás del espejo y ver con las lentes de la imaginación todas las cosas, sin salir de los límites de su experiencia; recuperar su visión corregida y proporcionar, con el punto de vista realista del adulto, la orientación del saber y los instrumentos del método porque el alumno que conocimos se quedo en el tiempo y en la actualidad convivimos con un alumno; contestatario, global y con una infancia robada por la tecnología. .

El nuevo modelo académico y educativo de la universidad autónoma de guerrero  y su propuesta psicopedagógica centrada en el estudiante,  sugiere las siguientes estrategias para una enseñanza pertinente: Desarrollar problemas y prácticas que puedan usarse para producir conflictos cognitivos en los estudiantes; Organizar la enseñanza de tal manera que puedan dedicar buena parte de su tiempo para diagnosticar errores en el pensamiento de sus alumnos e identificar los movimientos defensivos que estos usen para resistirse a la acomodación; Ayudar a los estudiantes a entender los contenidos, representando éstos de manera; verbal, visual, práctica o pictórica; desarrollar técnicas de evaluación que ayuden a supervisar el proceso del cambio conceptual en sus estudiantes, ser reflexivos contestando lo siguiente: ¿Qué es lo que hago? ¿Qué principios inspiran mi enseñanza? ¿Por qué enseño? ¿Cómo podría cambiar?

Esta actitud de cuestionamiento nos llevara al análisis de nuestro ser y quehacer  educativo y  convertirnos en investigadores de nuestra propia práctica docente.


Recursos Bibliográficos
 
1. Dewey John (1977) Cómo Pensamos, Ed. Paidos.

2. Perrenoud, Philippe. (2004) La Práctica Reflexiva, Ed. GRAO

3. Zeichner, Kenneth M., Liston, Daniel Patrick (2001) Reflective Teaching, Ed.
Taylor & Francis. 

4. Schön, Donald. A. (1994) La formación de profesionales reflexivos. Ed. Paidós. Barcelona.

5. Freire, Pablo (2003) El grito Manso. Buenos Aires. Ed. Argentinas

6. Schein, E. (1973) El profesional reflexivo. Barcelona: Paidós.
 

7. Van Manen (1998) El tacto en la enseñanza: el significado de la sensibilidad pedagógica. Ed. Paidos Iberica

8. Perrenoud, Philippe (2004) La Práctica Reflexiva. Ed. GRAO.

9. Perspectivas: revista trimestral de educación comparada 1993. París, UNESCO: Oficina Internacional de Educación vol. Robert B. Westbrook.

10. Posner, George (1998) Análisis de Currículo. Ed. Mc Graw Hill.