Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 8, No. 2. Semestre julio-diciembre de 2012. ISSN: 1870-7505

 

Derechos Humanos y Violencia

María del Rocío García Sánchez.1
José Sales Nava.2
Guadalupe Godínez Alarcón. 3
Joaquín Reyes Añorve. 4

 

Resumen

Regularmente cuando se aborda el tema de la violencia se piensa en una violencia física. Pero existe también una violencia racial, una violencia religiosa, una violencia psicológica y una violencia moral.

La violencia está en las calles, hogares, escuelas y lugares de trabajo, se ha agravado tanto que los profesionales de la salud se han preocupado más por las consecuencias que puede generar que en la forma de cómo evitarla.

Los elevados índices de violencia la han convertido en un problema social de gran preocupación con consecuencias físicas, psicológicas, legales y económicas que constituye además, una violación a los derechos humanos de las víctimas. Estos derechos se basan en la idea de que el ser humano es un fin en sí mismo y nunca un medio para otra cosa. La persona misma es un ámbito sagrado que no se puede transgredir o violar.

Palabras clave: Derechos humanos y violencia

Abstrac

Regularly when addressing the issue of violence is thought to physical violence. But there is also a racial violence, religious violence, psychological violence and moral violence.

Violence in the streets, homes, schools and workplaces, are so sick that health professionals have been more concerned about the consequences that can result in the form of how to avoid it.

High levels of violence have become a social problem of great concern with physical, psychological, legal and economic which is also a violation of the human rights of the victims. These rights are based on the idea that man is an end in itself and never a means to something else. The same person is a sacred area that you can not violate or infringe.

Keywords: Human Rights and Violence

Por cada víctima de la violencia, hay personas que dentro de su entorno resultan afectadas como sus familiares y amigos, que sufren una forma de tratamiento inhumano y degradante debido al estado de angustia y el sufrimiento psicológico que experimentan, causados por la incertidumbre en la que se encuentran.

La Organización Mundial sobre la Salud en su informe sobre la violencia (2002, p.3) asegura que esta es el uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, contra otra persona o un grupo o una comunidad, que cause o tenga muchas posibilidades de causar lesiones, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones y muerte.

Si bien en México se están gestando instituciones y políticas gubernamentales para el acompañamiento de las víctimas de delito, aún hace falta mucho por hacer en esta área. Enfrentar consecuencias de un delito suele ser una experiencia desagradable para cualquier persona, sin embargo, resulta de mayor gravedad cuando posteriormente se padece el abuso o la omisión de los servidores públicos que, teniendo el deber de atender a la víctima, en el ejercicio de sus funciones se convierte también en victimario.

Por ello la función primordial del Estado es proteger a la sociedad de cualquier acto de violencia que ponga en peligro la seguridad y la paz social, pero no se puede ocultar que se ha incrementado una violencia cada vez más agravada, y si sumamos a este fenómeno de la violencia la impunidad y delitos no denunciados (por diversas causas) surge la necesidad de reflexionar sobre la eficiencia de las instituciones encargadas de brindar seguridad pública. 

Esta violencia cada vez más exacerbada a la que nos referimos, como el homicidio, el secuestro, la violación, la extorsión o trata de personas plantea la necesidad de promover acciones que garanticen la identificación, detención y procesamiento de los responsables del delito.

La Organización Mundial de la Salud define violencia como el poder desmedido contra uno mismo, otra persona, grupo o comunidad que tenga como consecuencia lesiones, muertes, daños psicológicos, trastornos o privaciones; por lo que los conflictos armados, el asesinato, el bulling, el secuestro, las agresiones intrafamiliares, la inmigración, las represiones policiacas, el hambre y la inequidad social, entre otros, son considerados comportamientos sociales violentos.

En la última década, la violencia ha traído como consecuencia un número importante de victimas a los que no solo padecen daños físicos, psicológicos sino que además, se destruye su proyecto de vida.  

Los estados de Chihuahua, Baja California y el Estado de México encabezaron la lista de los estados con más homicidios, robos de vehículos y ejecuciones durante 2008, mientras que Yucatán e Hidalgo fueron tuvieron el menor índice de delitos, de acuerdo con el Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), una organización dedicada a la investigación de políticas viables para el desarrollo de México, y su Índice de incidencia delictiva y violencia 2009.

CIDAC establece en su más reciente ranking que México se encuentra en el número 16 de 115 naciones con mayor índice de violencia y delincuencia a nivel mundial, con 10.60 homicidios por cada 100,000 habitantes, muy cercano a países como Panamá (pos. 15 con 11.04) y Nicaragua (pos.18 con 8.41), y por encima de naciones que han experimentado conflictos armados como Palestina (pos. 42 con 3.85).

El estado de Guerrero es, por tercera vez consecutiva, la entidad más violenta del país. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) las principales causas de muerte en Guerreo son la violencia. Las defunciones anuales registradas en dicha entidad oscilan entre 16 mil y 17 mil entre la población de 15 a 44 años de edad. La cifra se centra especialmente en la población masculina, de ellos, de 15 a 29 años, la principal causa de defunción son las agresiones con el 49.6 por ciento, seguido por los accidentes de transporte con el 8.3 por ciento. En los hombres de 30 a 44 años las muertes por agresiones ascienden al 37.8 por ciento.

Las víctimas tienen el derecho a la atención de una estructura gubernamental integral para la reparación del daño, estar en el Registro Nacional de Afectados con el pleno ejercicio y respeto a sus derechos frente a la comisión de los delitos de que fueron víctimas, en una búsqueda permanente de la verdad, sus familiares y la sociedad, conociendo los hechos constituidos en delitos, violaciones a los derechos humanos y a las garantías fundamentales, buscando siempre la identidad de los responsables, la justicia y la igualdad frente a la ley.

La víctima del delito es sujeto de derechos, considerándola como ser humano en el que hay que pensar en la dinámica de la justicia penal, como un fin en sí misma y no como un medio para la realización de la justicia. Entonces, los derechos humanos que protegían con prioridad la dignidad del delincuente, hoy también integran la dignidad de la víctima, reconociéndole sus derechos esenciales, los cuales deben coexistir y materializarse dentro del proceso penal junto con los derechos del victimario.

Es necesario que el Estado se coordine en todas sus autoridades, en todos los órdenes, para respetar, proteger y permitir el ejercicio efectivo de los derechos. El sistema jurídico debe de priorizar a las víctimas, su dignidad y derechos inalienables frente al Estado y la sociedad.

Son miles de personas quienes han padecido los estragos de la violencia y que han perdido a sus seres queridos. Por tanto, el Estado deberá escuchar las voces de la sociedad y ser sensible y humano con las víctimas, para evitar la llamada doble victimización, para que nadie quede al margen de la justicia, sino tenga la garantía plena de los derechos que establece la Constitución.

La dignidad de cada persona humana constituye la base del Estado de Derecho. La dignidad deriva del respeto debido a uno mismo y a los demás como seres humanos. Los derechos humanos constituyen la expresión jurídica de un proceso en curso para proteger, respetar y garantizar una vida digna.

Bibliografía Sugerida

  1. López Gutiérrez Concepción, Globalización, Violencia y Derechos Humanos: Entre lo Manifiesto y lo Oculto, Ed. Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2005
  2. Ferrajoli Luigi.Privación de libertad y Derechos Humanos. La tortura y otras formas de violencia institucional, España, 2008.
  3. Nino Carlos. Ética y Derechos Humanos. Ed. Paidos, Buenos Aires.1985.
  1. Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Los Derechos humanos en México, un largo camino por andar, Ed. CNDH, México, 200

 

Autores

1. Doctora en Derecho, Profesora Investigadora de Tiempo Completo de la Unidad Académica de Derecho (Acapulco) de la UAGro; Perfil PROMEP 2010-2013,   Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad” correo electrónico: mrociogsz@yahoo.com.mx
2. Maestro en Ciencias de la Educación, Profesor - Investigador de Tiempo Completo de la Licenciatura en Sociología de la Comunicación y Educación de la UAGro. Perfil PROMEP 2010- 2013. Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad”, correo electrónico: jlugardo15@hotmail.com
3. Maestra en Psicoterapia Humanista, Profesora-Investigadora de Tiempo Completo de la Licenciatura en Psicología de la UAGro,. Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad”, correo electrónico cenself@hotmail.com
4. Doctor en Derecho, Profesor Investigador del Tiempo Completo de la Unidad Académica de Ciencias Sociales-Derecho de la UAGro; Perfil PROMEP, Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad” correo electrónico joaquin.reyes94@yahoo.com.mx