Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 7, No. 1. Semestre enero-junio de 2011. ISSN: 1870-7505

 

Impunidad y corrupción factores que han minado la confianza y credibilidad en las instituciones públicas

María del Rocío García Sánchez.1
José Sales Nava.2
Guadalupe Godínez Alarcón. 3
Bulfrano Pineda Avonza. 4

 

Resumen

Muchos ciudadanos quisiéramos que nuestras instituciones públicas fueran fuertes y sólidas, con una estructura que inspire confianza y capacidad de conducirse con total transparencia y credibilidad al servicio de la sociedad; sin embargo, la desconfianza hacia las instituciones públicas es una realidad debido a fenómenos como la impunidad y la corrupción. Ambas, se han constituido en factores que han debilitado la credibilidad de las instituciones; la impunidad describe una situación jurídica ilegal como es la falta de castigo y la corrupción implica hacer o dejar de hacer algo violando la ley con el propósito de obtener un beneficio personal. Se tratan además, de fenómenos de dimensiones sociales, culturales y económicas, que encierra relación con la falta de respeto a los derechos de los ciudadanos, inequidad en el desarrollo económico y social del país, marginación y desigualdad social, carencias en tareas a la falta de castigo, de investigación, de rezago en la aplicación de justicia, del ejercicio indebido del poder o la posibilidad de cometer crímenes sin sufrir pena alguna.

La impunidad y la corrupción en el ejercicio del poder durante las cinco últimas décadas han tolerado la injusticia, la ilegalidad y el desprecio ante todo tipo de protesta manifestada por la ciudadanía. El alimento de la corrupción es la impunidad; ambas han generado un círculo vicioso que ha permeado a casi todas las instituciones públicas del país.

Palabras Clave: Impunidad, Corrupción y Confianza.

Abstrac

Many citizens we want our public institutions were strong and solid, with a structure that inspires confidence and ability to behave with complete transparency and credibility in the service of society, however, distrust of public institutions is a reality due to phenomena such as impunity and corruption. Both have become factors that have weakened the credibility of institutions, impunity describes an illegal status as the lack of punishment, and corruption do or not do something in violation of the law for the purpose of personal gain . It deals, of phenomena of social, cultural and economic, which contains related to the lack of respect for citizens’ rights, inequality in economic and social development, social exclusion and inequality, lack of lack tasks punishment, research, lags in the implementation of justice, improper exercise of power or the possibility of committing crimes without suffering any penalty.

Impunity and corruption in the exercise of power during the last five decades have tolerated injustice, lawlessness and contempt for all kinds of protest raised by the public. The food of corruption is impunity; both have generated a vicious cycle that has permeated almost every country's public institutions.

Keywords: Corruption and Impunity Trust.

Impunidad y Corrupción

La impunidad es considerada como la falta de castigo; como un problema que ha trastocado la seguridad jurídica, social y económica de la sociedad mexicana; ha limitado la confianza de la ciudadanía en las instituciones de justicia penal; ha violentado el orden jurídico y bienestar social al que aspiran vivir los mexicanos.

Clemente Soto (1996, p. 56) asegura que impunidad es la falta de castigo. En derecho se señala la impunidad de hecho y de derecho. La de derecho comprende la extinción de la responsabilidad en virtud de amnistía, perdón o prescripción. La de hecho comprende delitos que pasan inadvertidos a la justicia, ya sea porque los autores escapan a la acción de esta o por falta de pruebas suficientes para ser condenados.

La corrupciónes unfenómeno vinculado a la impunidad y a la confianza ciudadana; es considerada como una forma de violar la norma y corrupto es aquel que se desvía de los deberes formales con un objetivo personal.

Algunos conceptos que la Real Academia Española suministra son:
Acción o efecto de corromper o corromperse; alteración o vicio en un libro escrito; vicio o abuso introducido en las cosas no materiales: corrupción de costumbres, de voces. Mientras que al término corromper le da las siguientes acepciones: alterar y trastrocar la forma de alguna cosa; echar a perder, depravar,  dañar, pudrir; sobornar o cohechar al juez, o a cualquier persona, con dádivas o de otra manera; pervertir o seducir a una mujer; estragar, viciar, pervertir: corromper las costumbres, el habla, la literatura; Incomodar,  fastidiar, irritar; oler mal.

Toda acción corrupta se caracteriza por: a) transgredir una norma, b) para obtener un beneficio privado  c) el ocultamiento de la conducta corrupta d) puede surgir dentro del ejercicio de una función pública asignada o en el ejercicio de una profesión o actividad particular.

Cuando la impunidad y la corrupción se convierten en prácticas cotidianas dentro de una sociedad, aumenta el nivel de desconfianza hacia las instituciones encargadas de impartir justicia, se produce un alejamiento entre el ciudadano y las instituciones.

Este alejamiento de la sociedad frente al Estado hace de la impunidad y la corrupción un proceso que gana terreno con rapidez dentro de una sociedad, que se afianza y hace más difícil restablecer una relación de confianza, por lo que en estos escenarios, donde ambos fenómenos se han extendido y masificado, la gente no cree en los actos de autoridad; entonces empiezan a surgir situaciones en las que los ciudadanos dejan de cumplir con la ley.

En estas condiciones, la mala actuación de las autoridades encargadas de procurar y administrar justicia penal no sólo ha reflejado la fragilidad del Estado de Derecho, sino ha acentuado la debilidad de las leyes frente a privilegios. Estudios de opinión muestran que los ciudadanos no quieren destruir las instituciones ni derrocar gobiernos, quieren que las instituciones funcionen y sean eficientes

Por ello, en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, en el eje sobre Estado de Derecho y seguridad se suma la exigencia de:
“Generalizar la confianza de los habitantes en las instituciones públicas, particularmente en las de seguridad pública, procuración e impartición de justicia. Impulsar la vigencia de leyes modernas, suficientes, claras y sencillas en todos los ámbitos”.

Para que las leyes puedan ser respetadas se necesita que sean claras y que no dejen márgenes amplios de discrecionalidad, porque otro aspecto fundamental para el cumplimiento de todo ordenamiento jurídico es que los ciudadanos perciban las leyes como justas.

No obstante, aun cuando la aplicación de las leyes, en su constante y necesaria evolución, se ha modificado de acuerdo a las necesidades que el propio avance de la sociedad exige, en algunas ocasiones, la creación y aprobación de algunas leyes  resultan sorprendentes por absurdas e inoperantes.

Héctor Fix Fierro (2000, p.14) afirma que el sistema jurídico ha experimentado grandes transformaciones en ese periodo de treinta años, estos cambios corresponden a una nueva conciencia social sobre la importancia del derecho para alcanzar la modernidad, pues tanto el gobierno como significativos sectores de la sociedad han llegado a considerar que el derecho es el instrumento indispensable para la consolidación de un sistema político democrático y de una economía de mercado. Esta idea se refleja, por ejemplo, en el actual discurso, tanto oficial como no oficial, sobre el papel crucial del "Estado de derecho" para el desarrollo del país.

Indiscutiblemente quien juega un papel importante en la creación de leyes modernas, claras y suficientes, es el Poder Legislativo, de quien la experiencia nos ha demostrado que las fracciones parlamentarias de los diferentes partidos políticos y obedeciendo a una cooperación partidista, votan en dirección de lo que establezcan los dirigentes de sus respectivas fracciones, afectando su objetividad o independencia de juicio. Lo que constituye en muchas ocasiones, votos no razonados y como consecuencia leyes que no responden a la realidad social; este fenómeno no solo se presenta a nivel local, también sucede en el ámbito federal, por lo que se establece la necesidad del ejercicio de la función legislativa de manera más eficaz.

Las prácticas del Poder Legislativo en México, nos han demostrado que están diseñadas para un procedimiento legislativo deficiente, más aún, cuando con la participación de los partidos políticos quienes por estrategia política descalifican toda reforma aprobada, impidiendo el consenso entre legisladores y no importándoles recurrir a falsos planteamientos que sólo confunden a la ciudadanía. Las reformas o adiciones que se hagan a la Constitución no pueden ni deben ser la expresión de los factores reales del poder que prevalezca en el congreso.

De esta forma, empezamos a tropezar con problemas de crisis de credibilidad generados por el hecho de que la sociedad se siente defraudada por sus gobernantes.

La elaboración de leyes correctas, claras, justas y completas depende de la voluntad, de la conciencia ética, de los valores morales y del profesionalismo de los legisladores para fortalecer instituciones que en el sistema jurídico demandan adecuación a las necesidades sociales, que necesitan de la eliminación de obstáculos que las han ido desgastando y que esto solo será posible mediante un nuevo pacto político como el que se logra en las transiciones a la democracia.

La sociedad mexicana requiere de la transformación institucional para dar paso a las reformas legales y políticas públicas que nos permitan resolver los grandes problemas nacionales y dar respuesta a las expectativas de los ciudadanos.

Los mexicanos demandan, con toda razón, que se ponga fin a la persistencia de vicios e inequidades en los ordenamientos legales que ponen en tela de juicio la legitimidad de las instituciones, contribuye al deterioro institucional y conduce a actitudes de suspicacia.

Confianza y Credibilidad

La confianza en las instituciones públicas constituye un elemento que contribuye a forjar su credibilidad; en la medida en que se confían en ellas se da cuenta sobre su eficiencia, su aceptación y consecuentemente se convierten en instituciones legitimadas por la sociedad.

La credibilidad hace referencia a la capacidad de ser creído o aceptado, se construye a través del tiempo basándose en la integridad, mientras que la legitimidad significa justo, perfecto, concedido, permitido, verdadero, genuino.

Por confianza se entiendecreer, depositar expectativas en algo o en alguien y tener certeza de que se van a cumplir. La confianza va íntimamente ligada al respeto, a la honestidad y a la justicia; se desprende de la integridad de las personas.

La confianza favorece a dar forma y contenido a los ideales que guían las aspiraciones de una sociedad, y afecta el modo en que se conducen ante los demás; es la seguridad que se tiene en sí mismo, en otro o en algo, la noción convencida de que las cosas son como las percibimos y que podemos esperar lo que deseamos (es decir, que poseemos la verdad).

La honestidad y la eficacia de los servicios de las instituciones de justicia son elementos importantes que les da legitimidad. Desconfianza es la palabra que con frecuencia se escucha en la opinión pública, derivada ésta porque cada vez es más generalizada la percepción de impunidad.

En estas condiciones, el gobierno mexicano ha considerado necesario establecer en el eje relativo al Estado de Derecho y seguridad del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, la necesidad de recuperar la confianza en las instituciones públicas describiendo que:
“La corrupción y la ineficacia de las instituciones generan impunidad y lesionan la credibilidad y la confianza ciudadana en el gobierno. Toda actuación de la autoridad fuera del orden legal lesiona los derechos ciudadanos, ya sea por el abuso en el ejercicio del poder público, o bien, por la omisión en la aplicación de la ley. 
México necesita que sus ciudadanos confíen plenamente en el sistema jurídico y en el desempeño de las instituciones de justicia y de gobierno. Ello es fundamental para reforzar la alianza entre el gobierno y la sociedad en la lucha contra la impunidad y la corrupción”

Construcción de la confianza en las instituciones públicas

La Impunidad y la corrupción que prevalezcan en una sociedad son síntoma de que hay ausencia de valores éticos y morales.

Es lógico suponer que asociada con la corrupción está la falta de probidad de los servidores públicos como concepto ético y que se refiere principalmente a la integridad, con respecto al cumplimiento de sus deberes porque a través de ella se exige un recto cumplimiento de las normas que regulan sus actividades, expresa la relación de la probidad hacia la conducta pública y su adecuación a la norma y a la ética. Sin embargo, la integridad no basta, si la probidad no se extiende a la responsabilidad; es decir, la obligación de responder en el desempeño de su cargo ante la sociedad de manera honesta y eficiente.

Como la honestidad, la confianza se fundamenta en la verdad y es producto del actuar honesto de las personas, precisamente porque la honestidad implica respeto y el respeto genera confianza.

El comportamiento de la ciudadanía es producto de una combinación de actitudes y valores. En este sentido es importante establecer que, vivir dentro de un régimen de derecho significa que el respeto de los derechos debe ser una colaboración de dos, por un lado las instituciones encargadas de administrar y procurar justicia respetando los derechos de los gobernados y por el otro la ciudadanía misma respetando la ley, y esto sólo será posible a través de una cultura especifica basada en principios morales y éticos. De tal suerte que los ciudadanos crean en la legitimidad y efectividad de la justicia y exista confianza hacia las autoridades responsables de la procuración e impartición de justicia.

Un régimen de Estado de Derecho debe significar congruencia con la cultura que prevalezca, en donde los ciudadanos sientan la obligación de respetar las leyes, donde no se espere que el incumplimiento de la norma sea difícilmente castigado.

Por ello, cada día adquiere mayor relevancia el papel central de la educación en valores para abatir la incidencia de actos ilegales, su tolerancia y lo que es peor, su encubrimiento; al parecer a mayor cultura moral y ética, mayor es el respeto a los derechos humanos. La confianza, el respeto y el reconocimiento a la legitimidad de las instituciones, son pautas y valores que se impulsan y socializan en el sistema educativo, es así como la educación contribuye a elevar en efecto, el nivel de la cultura cívica de una nación.

Trasmitir valores a través de los sistemas educativos, educar basándose en valores morales y éticos es una forma bastante eficaz de educar y formar pues la familia y la escuela, han desempeñado tradicionalmente la función de transmitir y preservar los valores particulares de un pueblo y de una cultura; hoy todavía, aunque su expresión es variada y distinta son espacios privilegiados de encuentro entre personas; por tanto a ellas les corresponde asumir conscientemente la educación moral para fortalecer las instituciones, evitar la corrupción y otras conductas antisociales.

Conclusiones.

La eficacia de las instituciones es un elemento importante que les da legitimidad. El desarrollo libre, dinámico y armónico de las relaciones entre las personas, las organizaciones y las instituciones de nuestra sociedad requiere un clima de estabilidad que sólo brinda la certeza en el Estado de Derecho; reclama leyes claras, justas, sin distinciones ni preferencias, sin influencias de ningún tipo y en el que esté garantizada la legalidad; por ello, contar con instituciones de los Derechos Humanos que gocen de autonomía e independencia es requisito indispensable para fortalecer las bases del desarrollo nacional.

La corrupción, la no observancia de la ley, el ocultamiento de la información, el uso de las instituciones para beneficio personal, el no conducirse de acuerdo con valores morales y principios éticos, es hoy en día un factor que ha minado la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones públicas.

En ningún momento y bajo ninguna circunstancia las autoridades encargadas de administrar justicia están impedidas para tener una idea clara de lo que significa el respeto a la legalidad, de actuar con respeto al derecho y con honestidad; actuar con base en principios morales y éticos que son la base para desarrollar la confianza de los ciudadanos solo así será posible iniciar la tarea principal, consistente en la disminución de los índices de impunidad y corrupción que aquejan a la sociedad mexicana.

Fuentes de Consulta.

BLUM VALENZUELA, Roberto, 1996 “De la política mexicana y sus medios, ¿Deterioro institucional o nuevo pacto político?”  México, Grupo  Editorial Miguel Ángel Porrúa.
DICCIONARIO de la Lengua Española, Edit. Real Academia Española, España, 2001.
FIX-FIERRO, Héctor, 1998, “El papel de los Ministerios de Justicia en la Reforma del Estado” México, Ed. UNAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM.
GONZALEZ FERNANDEZ, José Antonio, 2002 “Desafíos de la Seguridad Publica en México”, Ed. Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM.
LAVEAGA, GERARDO, 1999, “La Cultura de la Legalidad”, México, Ed. Instituto de Investigaciones Jurídicas. UNAM.
SOTO ÁLVAREZ, Clemente, “Selección de términos jurídicos, políticos, económicos y sociológicos”. México Ed. Limusa, 1996.

 

1. Doctora en Derecho, Profesora Investigadora de Tiempo Completo de la Unidad Académica de Derecho (Acapulco) de la UAGro; Perfil PROMEP 2010-2013, Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad” correo electrónico: mrociogsz@yahoo.com.mx.
2. Maestro en Ciencias de la Educación, Profesor - Investigador de Tiempo Completo de la Licenciatura en Sociología de la Comunicación y Educación de la UAGro. Perfil PROMEP 2010- 2013. Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad”, correo electrónico: jlugardo15@hotmail.com
3. Maestra en Psicoterapia Humanista, Profesora-Investigadora de Tiempo Completo de la Licenciatura en Psicología de la UAGro, Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad”, correo electrónico cenself@hotmail.com
4. Maestro en Derecho Penal, Profesor-Investigador de Tiempo Completo en la Unidad Académica de Derecho, de la UAGro Perfil Promep  Email: bulfranopineda@hotmail.com