Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 5, No. 3. Trimestre julio-septiembre de 2009. ISSN: 1870-7505

 

Los Nuevos Retos de los Derechos Humanos

María del Rocío García Sánchez *

 

El reconocimiento de los Derechos Humanos se ha ido registrando conforme la sociedad ha ido evolucionando. De esta manera tenemos que el primer grupo de Derechos Humanos reconocidos fueron los llamados de la Primera Generación, los cuales surgen con la Revolución Francesa como rebelión contra las monarquías absolutista, son los derechos que corresponden al individuo frente al Estado. En esta primera generación de derechos humanos quedaron reconocidos: el derecho a la vida, a la integridad personal, a la libertad individual, al debido proceso, etc.

Otro grupo de Derechos Humanos corresponden a los llamados de la Segunda Generación, surgen con la Revolución Industrial, son de contenido social para procurar mejores condiciones de vida humana. En esta segunda generación de derechos humanos quedaron comprendidos los derechos económicos, sociales y culturales como: el derecho a la seguridad social, al trabajo, a formar sindicatos, a la salud, a la educación etc

En el grupo de derechos humanos llamados de la Tercera Generación se encuentran todos aquellos que son de interés colectivo, surgen de la necesidad de colaboración entre las naciones, por lo que consecuentemente, son de colaboración internacional, como el derecho a la paz, a la autodeterminación, a la independencia económica y política, al desarrollo, al uso de los avances de las ciencias y la tecnología, a la solución de problemas alimenticios, demográficos, educativos, ecológicos y al medio ambiente etc.

Esta tercera generación supera la individualidad y la concepción socialista de los derechos humanos para constituir su internacionalización, por lo que su realización demanda la creación de condiciones nuevas en el campo de las relaciones universales.

Los cambios políticos, sociales, culturales y científicos verificados en las últimas décadas están alterando la vida de millones de seres humanos. Muchos de esos cambios están resultando beneficiosos para la humanidad, pero también han surgido fenómenos de consecuencias inciertas y preocupantes.

Una nueva generación de derechos humanos, denominados de la cuarta generación comienzan a reclamar con fuerza una justicia internacional, el derecho a la paz y a poder intervenir a través de instituciones supranacionales en conflictos armados, imponiendo la paz desde una fuerza legítima. La persecución sin fronteras y limitación de privilegios e inmunidades a gobernantes implicados en genocidios y crímenes de lesa humanidad.

El derecho a escoger modelos de desarrollo sostenible que garanticen y permitan preservar el medio ambiente natural. Sin embargo, el desarrollo no es sustentable si no se aborda teniendo en cuenta la necesidad de reducir eficazmente, y eliminar en definitiva, la existencia de personas en situaciones de pobreza extrema, como sucede en México y particularmente en Guerrero.

El patrimonio cultural de la humanidad, el derecho a un entorno multicultural que supere el concepto de tolerancia, permitiendo la articulación de sociedades que acogen en su seno culturas diferentes. Un ejemplo muy actual de esta necesidad de crear y fomentar sociedades multiculturales lo encontramos en el fenómeno cada vez más evidente de la migración, por el que la integración social de nacionales y extranjeros nos acerca a la construcción de sociedades plurales y tolerantes, donde el respeto a la igualdad, la diversidad y el mestizaje social se establecerán como normas esenciales de convivencia contra todo tipo de racismo y de barreras étnicas o sociales, que aseguren una coexistencia pacífica y democrática para todos.

La identificación de un grupo o persona como racista es casi siempre controversial. El racismo es visto por muchos como una afrenta a la dignidad humana básica y una violación de los derechos humanos. Un número de tratados internacionales han tratado de terminar con el racismo. Las Organización de las Naciones Unidas (ONU) utiliza una definición de discriminación racial asentada en la Declaración sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial.

El racismo es una forma de discriminación de las personas recurriendo a motivos raciales, tono de piel u otras características físicas de las personas, de tal modo que unas se consideran superiores a otras. El racismo tiene como fin intencional o como resultado, la disminución o anulación de los derechos humanos de las personas discriminadas.

El racismo suele estar estrechamente relacionado y ser confundido con la xenofobia, es decir el odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros.[ ]Sin embargo existen algunas diferencias entre ambos conceptos, ya que el racismo es una ideología de superioridad, mientras que la xenofobia es un sentimiento de rechazo; por otra parte la xenofobia está dirigida sólo contra los extranjeros, a diferencia del racismo. El racismo también está relacionado con otros conceptos con los que a veces suele ser confundido, como el etnocentrismo y la homofobia.

El racismo y la xenofobia son quizá la mayor amenaza presente al comienzo del nuevo siglo. Un racismo que se manifiesta en forma violenta y que pese a todas las declaraciones éticas y jurídicas existen diversas categorías de personas según sus condiciones físicas, económicas o de origen. Las minorías de una sociedad que por su origen en países sobrepoblados y empobrecidos se ven obligados a emigrar, se convierten en el blanco de la discriminación y la violencia de sectores sociales que buscan descargar sus frustraciones.

Otros aspectos que forman parte de la cuarta generación de los derechos humanos son la creación y empleo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones, aspectos  que están engendrando un nuevo sistema económico y social donde la creación y procesamiento de conocimiento e información obliga a afirmar que estamos en presencia de nuevos paradigmas científicos y tecnológicos.

Las nuevas tecnologías informáticas, además de reportar innumerables ventajas, constituyen fuentes de riesgos insospechados que alcanzan a todas las esferas de la vida social e incluso poner en riesgo la seguridad nacional.

Esta nueva realidad, nos obliga a considerar en el surgimiento de nuevas libertades como el de buscar y recibir información, la protección a la intimidad, la aparición de nuevos paradigmas éticos y, en definitiva, el arribo de nuevos ordenamientos jurídicos que den respuesta adecuada a los nuevos requerimientos tecnológicos.

Es imprescindible que cualquier gobierno atienda en forma prioritaria la formulación y consolidación de una legislación que contribuyan a generar confianza en el empleo de las nuevas tecnologías, que regule el uso y aplicación de documentos electrónicos, firmas y certificados digitales, transacciones electrónicas, protección de datos personales almacenamiento y conservación de la información, la privacidad y confidencialidad, la propiedad intelectual y los derechos de autor, el comportamiento en la red y el libre acceso a la información pública.

Con frecuencia, la sociedad es estremecida por informaciones acerca del impacto que tienen los avances tecnológicos y científicos. El ejemplo más evidente es el de las comunicaciones vía satélite, las cuales se han convertido en la forma normalizada de distribución de señales de radio, televisión, teléfono, fax, etc., todo ello mediante la utilización de transponedores y comunicaciones. La cuestión que ha de plantearse es cómo se supervisa el hecho de que en la construcción de un satélite no se incluyan aparatos capaces de interceptar las comunicaciones, o cómo se supervisa el hecho de que un programa de comunicaciones no permita la interceptación o la duplicación de comunicaciones.

La bioética[1] entrelaza la cultura científica y la cultura humanística, con miras a aportar soluciones a los conflictos de la sociedad contemporánea. Los derechos Humanos también se entrelazan con los otros principios de la Bioética. El respeto a la integridad física de la persona, en la práctica médica y con la justicia debe propiciar la organización de la sociedad y el estado como justa distribución de recursos sanitarios dentro de los criterios de igualdad, de dignidad de los seres humanos, la defensa de la vida y la protección de aquellas personas que, por su condición económica, física o mental, se encuentran en debilidad manifiesta.

Por ello, en el campo de la medicina, el respeto a la decisión libre e informada del paciente, debe ser el eje principal que da sentido al respeto a la vida, a la dignidad de la persona, a la vida privada y al secreto profesional.

En este contexto irrumpen con gran fuerza los Derechos Humanos. Todos los ordenamientos jurídicos empiezan a contar con normas de sanidad, normas de autonomía del paciente, normas de voluntades anticipadas, que recogen artículos dedicados a la protección de aquellos derechos que pueden afectar de manera más directa a los seres humanos como destinatarios últimos de las ciencias biomédicas. En este sentido, el médico debe respetar los derechos de los pacientes.

Se ha sabido de familias con hijos con enfermedades candidatas a curarse con un embrión. Las nuevas técnicas en la medicina con fines curativos para terceros nos lleva a reflexionar que de los embriones manipulados, se estudia genéticamente al mas idóneo para ser donador de células o tejidos con el firme propósito de salvar la vida a un hermano, o a uno de los padres, el resto de los embriones (ya fecundados) se guardan o se desechan si no se les ve potencial utilidad futura. Es decir, a unos se les da luz verde para llegar a la vida porque sirven para curar a un hermano, y a los otros se les niega el derecho a la vida.  

Es verdad que cualquier padre y madre serian capaces de tener un segundo hijo sabiendo que solo de esta forma salvarás al primero; sin embargo, es un tanto falta de ética, porque, se conseguirían los mismos resultados sin llegar a tener ese segundo hijo por medio de un embrión; un embrión que no tendría que vivir con la carga de aceptar que por más que el padre y madre le digan día a día lo mucho que a él también le quieren, realmente ha nacido solo por el deseo de sus padres de que su hermano mayor viviera.

Cuando una  innovación científica o tecnológica es utilizada al margen de los más elementales principios éticos y morales tienden a empañar el esfuerzo de de hombres y mujeres que en el mundo dedican su vida a los avances de la ciencia, como está sucediendo en algunos países europeos donde se están creando bebes medicamento instrumentalizando y manipulando el embrión para convertirlos en bebés genéticamente seleccionados y factibles para curar a un hermano violando con ello su dignidad humana.

El fenómeno de los bebes medicamento, es algo que comienza a hacerse común; hijos concebidos con la principal idea de venir a este mundo para salvar a sus hermanos que padecen alguna enfermedad grave.

La evolución maniobrada en la genética humana ha sido un parte aguas en la bioética y el derecho, pues muchos de los avances realizados han rozado la dignidad del hombre. En base a ello se analizan los impactos más significativos de la nueva genética sobre la sociedad: el peligro de una nueva eugenesia, la discriminación por razones genéticas, el manejo de la información genética, los problemas derivados de la investigación sobre el genoma, la apropiación del material genético humano.

En este sentido, la gestación de nuevos derechos humanos exige una reflexión sobre valores morales que actúen como filtros en nuestro pensamiento y en nuestra conciencia ética, que entronque con el principio fundamental de respeto a la dignidad humana, con los derechos a la vida, a la integridad física y moral de la persona, a la libertad e igualdad, a la no sujeción de las personas a experimentos médicos que atenten contra sus derechos fundamentales, temas todos ellos de relevancia para el derecho constitucional que, en su conjunto, llevan a incluir las cuestiones bioéticas para orientar nuestro comportamiento dentro de los requerimientos que impone la sociedad.

La creciente preocupación a nivel internacional por los problemas generados por los avances de la biología y, en especial, de la medicina han conducido a acceder una naciente rama del derecho: El Derecho Internacional de la Bioética, que pretende conformar una serie de principios que escapan a la existencia de fronteras cerradas. La Convención Europea para la Protección de los Derechos Humanos y de la Dignidad del Ser Humano Frente a las Aplicaciones de la Biología y de la Medicina,[2] y la Declaración Universal de la UNESCO sobre los Derechos del Hombre y el Genoma Humano constituyen dos sólidos soportes normativos de esta novedosa rama jurídica

Los valores son imprescindibles para el hombre, son cambiantes y tiene que ver con la evolución del individuo y la sociedad, por eso es importante abordarlos con un enfoque holístico y transmitirlos desde la familia y la escuela.

 

Referencias Bibliográficas:

 

  1. GARCÍA, Colorado Gabriel, Normativa en Bioética: Derechos Humanos, Salud y Vida, Ed. Trillas, México, 2009.
  2. PIERINI, Alicia. Pensamiento Crítico Sobre Derechos Humanos. Ed. Eudeba, Buenos Aires, 1996.
  3. RODRÍGUEZ Palop, María Eugenia La Nueva Generación de Derechos Humanos: Origen y Justificación, Ed. Universidad Carlos III de Madrid, España, 2002.
  4. SANCHEZ, Gómez Narciso, Derecho Humanos, Bioética y Biotecnología: Un Enfoque Interdisciplinario, Ed. Porrúa, México, 2009.
  5. ZARAGOZA Martínez, Edith Mariana Ética y Derechos Humanos, Ed. Iure Edrs, México,  2007.
[1] Rama de la ética que se dedica a proveer los principios de conducta humana de la vida; la  
     ética está aplicada a la vida humana y no humana.
[2] El Convenio relativo a los Derechos Humanos y la Biomedicina, fue elaborado por el Consejo de Europa, el
  4 de abril de 1997, con la firma de cuarenta  países miembros.

 

* Mtra. María del Rocío García Sánchez. Maestra en Ciencias Jurídico Penal del INACIPE; Profesora Investigadora del Programa Educativo de Derecho de la U. A. de Ciencias Sociales de la UAG; Integrante del Cuerpo Académico “Educar para la Sustentabilidad”; Perfil PROMEP 2007-2010.