Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 5, No. 1. Trimestre enero-marzo de 2009. ISSN: 1870-7505

 

La Autonomía Municipal, Factor Esencial en La Reforma del Estado.

María del Rocío García Sánchez *

 

En el artículo 115, de la Constitución Política del País se establece que: Los Estados adoptarán, para su régimen interior, la forma de gobierno republicano, representativo, popular, teniendo como base de su división territorial y de su organización política y administrativa, el municipio libre.

En este artículo de la Constitución Política Mexicana, se determina que el municipio sea administrado por un ayuntamiento de elección popular; le otorga personalidad jurídica, lo faculta para expedir sus normas jurídicas, sujetándolo a las bases que le fijen las legislaturas de los estados y fija los bienes e ingresos que constituyen su patrimonio, el cual se puede manejar libremente.

Pero esto no significa que sea la autonomía municipal de la que con frecuencia se habla, pues esta representa la descentralización política y económica del gobierno central; significa potestad de los municipios para darse sus propias cartas municipales, elegir sus autoridades, organizar su gobierno, dictar sus propias normas, administrar sus bienes y conducir sus actividades financieras.1

Etimológicamente autonomía proviene de los vocablos griegos autos = propios y nómos = ley que significa “la posibilidad de darse normas a si mismos”. La Real Academia Española de la lengua la define como: “potestad de los municipios, las provincias y regiones para regir sus intereses comunes  mediante normas y órganos de gobierno propio”

En el artículo 115 constitucional, en ningún renglón del citado artículo se le otorga autonomía al municipio, sino libertad (aparentemente).

a. El estado federal y el estado local, gozan  de autonomía y se otorgan su propia constitución para su régimen interior.El municipio no goza de esa autonomía, es el estado local el que lo organiza mediante la ley orgánica del municipio, que le fija competencia y señala controles por conducto del ejecutivo local o de la Cámara de Diputados.

b. Las autoridades del estado local, no dependen de las autoridades federales. En el municipio en caso de desaparición, suspensión o revocación, la declaratoria es hecha por la Cámara de Diputados y designan quienes serán los encargados de concluir el periodo de gobierno municipal.

c. Los estados locales deben poseer los recursos económicos necesarios para satisfacer sus necesidades. En los municipios las Legislaturas de los estados aprobarán las leyes de ingresos de los municipios, revisaran y fiscalizaran sus cuentas públicas.

d. La federación no controla, ni aprueba o supervisa el presupuesto de ingresos de los estados locales. El municipio es controlado, pues se revisan y aprueban sus cuentas por la Legislatura Local.

e. La soberanía de los estados es reconocida por la constitución federal, por eso se habla de un pacto federal. La libertad del municipio simple y sencillamente no existe porque éste se encuentra controlado.

f. El gobierno local puede desaparecer por determinación del Senado. El ayuntamiento puede desaparecer por determinación  de la Legislatura local.

g. La constitución federal señala las autoridades (poderes) del gobierno federal y local. Al municipio, la constitución federal le señala las autoridades y las competencias o facultades de estas.

En este sentido, el municipio es aparente y constitucionalmente libre y menos se le otorga autonomía expresa, sino que se le da implícitamente mediante facultades otorgadas por el pacto federal entre entidades, pero de manera muy limitada y alejada de la práctica y de la realidad.

De las tres formas de dependencias: política, económica y cultural, la más fuerte es la económica. Considero que la clave del sistema federal está en la autonomía económica de los estados locales, así como los municipios, quienes serán libres, hasta que sean autosuficientes, pero desafortunadamente esta autosuficiencia para atender las necesidades de los municipios es calificada por el estado local.

No creo que haya necesidad de demostrar que los municipios han perdido sus características que originalmente poseyeron, pues sabemos que la mayor parte de los impuestos que se pagan se los lleva la federación y el estado local y al municipio no le dejan lo suficiente para satisfacer sus necesidades. En estas condiciones se impone la necesidad de ocurrir a su auxilio en subsidios, participaciones y obras de interés público.

El municipio tiene una gran importancia, pues es el municipio el que mejor sabe de sus necesidades y la manera de cómo resolverlas; “…es la estructura gubernamental más cercana a la ciudadanía para la solución de sus necesidades y exigencias” 2

El municipio es la célula del federalismo. Es la unidad básica que une de los municipios a los estados y de los estados a la república federal, por ello, debemos avanzar hacia una concepción moderna del federalismo, donde éste sea base fundamental para lograr un desarrollo integral.

Siendo México un país federal, cuya célula última es el municipio, se pensaría que éstos tienen la facultad de decidir su futuro y la manera de invertir los recursos; sin embargo, esto no es así, los gobiernos estatales y federales, monopolizan y deciden los recursos que se invierten en los municipios.

Un federalismo dispuesto debe comprender una nueva distribución de los recursos, pero también, una nueva distribución mucho más participativa de las responsabilidades, donde los municipios puedan ejercer mayor libertad y mayor autonomía, para que en ellos se aliente la autonomía, la libertad y la democracia.

Para que el municipio goce de autonomía, requiere de estructuras internas que equilibren sus propias funciones ejecutivas, legislativas y judiciales. Es indispensable definir un criterio nacional respecto a la nueva cualidad de orden de gobierno municipal, condición que reclama no sólo de la visión administrativa, sino de una concepción política, jurídica y doctrinal.

Por ello, y ante la Reforma del Estado es necesario reflexionar y replantear constitucionalmente la autonomía municipal. El municipio es esencia en la vida nacional, tan fuerte en sus raíces que nadie ha intentado directamente suprimir su origen democrático, ni los imperios ni las dictaduras que hemos tenido; constituye una realidad primaria más fuerte que los estados federales que surgieron a la vida del derecho por creación en la constitución.

La Reforma del Estado debe  permitir las facilidades para poner en práctica la tan mencionada autonomía municipal para que los ciudadanos encuentren en los municipios la instancia de gobierno más cercanas para atender sus demandas.

C O N C L U S I O N E S

  1. Al municipio debe dársele en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos el mismo reconocimiento que a las otras dos órdenes de gobierno federal y estatal integrantes de la Federación.

  2. En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos debe señalársele  atribuciones, competencias y coordinación  (no subordinación) con las otras dos órdenes de gobierno.

  3. Al municipio debe reconocérsele plenamente la facultad de legislar.

  4. Que en consecuencia, pueda legislar sobre impuestos sin intervención de ninguna otra autoridad para la debida prestación de los servicios públicos municipales.

 

Bibliografía:

  1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. México

  2. Quintana Roldan, Carlos F.,  “Derecho Municipal” México, Porrúa, 1994.

  3. Rendón Huerta, Teresita , “Derecho Municipal” México, Porrúa, 1985

  4. Torres Estrada, Pedro “La autonomía municipal y su garantía constitucional directa de protección” México, Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, 2005.

 

Profesora de Tiempo Completo del Programa Educativo de   Derecho de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero, Perfil Promep e integrante del Cuerpo Académico Educar para la sustentabilidad.

 

1. Quintana Roldan, Carlos F., Derecho Municipal, México, Porrúa 1998 pp187.

2. Ochoa Campos, Moisés, “La Reforma Municipal”, México, Porrúa, 1985, p. 23