Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 9, No. 2. Semestre julio - diciembre de 2013. ISSN: 1870-7505

 

LOS DERECHOS HUMANOS EN EL NUEVO MILENIO

María del Rocío García Sánchez 1
Joaquín Reyes Añorve 2

 

 

Resumen.

La crisis económica y social que estamos viviendo no permite el desarrollo humano, no consiente opciones y oportunidades para vivir una vida digna.

Las migraciones masivas, la violencia, las nuevas esclavitudes a través de la trata de personas como la prostitución u otras formas de explotación sexual, trabajo o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos son el resultado de la injusticia social.

La crisis mundial requiere acciones eficaces que propicien el respeto a la dignidad de las personas que viven en condiciones de desigualdad; líneas de acción para sustituir el desorden por la paz social. Acciones en las que decididamente juega un papel importante la sociedad civil.

En el Forum de las Culturas Monterrey 2007, celebrado del 30 de octubre al 4 de noviembre, se aprobó el texto definitivo de la Declaración Universal de Derechos Humanos Emergentes. Este documento plantea una nueva concepción de la participación ciudadana y concibe los derechos emergentes como derechos ciudadanos. Se trata de superar la incapacidad e ineficiencia política de aquellas naciones cuyos gobernantes son incapaces de brindar garantías y respeto a la dignidad humana.

Palabras Clave: justicia social, derechos humanos y sociedad civil.

Abstrac
The economic and social crisis we are experiencing does not allow human development, not consent options and opportunities to live a decent life.

Mass migration, violence, the new slavery through human trafficking as prostitution or other forms of sexual exploitation, forced labor or services , slavery or practices similar to slavery , servitude or the removal of organs are the result of social injustice .

The global crisis requires effective actions that promote respect for the dignity of people living in conditions of inequality, lines of action to replace the mess for social peace. Actions you definitely plays an important role civil society.

In the Forum of Cultures Monterrey 2007, held from October 30 to November 4, the final text of the Universal Declaration of Emerging Human Rights was adopted. This paper proposes a new concept of citizen participation and rights arising conceived as rights. This is to overcome the inability and inefficiency policy of those nations whose rulers are unable to provide guarantees and respect for human dignity.

Keywords: social justice, human rights and civil society

Introducción

La justicia social tienen como propósito fortalecer los servicios y garantizar aquellos derechos considerados esenciales para que los individuos puedan mantener el nivel de vida requerido para ser un miembro pleno de la sociedad, como por ejemplo: acceso a la salud, alimentación, educación pública, vivienda, trabajo y salario en condiciones de dignidad, sistema de pensiones.

La justicia social implica un reparto equitativo de los bienes sociales que hagan posible, además,  las clases sociales más desprotegidas contarán con oportunidades de desarrollo; debe ser, además, una obligación del Estado mexicano para compensar las desigualdades que surgen en la sociedad.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Resultados de la medición de pobreza 2012) reporta que la población en pobreza es la que tiene al menos una carencia social y percibe un ingreso inferior a la línea de bienestar, cuyo valor equivale al costo de las canastas alimentaria y no alimentaria juntas. A nivel nacional el número de personas en situación de pobreza fue de 53.3 millones en 2012, mientras que en 2010 fue de 52.8 millones.

Por si fuera poco, CONEVAL da a conocer además, índices de población en pobreza extrema. En este rubro se considera que se encuentran las personas que tienen tres o más carencias sociales y perciben un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo, es decir, tienen un ingreso total que es menor al costo de la canasta alimentaria básica. A nivel nacional, entre 2010 y 2012 el número de personas en pobreza extrema se redujo de 13.0 a 11.5 millones, es decir, de 11.3% a 9.8%. El número promedio de carencias sociales de esta población se redujo de 3.8 a 3.

Esta reducción de pobreza y pobreza extrema de 2010 a 2012 ha sido mínima y para el Estado mexicano es tarea pendiente en su agenda pública.

La crisis económica y social que estamos viviendo no permite el desarrollo humano, no consiente opciones y oportunidades para vivir una vida digna, lo que está generando mundialmente protestas de la sociedad. Esta crisis económica,  social y política son detonadores de la violencia. Quienes viven en situación de pobreza, se unen las precarias condiciones económicas, el hacinamiento y el desempleo, que atentan contra la integración social, causando incertidumbre, resentimiento y frustración al no poder alcanzar su desarrollo personal

Galtung, experto en temas de investigación para la paz,  sostiene una concepción amplia de la violencia, más allá de la mera violencia física, en la que se relacionan directamente paz y desarrollo. La ausencia de paz, y la violencia está ligada directamente con obstáculos o impedimentos a las posibilidades de desarrollo humano; considera que la pobreza es una forma de sufrimiento, es la privación de las necesidades básicas implantada en la estructura y justificada por la cultura. (Galtung, 1985:107)

Es evidente que la desigualdad social contraviene los derechos humanos ¿Cómo alcanzar el desarrollo y el progreso en una sociedad si el término justicia social es solo una ilusión? ¿Se puede vivir una vida digna si las condiciones de trabajo y los salarios no son justos?

Juega entonces aquí un papel importante la existencia de un Estado Social, en el que se busca fortalecer los servicios y garantizar derechos esenciales para los individuos para mantener el nivel de vida requerido para una sociedad en el que se busca una posición para que la sociedad viva de una manera igual y justa. La igualdad de oportunidades y el bienestar social, son elementos primordiales de sociedades que desean ser justas; son posibilidades que tiene un ser humano para ser o hacer lo que mejor le parezca.

No obstante, la injusticia social es un fenómeno mundial que ha descendido preocupantemente la vida de muchas personas. Esta situación impide un desarrollo pleno de cada individuo y condiciona la forma de vivir de quienes la padecen.

En este sentido, debe considerarse lo siguiente:

  1. Pese a los esfuerzos, la pobreza y pobreza extrema siguen siendo muy amplias. México ocupa el segundo lugar en desigualdad entre los países de la OCDE después de Chile.
  2. El desigual desarrollo de nuestro país ha imposibilitado que los beneficios educativos hagan realidad la igualdad considerada además como un derecho humano. Aún existe población no atendida por el sistema educativo y los conflictos entre maestros del CNTE han agudizado aún más el acceso a la educación.
  3. No contar con servicios de salud, alimentación, vivienda, trabajo y salario son temas que se oponen y contradicen la igualdad y que sin duda son ahora fuente de conflictos.

Las migraciones masivas, la violencia, las nuevas esclavitudes a través de la trata de personas como la prostitución u otras formas de explotación sexual, trabajo o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos son el resultado de la desigualdad social.

En este contexto, la Declaración sobre el Progreso y el Desarrollo en lo Social proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 11 de diciembre de 1969, establece que:

Artículo 1

Todos los pueblos y todos los seres humanos, sin distinción alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, nacionalidad, origen étnico, situación familiar o social o convicciones políticas o de otra índole, tienen derecho a vivir con dignidad y a gozar libremente de los frutos del progreso social y, por su parte, deben contribuir a él.

Artículo 2

El progreso social y el desarrollo en lo social se fundan en el respeto de la dignidad y el valor de la persona humana y deben asegurar la promoción de los derechos humanos y la justicia social, lo que requiere:
La eliminación inmediata y definitiva de todas las formas de desigualdad y de explotación de pueblos e individuos, de colonialismo, de racismo, incluso el nazismo y el apartheid, y de toda otra política e ideología contrarias a los principios y propósitos de las Naciones Unidas;
El reconocimiento y la aplicación efectiva de los derechos civiles y políticos y de los derechos económicos, sociales y culturales sin discriminación alguna.

Una nueva idea sobre los derechos humanos en el nuevo milenio se ha formado

Los derechos humanos no es ni serán asunto agotado, los derechos humanos se encuentran en constante evolución quizá debido a la forma compleja en cómo se desarrollan las relaciones humanas, quizá porque surgen formas de dominación o de expoliación entre los seres humanos.

Lo cierto es que los peligros que atentan la dignidad humana aumentan y en los últimos tiempos, nos hemos podido dar cuenta del surgimiento de grupos sociales con ideológicas mezcladas con fanatismos religiosos, por identidad nacional, religiosa o cultural quienes son considerados como enemigos.

Otros peligros están relacionados con los avances tecnológicos relacionados con armas cada vez más peligrosas que perturban el medio ambiente y la diversidad biológica; manipulación de la libertad e igualdad humana. El crecimiento exacerbado de  la violencia delincuencial en distintas partes del mundo debido a la inseguridad; de la violencia social en naciones debilitadas por la corrupción y por la pobreza y que no son otra cosa que violaciones a los derechos humanos en este siglo

En el Forum de las Culturas Monterrey 2007, celebrado del 30 de octubre al 4 de noviembre, se aprobó el texto definitivo de la Declaración Universal de Derechos Humanos Emergentes. Este documento plantea una nueva concepción de la participación ciudadana y concibe los derechos emergentes como derechos ciudadanos. Se trata de superar la incapacidad e ineficiencia política de aquellas naciones cuyos gobernantes son incapaces de brindar garantías y respeto a la dignidad humana.

En esta declaración se expone que el objeto es fortalecer la interdependencia e integridad de los derechos de hombres y mujeres, no pretende reemplazar ningún instrumento existente, al contrario, los completa y refuerza; se trata de una declaración que emana de la sociedad mundial global y debe de ser considerada como parte de un proceso normativo consuetudinario, pero también debe de ser considerada para los individuos y los Estados como un nuevo imperativo ético del siglo XXI.

La participación de la sociedad en el reconocimiento de los derechos humanos del siglo XXI

Toma importancia la participación de la sociedad civil organizada, con voz, y como consecuencia de la emergencia que a nivel mundial vivimos  como los desplazamientos de grandes núcleos de la población ocasionados por conflictos armados, hambre, desastres naturales; el aumento de la pobreza a nivel mundial y de la extrema pobreza, de la injusticia social, de la exclusión en las nuevas tecnologías de la información; la aparición de nuevas formas de esclavitud, terrorismo y narcotráfico.

Todas estas situaciones arriban en la interdependencia de los derechos humanos, la cual se refiere a que  el progreso de uno beneficia el progreso de los demás, de igual manera, la violación de un derecho repercute en la violación de otros derechos.

  1. ¿Se puede esperar que en un futuro contemos con profesionistas preparados si tienen que salir a trabajar desde niños?
  2. ¿Se puede esperar que los niños y jóvenes aprendan en la escuela si no están bien alimentados?
  3. ¿Se puede vivir una vida digna si las condiciones de trabajo y los salarios no son justos?
  4. ¿Se puede tener salud si no tenemos una alimentación adecuada y sin tener acceso a los  desarrollos científicos y tecnológicos en el ámbito de la salud?
  5. ¿Se puede esperar que un país alcance su desarrollo sustentable si hay conflictos armados, terrorismo y narcotráfico?
  6. ¿Se puede vivir en condiciones materiales de dignidad sin un empleo, sin servicios públicos adecuados?

La Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes, despliega de manera muy clara y puntual la interdependencia de los derechos humanos, cada uno de ellos enlazados, vinculados, articulados de tal manera que hagan plena y posible su efectividad y el goce de los derechos humanos civiles y políticos, económicos, sociales, culturales y de solidaridad de forma igualitaria.

Plantea también el derecho a la resistencia de un pueblo contra una opresión de orden militar, político, económico o cultural, a través de todos los medios legítimos a su alcance y a buscar y recibir en esta lucha un apoyo internacional conforme a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Es así, que ante gobiernos corruptos e ineficaces, la participación de la sociedad civil organizada cobra una importancia trascendental. La participación ciudadana irrumpe en el espacio público estatal vinculada a las nuevas relaciones gobierno-sociedad, en la búsqueda de su desarrollo, de su felicidad, de su bienestar social y jurídico que se quiere construir.

Con justa razón la Declaración Universal de los Derechos Humanos Emergentes puntualiza:
La Declaración de Derechos Humanos Emergentes marca el paisaje de un mundo muchas veces tocado por la barbarie para recordarle que en el peor de los riesgos y de los conflictos, la humanidad siempre se levanta y encuentra en sí misma las energías para el progreso.

Referencias Bibliográficas

GALTUNG, J. Investigaciones teóricas. Sociedad y cultura contemporáneas Ed. Tecnos-Instituto de Cultura, Madrid, 1995.
GOULD, C. La globalización de la democracia y los derechos humanos. Cambridge, MA: Cambridge University Press, 2004
MARÍN Sánchez, Tomás Manuel. Estado de bienestar y socialdemocracia, ideas para el debate. Alianza Editorial, Madrid, 2001. 318pp
RAWLS, J. La justicia como equidad: una reformulación. Cambridge, MA: Belknap Press, 2011
RODRÍGUEZ Palop María Eugenia, Claves para entender los nuevos derechos humanos editorial: los libros de la catarata 2011.
Declaración Universal de Derechos Humanos Emergentes. http://www.idhc.org/cat/documents/Biblio/DUDHE.pdf

 

1. Doctora en Derecho, Profesora Investigadora de Tiempo Completo de la Unidad Académica de Derecho Sociales-  Derecho  de la UAGro; Perfil PROMEP 2010-2013, Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad” correo electrónico: mrociogsz@yahoo.com.mx
2. Doctor en Derecho, Profesor Investigador del Tiempo Completo de la Unidad Académica de Ciencias Sociales-Derecho de la UAGro; Perfil PROMEP, Integrante del Cuerpo Académico en Formación “Educar para la Sustentabilidad” correo electrónico joaquin.reyes94@yahoo.com.mx