Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 6, No. 2. Semestre julio-diciembre de 2010. ISSN: 1870-7505

 

MARCO CONTEXTUAL DE LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS DE NIVEL SUPERIOR EN MÉXICO

Juanita Martha Elena Correa Reyes*

Candelario Fernández Agráz*

 

Resumen:

Este trabajo constituye una aproximación a los antecedentes de las instituciones de educación superior que surgieron como resultado de la historia y evolución de México desde el punto de vista político, económico social y cultural, y que fueron creadas para resolver los problemas que la sociedad  en diferentes etapas del tiempo ha  enfrentado. Lo anterior con la finalidad de contextualizar la presencia  e importancia de las  Instituciones de educación superior en el país.
¿Cuáles fueron esos cambios? ¿Cómo y en que condición se produjeron?, ¿Cuál ha sido el papel que el gobierno, la sociedad y la comunidad académica ha jugado en la evolución de las Instituciones de Educación Superior (IES) en México?, ¿Qué es lo que las Instituciones de educación Superior (IES) han hecho o dejado de hacer?

Palabras Clave: Contexto histórico, político, socioeconómico y cultural.

Abstract

This paper is an approach to the history of higher education institutions that emerged as a result of the history and evolution of Mexico from the viewpoint of political, economic, social and cultural development, and were created to solve the problems of society in different stages of time has faced. This in order to contextualize the presence and importance of higher education institutions in the country.

What were those changes? How and in which condition occurred?,  What was the role that government, society and the academic community has played in the evolution of Higher Education Institutions (HEI) in Mexico?, What's what Higher Education Institutions (HEI) have done or not done?

Keywords: historical, political, economic and cultural.

Introducción:

El desarrollo cultural, social y económico de la vida de las naciones, depende en gran medida del acceso al conocimiento y a la capacidad de aplicarlo, de tal manera que las instituciones  educativas se constituyen como proveedores de estas capacidades, convirtiéndose en Actores estratégicos del avance de una nación.

La educación en México  es de vital importancia. En el siglo pasado su cobertura alcanzó a mas de 30 millones de estudiantes, sin embargo, a la fecha estos avances no son suficientes para enfrentar los desafíos demográficos que  el país plantea tales como: la cobertura con equidad en todos los niveles educativos con especial atención a los grupos con mayor marginación y vulnerabilidad; elevar la calidad de los procesos educativos y niveles de aprendizaje que vayan en consonancia con los requerimientos de la realidad nacional y la optimización de la funcionalidad del sistema educativo. Cobertura, equidad y calidad educativa son responsabilidad de las instituciones y sistema educativo en su conjunto sin perder de vista el contexto internacional.

En la medida que el sistema educativo de un país funcione con los estándares antes planteados preparando el recurso humano de más alto nivel que cuente con las competencias adecuadas para la creación, desarrollo, transferencia y adaptación de tecnología, estará respondiendo a los requerimientos de una sociedad del siglo XXI que responda al desarrollo de la nación y de un mundo globalizado.

En este sentido las universidades se han convertido en un factor clave para incrementar la competitividad y la calidad de vida de los habitantes. El reto que enfrentan las IES, es consolidar el recurso humano y enfrentarlo a un mundo en que los sistemas productivos  están en permanente cambio por lo que las competencias a enseñar deben ir al mismo ritmo de innovación y producción que la generación de la sociedad del conocimiento demanda.

A continuación  se presenta una sinopsis del contexto histórico de las Instituciones y Organismos educativos en diferentes épocas y momentos de la nación:

Antecedentes de las IES y de la investigación educativa en México

Según (Marín, 1996) En México el primer antecedente de la educación superior surge en el siglo XVI  en la época de la Colonia donde los españoles introducen las primeras instituciones de educación superior como un medio de adoctrinamiento para obtener la obediencia de los indígenas. La primera universidad en la Nueva España fue el Colegio de Tlatelolco en 1536 que  a la par con la introducción de la imprenta a nuestro país permitió  que la Corona Española estableciera la Real y Pontificia Universidad de México en 1553. La primera institución laica de educación superior, surge en 1791  siendo la Real y Literaria Universidad de Guadalajara.

México Independiente (1821- 1833)

Este periodo fue marcado por las denuncias de José Fernández y Lucas Alamán quienes criticaban la falta de acceso a la educación superior de la población en general ya que prevalecía la presencia de los españoles. Los personajes en referencia  impulsaron un nuevo programa educativo acorde a dicha época y estado social. Finalmente las corrientes políticas de conservadores y liberales convergen en la reforma educativa del siglo XIX basado en principios de libertad, igualdad y progreso. A finales de este período se fundan las universidades de Chiapas y Yucatán en el periodo del presidente Valentín Gómez  Farías (1833) reorganizando la estructura del sistema educativo del país dando lugar a reformas y decretos para la fundación de instituciones educativas llamadas establecimientos

Época de Maximiliano (1834)

Esta época se caracteriza por la inestabilidad de las instituciones en el país incluido el tema de la educación. Es en este período cuando la universidad reabre sus puertas con el concepto de Universidad Nacional planteando la idea de que se gobernara con independencia de las directrices del gobierno. Sin embargo, al instaurarse un gobierno extranjero  durante el cual se emitieron  decretos y reformas de orden federal en el período de Ignacio Comonfort,  la Universidad es suprimida por decreto en 1857. Es restaurada bajo el mandato de Félix Zuloaga en 1858. Posteriormente y después de siete años en funcionamiento fue cerrada en el imperio de Maximiliano en 1865 reabriendo sus puertas en 1910. 

República restaurada (1867-1876)

Durante el mandato de Benito Juárez, nace la Ley Orgánica de Instrucción Pública (1867) para el D.F, en  ella se señalaba los conocimientos que debían incluirse en la currícula de los diferentes programas educativos. Su relevancia  en la educación superior  radica en que los estudios se encausaron con bases científicas, sistematizando todos los estudios profesionales de la época, los cuales sirvieron  como antecedente para la aparición de la Universidad Nacional en 1910.

Porfiriato (1876-1910)

Este fue un período de reorganización para el país desde la perspectiva jurídica y penal. En el ámbito de la educación quedo debidamente delimitado el ámbito de la educación pública. El gobierno se convirtió en rector del sistema educativo de la nación. Proliferan las universidades a nivel nacional bajo las bases del positivismo. Un hecho importante de este período es el nacimiento de la Universidad Nacional de México el 22 de septiembre de 1910 integrada por la Escuela Nacional Preparatoria, de Jurisprudencia, de Medicina, de Ingenieros, de Bellas Artes y de Altos Estudios.

Revolución (1910-1917)

Dentro de un esquema popular  de educación se crean las escuelas rurales, la educación indígena y la enseñanza técnica la cual se adapto a las necesidades del mercado industrial de la época. La educación estuvo marcada por una transición del orden personal al orden colectivo durante el gobierno socialista del Presidente Lázaro Cárdenas.

En este período varias instituciones educativas se convierten en universidades estatales  entre las que destaca la Universidad de Guadalajara en 1924. En este panorama posrevolucionario la educación superior se  transforma y consolida de acuerdo al proyecto de nación de la época. Un acontecimiento importante  para el ámbito educativo del México revolucionario es el surgimiento de la Secretaria de Educación Pública  que nace el 21 de septiembre de 1921. A partir de la creación de esta importante institución  y apoyada por la Universidad Nacional, se inicio la campaña de alfabetización del país.

La Educación Superior (1929-1950)

En 1929 se otorga la autonomía a la universidad mediante la  Ley Orgánica de la Universidad Nacional  Autónoma de México, posteriormente mediante una reforma a la ley se enfatiza la independencia de la universidad frente al poder ejecutivo quien  a la vez restringe el presupuesto que venía asignando a dicha institución educativa. En 1935  se crea el Consejo Nacional de Educación Superior e Investigación Científica que se convirtió en el nuevo instrumento del estado para normar a las instituciones educativas  y cuyas funciones básicas eran las de analizar las condiciones  del país en relación a la educación e investigación.
En 1959 la asamblea general de rectores crea un organismo nacional que aglutinaría de forma permanente a las instituciones educativas de nivel medio superior y superior. Dicho organismo sirvió como base para la creación de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior ANUIES.

Las IES (de 1950-1970)

Este período se caracterizó por la aparición y crecimiento de importantes universidades y organismos educativos de nivel  superior: UNAM, el Instituto Politécnico Nacional IPN, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (1970), CONPES. A partir de convenios signados por la SEP y ANUIES en 1977 realizan valiosas aportaciones al Plan Nacional de Educación. Para 1978 la Subsecretaria de Educación Superior e Investigación Científica SESIC, la SEP y ANUIES elaboran el Plan Nacional de Educación Superior integrado por programas que tocaron temas de orden académico, jurídico, financiero, administrativo e investigación científica entre otros.

IES 1980 -1990

Las instituciones educativas a nivel superior en este período crecen en número mas no en calidad debido en gran parte a la crisis económica por la que pasaba el país al inicio de los ochentas. A partir de la segunda mitad de estos años, el país fue despuntando en materia económica a partir del ingreso de México al Acuerdo General sobre Tarifas Arancelarias (GATT), el cual repercutió en las políticas económicas y sociales. En los noventa la inserción de México en el contexto internacional a través del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) y posteriormente a la Organización para la cooperación del Desarrollo Económico  (OCDE). A partir de estos cambios radicales en el orden mundial las Instituciones Educativas y el modelo educativo de la nación ha ido redefiniéndose  de manera constante para enfrentar esta nueva sociedad del conocimiento.

Las IES en el siglo XXI

Las IES en el Estado mexicano han sido producto de lo pertinente como necesidad educativa a nivel nacional y regional, y han sido producto también de la “política” como política educativa dentro del campo de conocimiento y aplicación de la investigación e instituciones educativas como lo señala (Buenfil, 2003). Así mismo, también apuntan que el periodo que va de 1992 a 2002, es un espacio de crisis estructural generalizada (debilitamiento de los elementos económicos, políticos, sociales, culturales, educativos y cognoscitivos), por lo que se entiende que el papel de las IES en este sentido en el contexto del siglo XXI es el de posicionarlas  como herramienta crucial dentro del análisis político nacional, (Buenfil, 2003). Por lo tanto, el punto de partida inicial es el de priorizar políticamente la capacidad académica e intelectual  que emanan de la IES para fijar la identidad de estas.

Fijar la identidad de las IES, refiere entonces a ejercer esta influencia política para generar mayores recursos en términos materiales y humanos, y reforzar los vínculos entre estas y los cuerpos académicos, y construir relaciones orgánicas entre las funciones de docencia e investigación. Además, deberá profundizar el interés por los problemas sociales y culturales del país y consolidar los beneficios de los estudios sobre las ciencias sociales y humanidades, (Weiss, 2003).

Las Instituciones Educativas de nivel superior y las condiciones  de la Investigación Educativa

Los retos y las dificultades  que enfrentan las IES de orden superior actualmente, se refieren principalmente a las propuestas curriculares que se dan y desarrollan en ellas. La muestra para dirimir este cuestionamiento se centra en la producción de filosofía, teoría y campo de la educación. Esto último es lo que contribuye a crear las condiciones de producción y transmisión de saberes educativos (Orozco, 2003). Consecuentemente, estas capacidades académicas contribuyen también a fortalecer su identidad intelectual e influencia política.

Las IES  de nivel superior mexicanas en el contexto del presente siglo, requieren enfocarse significativamente en los programas curriculares que forman a profesionales y educadores dado que requieren diferenciar y articular en los procesos didáctico-pedagógicos en dos dimensiones íntimamente ligados de propuestas de formación académica: la formación epistemológica y la teórica (Orozco, 2003).

El Doctor Latapí (1985) refiere que en México  no existe una filosofía educativa, sin embargo, sostiene que si existe producción filosófica y teórica de la educación. Ante esto, se entiende que las corrientes filosóficas son variadas y en cierta forma no existe un cuerpo filosófico universal. Esto hace que las fronteras entre campos y disciplinas se muevan en función de corrientes políticas o institucionales.

Inicios de la Investigación Educativa en México

Las dimensiones de producción del conocimiento dentro de lo que es la teoría y campo de la investigación educativa  desde principios de los noventas hasta 2002 han sido significativas, no obstante, son poco palpables debido a las  recomendaciones de orden político reinantes a nivel nacional. De acuerdo con Buenfil  (2003), la producción en  filosofía, teoría y campo de la educación se ha incrementado, profundizado y diversificado, sin embargo y a pesar de que la investigación educativa  carece en cierto grado de legitimidad en algunos ámbitos, ésta ha sobrepuesto estrategias que le han permitido sobrevivir y crecer.
 
Según (Martínez, 1989), citado por (Weiss, 2003), la investigación educativa en México se puede dividir en cinco etapas. La primera data de 1936 con el Instituto Nacional de Pedagogía y la segunda con las instituciones coordinadas por la UNESCO, como el Centro Regional de Educación para América Latina (CREFAL) y el Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE)   durante los años cincuenta. Durante los años sesenta y setenta se establecieron en México tres centros de investigación educativa: el Centro de Estudios Académicos, la Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza de la UNAM y el Departamento de Investigaciones Educativas del CINVESTAV-IPN (Gutiérrez, 1999), citado por  (Weiss, 2003).

La cuarta etapa es a partir de los años ochenta cuando la SEP da un importante impulso a la investigación educativa. En 1981, se registra el Primer Congreso Nacional de Investigación Educativa y se constituye el Programa Nacional de Investigación para Instituciones educativas (PNIIE), en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT),  donde se elabora el primer diagnóstico y plan maestro para orientar las investigaciones y práctica educativa.

 La quinta etapa comienza en 1992, con el Acuerdo Nacional para la Modernización Educativa y la recuperación del gasto social educativo y las secretarias de educación estatales tienden a tener un papel protagónico en el ámbito educativo. Se celebra además el II Congreso Nacional de Investigación Educativa en 1993 y se establece en este mismo año el Doctorado Interinstitucional en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (Weiss, 2003).

Conclusiones

Conocer la historia y evolución de las IES en México ha permitido contextualizar, conceptualizar y analizar  cada una de las partes que integran el sistema educativo superior en evolución constante en nuestro país donde se observó la planeación de los programas educativos establecidos en diferentes épocas y circunstancias políticas, sistemas económicos , financiamiento al sector educativo, la vinculación existente entre gobiernos, empresas y academia, así como la incursión de la investigación educativa como parte sustancial del progreso y desarrollo de la nación .
Ya se comentaba que en el siglo XXI, (García, 1997)  la forma de alcanzar el desarrollo y el poder económico, ya no sería mediante la explotación de materias primas y del trabajo manual del hombre, sino mediante la aplicación de la mente humana, porque el papel estratégico del conocimiento en el nuevo paradigma tecno-económico, está siendo considerado como uno de los principales factores de producción, de la misma manera que en el siglo XIX lo fueron el trabajo y el capital, que en su momento fueron fuente crucial de productividad y riqueza de las naciones.
Con base en el valor que ha adquirido el conocimiento en el ámbito económico, de acuerdo a (Tünnerman,2000) este paradigma impactó también el ámbito social y político de la sociedad, al impulsar y fortalecer un nuevo modelo de sociedad llamado de diferentes formas: "learning society ", sociedad del conocimiento o de la información, por el papel central que éste desempeña en el proceso productivo y que trajo consigo nuevas relaciones sociales y nuevas estructuras de poder que se sustentan en la producción, distribución y uso del conocimiento. De esta manera, el contexto actual se define como el proceso de transición hacia la sociedad del conocimiento, donde la ciencia y la tecnología, así como la generación, distribución, apropiación y uso del conocimiento, juegan un papel estratégico para el futuro desarrollo del individuo y de la sociedad contemporánea.   

Bibliografía :

Acosta, Alberto (2000) Estado, políticas y universidades en una período de transición, Universidad de Guadalajara/Fondo de Cultura Económica, México.

Buenfil, B. R. (2003). Filosofía, teoría y campo de la educación. Perpectivas nacionales y regionales . Mexico, D.F.: COMIE .
García, Carmen (1997). El valor de la pertinencia en las dinámicas de transformación de la educación superior. En Luis Yarsábal (edit.) La educación superior en el siglo XXI. Visión de América Latina y el Caribe, Colección Respuestas, núm. 5, Caracas. Cresal/Unesco.

Latapí, Pablo (1985). Política  Educativa y Valores  Nacionales, Ed. Nueva Imagen, México.

Orozco, B. e. (2003). Programas curriculares y formación en FTyCE: Filosofía, teoría y campo de la educación. Perspectivas nacionales y regionales. Mexíco: COMIE .
Tünnerman, Carlos (2000). La educación para el siglo XXI en Francisco López Segrera y Daniel Filmus (coords.) en América Latina 2020: escenarios, alternativas y estrategias. Caracas, Iesalc/UNESCO.

Weiss, Eduardo (2003). Diagnosticos, panoramas y estados del conocimiento: El campo de la investigación educativa. Mexíco: COMIE.
Weiss,Eduardo, et al. (2003) El Campo de la Investigación Educativa 1993-2001” Cap 2 Diagnósticos, Panoramas y Estados del Conocimiento. México COMIE

Otras Fuentes consultadas:

ANUIES : Informe Nacional sobre la Educación Superior en México SEP/SESIC/IESALC/UNESCO  (2003)
Marín, Álvaro. “El Análisis de la Educación Superior en México Mediante la Teoría del Caos”. Internet: http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/Sincronia/caos.htm (consultado el 22 de febrero 2010)
Medellín, Raúl.”Educación Superior y Globalización”. Internet: http://bivir.uacj.mx/dia/Comunicacion/DIA%20en%20la%20Gaceta/Articulos%20PDF/gac%20rmedellin%2003%2000.PDF
Neave, Guy « Educación Superior : historia y política .Gedisa Ed. Barcelona 2004 http://www.agapea.com/libros/Educacion-Superior-historia-y-politica-isbn-8474327938- i.htm(consultado el 23 de febrero 2010).
Rodríguez , Roberto. La Educación Superior en Méxicohttp://www.comie.org.mx/revista/Pdfs/Carpeta14/14investTemPres.pdf (consultado el 5 de febrero 2010)

 

*Juanita Martha Elena Correa Reyes. Maestra en Educación, Profesora Investigadora de Tiempo Completo del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara, Puerto Vallarta, Jalisco.

*Candelario Fernández Agráz. Maestro en Administración, Profesor investigador del Centro Universitario de la Costa de la Universidad de Guadalajara en Puerto Vallarta, Jalisco.