Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 4, No. 1. Trimestre enero-marzo de 2008. ISSN: 1870-7505

 

LA EDUCACIÓN COMO PROCESO DE SOCIALIZACIÓN

J. NAZARIN VARGAS ARMENTA*

INTRODUCCION

 Con el presente trabajo se pretende elaborar una explicación adecuada con un sustento teórico y metodológico pertinente respecto al proceso educativo y su impacto en la sociedad, sus efectos y desde luego su importancia.

Se destacan como aspectos fundamentales: el contexto histórico-social en que se desarrolla la dinámica cognoscitiva y la posibilidad de la movilidad social a partir de una educación para la libertad en oposición al determinismo característico de la educación conservadora.

En este sentido, se puntualiza la estrecha relación entre la tarea educativa y las circunstancias socio-históricas en que se desarrolla, asimismo, se presentan las argumentaciones de diversos autores que sirven como  fundamento teórico para afirmar que la movilidad social es posible a través del proceso educativo, razón por la que algunos autores consideran a la educación  como un desafío a los destinos fatalistas.

Se estructura en cinco apartados: introducción, desarrollo de la temática, conclusiones, bibliografía y legislación.

En primer término, se presenta un marco conceptual básico que permita entender las categorías que se relacionan con el tema de análisis tales como: educación, pedagogía social y sociología de la educación, como sustento teórico fundamental para pasar a la explicación de la temática analizada.

Posteriormente se desarrollan las consideraciones personales respecto del tema tratado, apoyado tanto en el marco conceptual como en los planteos de distinguidos autores que abordan aspectos relevantes que en mi opinión permiten construir una explicación aceptable, entre ellos: Paulo Freire, Antonio Gramsci, Henry A. Giroux, Hugo Zemelman y Fernando Savater, como fundamento sociológico se consideraron a los destacados autores: Luís Recasens Siches y  Agnes Heller.

Con base a lo anterior, la postura que se asume, puede ubicarse en la Pedagogía Crítica; comparto la opinión de que no se nace para ser de uno o de otro modo o para desarrollar un rol especifico e invariable por determinación, sino que por el contrario la educación sirve como proceso de liberación de la fatalidad característica de la educación conservadora, en la que sin duda el papel del profesor es determinante.

Se explica la socialización entendida como la posibilidad de extender la educación a todos los individuos sin distingo de ninguna índole, sin mas limitantes que sus propios intereses y necesidades.

En el tercer apartado  se presentan  las conclusiones formuladas como resultado del análisis que se realiza.

En el cuarto y quinto apartados se relacionan las obras y la legislación consultadas, respectivamente.

II. DESARROLLO

Antes de  iniciar un estudio respecto de la educación analizada como proceso de socialización, cobra importancia revisar algunos conceptos, fundamentalmente los relativos a: educación, educación familiar, educación formal como sustento teórico de las reflexiones posteriores, así como otros que permitan comprender la relación entre la educación y su impacto en lo social, en este caso los conceptos de pedagogía social y sociología de la educación:

Educación:

 “El análisis etimológico pone de manifiesto que e. proviene, fonética y morfológicamente, de educare (<<conducir>>, <<guiar>>, <<orientar>>) pero semánticamente recoge, desde el inicio también, la versión de educere (<<hacer salir>>, <<extraer>>, <<dar a luz>>), lo que ha permitido, desde la mas antigua tradición, la coexistencia de dos modelos conceptuales básicos: a) un modelo <<directivo>> o de intervención, ajustado a la versión semántica de educare; b) un modelo  de <<extracción>>, o desarrollo referido a la versión de educere. Actualmente puede conceptualizarse un tercer modelo ecléctico que admite y asume ambas instancias, resolviendo que la e. es dirección (intervención) y desarrollo (perfeccionamiento)…”1

“La educación es… una <<realidad histórica (<<no natural>>) producida por el hombre y vinculada con su contexto sociocultural…”2

>>La educación es una función real y necesaria de la sociedad humana mediante la cual se trata de desarrollar la vida del hombre y de introducirle en el mundo social y cultural, apelando a su propia actividad>>3

La educación puede clasificarse en dos grandes dimensiones, la educación familiar que se desarrolla a partir del nacimiento y que relativamente concluye con la incorporación a la educación formal pero que se extiende en aspectos generales más allá de la escuela:

Educación familiar:

“La familia es para el niño el primer transmisor de pautas culturales, y su principal agente de socialización. En ello estriba la vinculación esencial de la familia con la educación: educar es una función ineludible de la familia, la cual siempre y en todas partes cumple con la tarea de adaptar a sus hijos al grupo social dentro del cual han nacido"4.

Concluida la educación familiar se abre paso a la educación formal o institucional, misma que se desarrolla en el marco político-normativo del Sistema Educativo Nacional, a ella tienen acceso todos los posibles destinatarios sin excepción (sic), considerándose como algunas limitantes de acceso,  la edad y las necesidades educativas especiales de algunos beneficiarios, pero que se garantiza su atención (sic) con los tipos de educación para adultos y de educación especial.

Educación formal:

“Actividad educativa inscrita en el “sistema educativo legalmente establecido”5

Por lo que se refiere a los conceptos de pedagogía social y sociología de la educación, los cuales se encuentran estrechamente relacionados, el primero explica como se hace posible a través de la educación la socialización, en tanto que el segundo, a la socialización como una consecuencia del proceso educativo.

Pedagogía Social:

“La p. s. tiene como objeto el estudio, la selección y la aplicación de unas acciones educativas emprendidas dentro de unos marcos institucionales dados, y tendentes a llevar a cabo unas finalidades socialmente definidas mediante consideraciones éticas y filosóficas"6

Sociología de la educación:

“La nueva s. de la e. se ha centrado básicamente en el estudio del conocimiento educativo como <<construcción social>>, en contextos de interacción, con una metodología cualitativa y naturalista, inspirándose en un <<paradigma interpretativo>> que se ha querido contraponer al <<paradigma normativo>> y al <<positivismo>> de la sociología tradicional"7

Una vez incorporados los conceptos anteriores, comenzaré por afirmar que la educación es un elemento indispensable en las relaciones que prevalecen necesariamente en cualquier contexto social, “en la vida diaria…, en el proceso de la comunicación del individuo con los seres que le rodean…, en el trabajo…, en la escuela, en el proceso de los juegos y de las lecturas…”8

Desde los primeros años de vida, a través de la educación se hace posible la interacción social que inicia en el núcleo familiar; la madre aprende del niño los códigos que utiliza para comunicarle cuando tiene hambre, cuando necesita ser aseado, cuando siente alguna molestia, cuando está enfermo y el niño aprende que a través de esas manifestaciones puede transmitir lo que siente o lo que quiere.

Proceso de socialización en el que los sujetos son  aprendienseñantes, a la  vez  que enseñan, aprenden; ésto tanto en la cotidianeidad de las relaciones sociales familiares, como en la educación formal, sirviendo como fundamento teórico de esta consideración la Tercera tesis de Marx sobre Feuerbach, "la doctrina materialista de que los hombres son el producto del ambiente y que, por lo tanto, los cambios en los hombres son el de otros cambios en el ambiente no tiene en cuenta que también los hombres puedan modificar el ambiente y de que el educador debe ser a su vez educado"9.

Y es que la cotidianeidad es un proceso diario de relaciones sociales en las que se aprende y se enseña, en la que se influye en los otros y se es influido también por los otros, así, “la vida cotidiana entendida como el conjunto de actividades que caracterizan la reproducción de los hombres particulares, los cuales, a su vez, crean la posibilidad de la reproducción social”10, significa que cada sujeto tiene una vida cotidiana propia pero diferente a la del resto de los sujetos, la cual a la vez que influye en ellos, se influye y reproduce por los demás individuos del contexto social en que vive.

Lo anterior permite precisar que la cotidianeidad no se limita solo al ámbito de educación informal, se extiende a la educación formal o institucional que se imparte en el contexto escolar de la que derivan también importantes relaciones sociales de interacción entre  adultos y niños, o adultos y adolescentes, o adultos y jóvenes, o adultos y adultos, dependiendo del nivel o tipo de estudios pero que en todos los casos es una relación entre  profesores y alumnos.

En esa cotidianeidad, la escuela por su vinculación con la comunidad en que se encuentra inserta genera necesariamente otras relaciones sociales, aun cuando tales relaciones en estricto sentido no tengan que ver con la educación escolar, así,  se produce la interacción social entre los directivos y profesores con los padres de familia, entre los padres de familia, entre los alumnos de la escuela y entre las familias de los educandos.

La educación hace posible que las relaciones sociales de aproximación se desarrollen de mejor manera y que las relaciones sociales de oposición se asuman más adecuadamente, esto en razón de los efectos que produce, entre los más importantes la modificación de la conducta de los sujetos.
Tal efecto es precisamente el que ha llevado a considerar al proceso educativo como elemento indispensable para la atención por ejemplo en México, de la readaptación social de los delincuentes, por ello en el artículo 18, párrafo 2º de nuestra Constitución Política se establece:”Los Gobiernos de la Federación y de los Estados organizaran el sistema penal, en sus respectivas jurisdicciones, sobre la base del trabajo, la capacitación para el mismo y la educación como medios para la readaptación social de los delincuentes…”11.

Disposición de la que en opinión personal se puede concluir que la capacitación para el trabajo es también un tipo de educación, ya que tanto en la Ley General de Educación como en la Ley de Educación del Estado de Guerrero  en sus  Capítulos IV, del Proceso Educativo, Secciones I, relativas a los Tipos y modalidades de educación, artículos 45 establecen:”La formación para el trabajo procurará la adquisición de conocimientos, habilidades o destrezas, que permitan a quien la recibe desarrollar una actividad productiva demandada en el mercado, mediante alguna ocupación o algún oficio calificados…”12

De igual manera puede decirse que la adquisición de conocimientos nuevos a través de procesos educativos provocan cambios en la sociedad en su conjunto que se reflejan en las relaciones interactuadas de los sujetos, ello conlleva al necesario rediseño de estrategias educativas adecuadas a la generación y al estado actual que hagan factible en este contexto, el aprendizaje y la enseñanza, es decir que: “en la  medida en que se ha ido enriqueciendo el caudal de conocimientos acumulados por la humanidad, ha sido preciso buscar formas socialmente organizadas para transmitirlos de generación en generación”13

Por lo anterior cobra relevancia destacar la relación que guardan algunas ramas del conocimiento con el contexto histórico-social en el que tal conocimiento se construye se objetiva y se aprende, como es el caso de las ciencias culturales, en las que: “cada época tiene su modo particular de plantear el problema y su punto de vista especial. Así, cuando decimos que una obra fue inspirada por la “escuela histórica”, o por el “positivismo”, o por el “marxismo”, estamos aludiendo a implicaciones de determinados nexos histórico-sociales”14; en tanto que otras no guardan ninguna relación, tal es el caso de las matemáticas: “así la afirmación de que dos por dos son cuatro, no proporciona una indicación respecto del lugar donde fue formulada…”15

En las ciencias culturales entonces, como es el caso de la sociología y de la sociología del derecho, podemos encontrar un importante  sustento teórico para entender primero y explicar en un segundo momento  la función de la educación como proceso de socialización, esto es, la educación influye en el contexto histórico-social en que se construye el saber pero a la vez aquél influye en los saberes que constituyen el conocimiento que ha de aprenderse; en consecuencia, la educación modifica la conductas de los sujetos que se educan y tal modificación trasciende a lo social, así ocurre según el tiempo y la circunstancia.
En otro orden, resulta interesante precisar la consideración de que la educación hace posible descartar posiciones fatalistas respecto al destino de los hombres característico de la educación conservadora que plantea que los unos nacen para ser educados en tanto que los otros deben ser capacitados para servir a los superiores, “de este modo la enseñanza se convierte en una perpetuación de la fatal jerarquía socioeconómica en lugar de ofrecer posibilidades de movilidad social y de un equilibrio mas justo”16.

Contrario al criterio conservador de la educación, ésta hace posible la movilidad social, cada cual es lo que demuestra con su empeño y habilidad que sabe ser, “no lo que  su cuna (biológica, racial, familiar, cultural, nacional, de clase social, etc.) le predestina a ser según la jerarquía de oportunidades establecidas por otros”17.

Al respecto cobra importancia destacar los planteamientos de Gramsci en relación a su concepción del hombre a quien define como “el proceso de sus propios actos”.

En este sentido precisa que: “no existe una "naturaleza humana universal" ni tampoco una “individualidad preconstituida al proceso de formación histórica de cada uno de los hombres”. Aunque el hombre es un ser material, esta materialidad no puede reducirse al significado que la materia tiene en las ciencias naturales o en las metafísicas materialistas premarxistas. No existe, por lo tanto, una naturaleza humana de base, determinada y fija ontológicamente en la variedad de sus manifestaciones durante el conjunto de su historia sino que la naturaleza humana es un continuo transformarse que se va determinando poco a poco a través de la dialéctica de las relaciones sociales: la naturaleza humana es el conjunto de las relaciones sociales que determina una conciencia históricamente definida. Además, el conjunto de las relaciones sociales es contradictorio en todo momento y se halla en continuo desarrollo, de forma que la naturaleza del hombre no es algo homogéneo para todos los hombres y todos los tiempos”18

En este contexto, la educación coloca a los sujetos en la posibilidad de rebelarse contra su destino original, de sublevarse contra la fatalidad del destino, por tal razón, la educación debe entenderse como la antifatibilidad, no como el acomodo programado a ella.

Debe reconocerse sin embargo, que tal sublevación pasa por vencer una serie importante de obstáculos colocados por el grupo que tiene la potestad, el poder, la “legitimidad” (sic) de definir el sentido del proceso educativo, sus objetivos y hasta su filosofía, clase dominante interesada en conservar y preservar su hegemonía.

Tal es el caso particular de nuestro país, dado que a pesar de reconocerse la educación como un derecho de todos sin distingo y de estar considerada como una garantía individual en el artículo tercero constitucional, no existe en México para un amplio sector de la población en extrema pobreza una verdadera posibilidad de incorporación al sistema educativo nacional, en consecuencia las condiciones para provocar los cambios trascendentales que pueden ser logrados a través de la educación no son por el momento las mas adecuadas.

 Lo anterior sin duda no significa  la perpetuación indefinida de la situación actual, pues los cambios que en el escenario político mexicano se han venido desarrollando a partir de la elección federal de 1998, no han impactado sólo la democratización en el ámbito de lo político, sino también en otros ámbitos, destacando entre ellos el ámbito educativo.

Existen entonces dos posturas al respecto, la de la clase dominante interesada en conservar su hegemonía y la clase dominada interesada en transformar el estado de cosas y hacer posible un reposicionamiento de las relaciones sociales existentes, ya sea  mediante el proceso educativo o bien mediante la  revolución social, ésta última contenida precisamente por el gobernante a través de la educación como aparto ideológico del estado.

El carácter conservador de la educación fundado en los intereses del grupo social que ostenta el poder, es reflejado tanto en la misión como en la visión de la política educativa estatal, quien  pretende perpetuar el estado actual de cosas para asegurar la continuidad de su hegemonía, en esto consiste precisamente el llamado “currículum oculto”, “es decir, las normas, valores y creencias no afirmadas explícitamente que se transmiten a los estudiantes a través de la estructura significativa subyacente tanto del contenido formal como de las relaciones de la vida escolar y del aula”19, contrario a la concepción crítica surgida a partir de la escuela de Frankfurt que considera al currículum como un análisis critico-cultural, cuya función principal es política, liberadora y emancipadora.

La contradicción referida con anterioridad debe en consecuencia constituir una campana de alarma a las generaciones adultas de la necesaria incorporación de sus hijos al sector educativo.

Una vez logrado que un mayor numero de niños y jóvenes hayan sido incorporados en la matricula escolar básica, implementar las medidas necesarias para garantizar la permanencia de los alumnos en la escuela e incrementar la eficiencia terminal, ello como condición fundamental para arribar a la educación media y superior donde las condiciones para la liberación del interés conservador de la educación se incrementan, sobretodo en la universidades que gozan de autonomía.

Por lo que se refiere a la población adulta con estudios profesionales y de posgrado impulsar mediante la colegiación profesional estrategias para que los gobiernos de todos los niveles hagan cada vez mas factible el ejercicio del derecho a ser educado eliminando en lo mas posible los obstáculos de injusticia e inequidad que hacen nugatorio para amplios sectores de la sociedad mexicana el derecho a la educación.
Desde luego todo lo que al respecto se intente tiene que ser asumido desde las aulas escolares por los profesores, quienes no deben asumirse solo como transmisores de los contenidos del currículum oficial que lleva implícito el currículum oculto, sino como el medio intelectual que haga posible la emancipación, la liberación, el rompimiento de los destinos preconcebidos por el grupo social dominante, por tal razón, “dos de las tareas que aguardan a los educadores en el ámbito de los estudios sociales son, por una parte, identificar los procesos sociales que actúan en contra de la intención ética y política de la enseñanza escolar en una sociedad democrática y, por otra parte, poner a punto nuevos elementos que sirvan de apoyo a programas encaminados a la renovación de estudios sociales”20

Lo anterior permitiría que el proceso de socialización construido a través de la educación sería mas relevante, pues además de lograr que un numero mayor de hombres y mujeres sin distingo de ninguna especie se incorporen a la población escolar en todos sus niveles, haría posible un interesante y trascendental movimiento liberador y a su vez la movilidad social.

Un reposicionamiento social cada vez mas abierto en el que hombres y mujeres pasen de un estrato social a otro, lo que a la vez seria determinante para demostrar que la educación no debe necesariamente ser solo el  privilegio de algunos, sino un legitimo derecho de todos y que al ser ejercido pone de manifiesto las diferentes capacidades individuales, independientemente de las conceptualizaciones tradicionales de conservación y perpetuación creadas por las clases sociales dominantes.

Zemelman lo explica como el “rompimiento de los modelos teóricos estructurados y la creación de formas capaces de trascender cualquier límite que conforme lo que entendemos por real, se corresponde con aquello de que <<no habría posibilidad de reelaborar una cosa… si el mundo fuera cerrado, lleno de hechos fijos e incluso consumados. En lugar de ello hay simplemente procesos; es decir, relaciones dinámicas en las que lo que ha llegado a ser no se ha impuesto totalmente>>”21.

Explicación que guarda relación con los planteos de Freire en el sentido de que la educación permite pasar de la pedagogía del oprimido que asocia con la educación conservadora,  a la pedagogía de la liberación en la que ubica la posibilidad de la movilidad social identificada en el pensamiento Gramsciano ya referido, respecto a la conceptualización del hombre como el proceso de sus actos.

En este sentido vale precisar que la intelectualidad no es exclusiva de ningún grupo social, ésta es una característica que se encuentra en los señores feudales y en los siervos, en el burgués y en el proletariado, en los hombres y  en la mujeres, en los blancos, los negros y los amarillos, y es esa intelectualidad la que permite, derivado de lo educativo, la movilidad social, en México un ejemplo distinguido que permite afirmar que la cuna no determina un destino fatuo como se concibe en la educación conservadora es don Benito Juárez, que no obstante las limitaciones de su origen humilde, logró alcanzar el mas alto cargo al que cualquier mexicano puede aspirar ser Presidente de la República Mexicana.

Con base a lo anterior puede afirmarse que la intelectualidad presente en cualquier sujeto social es un medio para eliminar las diferencias marcadas por los grupos sociales, rompe las estigmatizaciones derivadas de la  estratificación social, y que al margen de las tradiciones culturales sociales, económicas  y desde luego políticas, hace posible el transito de un status a otro y reposicionarlo en consecuencia en la estructura social existente, la cual no logra eliminar.

Me parece interesante terminar el presente análisis rescatando por la importancia que sobre el tema reviste, algunas reflexiones que se pueden identificar en el pensamiento Zemelmaniano en el sentido de considerar a la educación como un desafío de conciencia que concibe a lo dado como una posibilidad: la determinación; frente a la posibilidad de protagonizar un cambio sustancial en las relaciones sociales, es decir entre ubicarse como sujetos determinados con un destino invariable colocados en ese estado por el grupo del poder, evolucionando sólo conforme a esa determinación; o ser protagonista de la construcción de un estado de cosas distinto que conlleve a la libertad de poder ser  lo que se quiere por y para si y no para lo que se le quiere para y por otros.

III. CONCLUSIONES

1. La educación como proceso de socialización inicia en el núcleo familiar y se extiende en la cotidianeidad a la escuela, el trabajo, la sociedad, el grupo social al que se pertenece, etc.

2. La educación provoca cambios en la conducta de los individuos y tales cambios se hacen presentes en la sociedad en su conjunto

3.La educación como modificadora de conductas impacta tanto a las relaciones sociales de aproximación como a las de oposición

4. La transmisión del conocimiento de una generación a otra hace necesario el reconocimiento del contexto histórico-político social en que se construye para el logro de mejores resultados

5. La educación puede servir para mantener el estado de dominación de un grupo político social sobre otros o para su liberación

6. Para hacer posible la liberación del oprimido deben implementarse políticas educativas basadas en el constructivismo mediante una educación para la libertad

7. La educación es  un desafío de conciencia que concibe a lo dado como una posibilidad: la determinación; frente a la posibilidad de protagonizar un cambio sustancial en las relaciones sociales, es decir entre ubicarse como sujetos determinados con un destino invariable colocados en ese estado por el grupo del poder, evolucionando sólo conforme a esa determinación; o ser protagonista de la construcción de un estado de cosas distinto que conlleve a la libertad de poder ser  lo que se quiere por y para si y no para lo que se le quiere para y por otros.

8. El papel asumido por el profesor es un aspecto especialmente determinante en la educación como proceso de socialización

IV. BIBLIOGRAFIA

1 Diccionario de Ciencias de la Educación, Edit. Aula Santillana, México, 1995.

2.FREIRE, Paulo, (2003), “La importancia de leer y el proceso de liberación”, Edit. Siglo XXI, México.

3 GIROUX Henry A. (1997), “Los profesores como intelectuales. Hacia una pedagogía critica del aprendizaje”, Editorial Paidos, Argentina.

4 GRAMSCI Antonio, (1991), “SIGNOS TEORIA Y PRACTICA DE LA EDUCACIÓN” en: JOSÉ MARÍA LASO PRIETO, LAS IDEAS PEDAGOGICAS DE ANTONIO GRAMSCI”.  Número 4. Página 4/11. Julio - Diciembre 1991.  ISSN  1131-8600 www.robertexto.com

5.GRAMSCI Antonio, (2004), “La alternancia pedagógica”, Editorial Fontamamara, México

6. HELLER, Agnes. (1977) “Sociología de la vida cotidiana” Editorial Península, Barcelona.

7. LOPEZ Betancourt Eduardo (2003), “Pedagogía Jurídica”, Editorial Porrúa, México.

8. RECASENS,  Siches Luís, (1996), “Sociología”, Editorial Porrúa, México.

9. SAVATER, Fernando. (1999), “El valor de educar”. Editorial Ariel, S.A., México.

10. ZEMELMAN,  Hugo, (1992),  “Los horizontes de la razón”, El Colegio de México, A.C. ANTHROPOS Editorial del Hombre, México.

V. LEGISLACION

1. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

2. Ley General de Educación.

3. Ley de Educación del Estado de Guerrero.

 CITAS

1 Diccionario de Ciencias de la Educación, p 475, Edit. Aula Santillana, México, 1995.

2 Ídem. p. 475.

3 Diccionario de Ciencias de la Educación. op. cit. p.476

4 Diccionario de Ciencias de la Educación. op. cit., p. 487          

5 Ídem, p .491

6 Ibídem,  p. 1085

7 Ibídem, p. 1299

8 LOPEZ Betancourt Eduardo, “Pedagogía Jurídica”, p 125, Porrúa, México 2003

9 GRAMSCI Antonio, (1991), “SIGNOS TEORIA Y PRACTICA DE LA EDUCACIÓN” en: JOSÉ MARÍA LASO PRIETO,LAS IDEAS PEDAGOGICAS DE ANTONIO GRAMSCI”.  Número 4. Página 4/11. Julio - Diciembre 1991.  ISSN  1131-8600 www.robertexto.com

10 HELLER, Agnes. (1977) “Sociología de la vida cotidiana” pág. 19, Editorial Península, Barcelona.

11 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Art. 18, párrafo segundo.

12 Ley General de Educación y Ley de Educación del Estado de Guerrero, Capítulos IV, Secciones I, Artículos 45

13 LOPEZ Betancourt Eduardo, ob.cit. p 125.

14 RECASENS Siches Luís, “Sociología” p. 569, Editorial Porrúa, México, 1996

15 Ídem, p 569

16 SAVATER Fernando. (1999), “El valor de educar”. Pág. 155, Editorial Ariel, S.A., México.

17 Ídem. Pág. 154

18 GRAMSCI Antonio, (1991), op. cit. p

19 GIROUX Henry A... (1997), “los profesores como intelectuales. Hacia una pedagogía critica del aprendizaje” p. 65, Editorial Paidos, Argentina.

20 GIROUX Henry A... (1997), op. cit. p. 65

21 ZEMELMAN Hugo, Los horizontes de la razón, p  211, El Colegio de México, A.C. ANTHROPOS Editorial del Hombre, México, 1992.

 

*Doctor en Ciencias de la Educación. Profesor-investigador  de la Licenciatura en Derecho de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero.