Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 5, No. 3. Trimestre julio-septiembre de 2009. ISSN: 1870-7505

 

Práctica Docente y Diagnóstico Psicopedagógico

Justino Arziga Castañón *

 

Encontrar elementos que ayuden al personal docente a encontrar nuevas formas de planear, desarrollar, impartir y evaluar las clases siempre será una tarea que requiere visiones innovadoras y que utilice recursos comunes. La finalidad de encontrar estrategias docentes utilizando información del potencial académico de los estudiantes es mejorar los sistemas de enseñanza – aprendizaje en los distintos niveles educativos.

Tradicionalmente, los recursos físicos y técnicos de los profesores utilizan han evolucionado conforme otros campos del conocimiento humano los han aportado. Estos instrumentos tienen aplicación en diferentes campos de la actividad humana y la educación los ha incorporado con éxito en su tarea.

La medición de aptitudes de los estudiantes se ha llevado a cabo en un principio como respuesta a la necesidad de conocer deficiencias que originan calificaciones académicas bajas, reprobación, deserción y abandono de estudios, entre otras circunstancias. Se utilizan instrumentos originados en la psicología como las pruebas psicométricas y las pruebas proyectivas para analizar aspectos eminentemente de desempeño académico, el compuesto de pruebas integradas para este fin se le llama diagnóstico psicopedagógico o evaluación psicopedagógica (García, 2007)

El diagnóstico psicopedagógico (DP) se centra en el conocimiento del alumno, “trabaja sobre sujetos que están inmersos en una situación de enseñanza – aprendizaje” (Bassedas, 1991: 71) indaga en las capacidades del estudiante para el desempeño académico, analiza el estado del individuo a situaciones específicas para el aprendizaje.

La mayoría de acciones que se realizan en el campo de la evaluación psicodiagnóstica tienen como finalidad el tratamiento de alumnos con problemas de aprendizaje (Bassedas, 1991; Coll, 1991; García, 2007) solo algunas de las acciones están orientadas a conocer los potenciales pedagógicos de los estudiantes para desarrollarlos sin mediar una solicitud previa de diagnóstico para la intervención educativa. Se concede más importancia a la corrección que a la prevención.

En las instituciones educativas siempre existe la necesidad del conocimiento previo, riguroso y objetivo de la realidad educativa como primer paso para tratarla y mejorarla, no se puede aportar soluciones para mejorar la práctica docente cuando no se conoce la realidad estudiantil, esta es la contribución esencial del diagnóstico, conocerla en su justa dimensión. Se educa, orienta o enseña a un alumno después de conocer sus posibilidades y limitaciones para el aprendizaje, adaptándole a sus posibilidades reales (García, 2007)

Por otra parte, los docentes llevan a la práctica los contenidos curriculares conforme a lo que establecen los objetivos de las unidades de aprendizaje, y estos objetivos implican desarrollar conocimientos, habilidades y aptitudes que deben ser demostrados en los procesos de evaluación académica (Díaz Barriga, F.1999). Los rangos de esta evaluación las establece el profesor conforme se va desarrollando el contenido curricular.

El curriculum formal generalmente difiere de lo que sucede en la práctica cotidiana del proceso de enseñanza aprendizaje (curriculum real), los profesores van ajustando su tarea conforme observan los avances del grupo de clases, estos grupos nunca son iguales unos a otros, siempre en lo colectivo tienen características muy particulares que los diferencian de los demás, y en consecuencia el profesor debe trabajar atendiendo estas características (Casarini, 1999)

¿Cómo se puede obtener un conocimiento previo, riguroso y objetivo de las características de los alumnos para realizar una labor docente que atienda adecuadamente las necesidades académicas colectivas e individuales del grupo de clases? Este es el vínculo que se da entre el diagnóstico psicopedagógico y la labor docente. La interacción maestro – alumnos supone un cúmulo de procesos que pueden ser estudiados para aportar las ideas, procedimientos, formatos, conocimientos derivados de esta relación mediada por la existencia de una información psicopedagógica que mejore la actividad docente, mejorar en la formulación de objetivos formativos, en el desarrollo de actividades de aprendizajes, en los contenidos académicos, en el uso de los recursos didácticos y en los procesos de evaluación académica.

Los resultados del diagnóstico nos muestran un perfil psicopedagógico del estudiante, sin el afán de asignar una etiqueta preconcebida; el perfil nos resume la información en términos más sencillos de comprender, aspecto importante considerando que el presente planteamiento supone la participación del profesor en la utilización de dicha información para mejorar su práctica docente. En tal sentido, resulta particularmente importante que el profesor, al no ser un especialista en el manejo de pruebas de diagnóstico psicológico y evidentemente de su interpretación, los resultados le sean presentados en un formato fácil de entender.

¿Puede la información psicopedagógica aportar elementos para mejorar la práctica docente en la educación? Esta información en muchas instituciones educativas es parte del requisito de ingreso de los estudiantes, pero es obtenida con el fin de aportar elementos para el asesoramiento psicopedagógico (orientación educativa, tutorías, orientación profesional, etc.). Sin embargo en muchas instituciones no es aplicada ya sea por falta del servicio de orientación educativa o poca utilización de elementos informativos de apoyo a la práctica docente.

¿Cómo puede la información psicopedagógica ayudar a los profesores en su práctica docente? La posible utilización de esta información en el quehacer docente nos ofrecería información en los siguientes aspectos:

  1. Influye la información del DP en una mejor planeación de la clase.
  2. Propicia la información del DP en una atención más diferenciada y personalizada durante el transcurso del semestre escolar
  3. Propicia la información del DP en la aplicación de ejercicios académicos mejor estructurados
  4. Propicia la información del DP en la utilización de recursos didácticos acordes con el contenido y los ejercicios académicos.
  5. Propicia la información del DP en una evaluación de los aprendizajes más acertado.
  6. La información del DP incidió en una adecuación curricular del programa de la unidad de aprendizaje.

El primer problema por resolver es formular una grupo de pruebas psicopedagógicas que ofrezca información de la competencia pedagógica del estudiante en aspectos que facilite al profesor su comprensión y relevancia para su quehacer docente. De igual forma, crear un formato para la interpretación y presentación de la información, resaltándose los puntos más importantes de la competencia pedagógica del alumno.

La información se entrega al profesor para su análisis y comprensión, que suponemos incidirá en los principales elementos de proceso de enseñanza aprendizaje, esto es planeación de clase, contenido académico, actividades de aprendizaje, técnicas y recursos didácticos y procedimientos y criterios de evaluación.

Finalmente, será pertinente determinar qué impacto podría generar en la adecuación curricular del plan de estudios de la materia para una actualización curricular del plan de estudios en general.

Como primer producto de esta tarea será la formulación de un conjunto de pruebas psicopedagógicas que obtengan un perfil psicopedagógico de los estudiantes propicio para la interpretación, comprensión y aplicación del docente en su práctica cotidiana. Los indicadores a evaluar dependerán de los objetivos del proceso de intervención, y serán las características que integrarán el perfil.

Un producto adicional es que se propondrán estrategias docentes para desarrollar en el trabajo áulico o como parte de la formación de profesores. Las  estrategias serán derivadas del uso y comprensión de la información psicopedagógica y resultado de las experiencias de los docentes en el manejo de la información. El ambiente de enseñanza – aprendizaje determinará en gran medida la eficacia de las estrategias docentes (Díaz Barriga, F., 1999) por lo que será imprescindible detectar las características del ambiente durante el proceso de investigación, estas características serán inquiridas al profesor en su aplicación con el grupo, o bien como resultado de la observación aplicada en los contenidos curriculares, estilo de enseñanza, modelo educativo institucional o modelo académico y curricular.

BIBLIOGRAFÍA:

Bassedas, E. y otros (1991) Intervención educativa y diagnóstico psicopedagógico. España: Paidós.

Bisquerra, R. (Coord.) (1998) Modelos de Orientación e Intervención Psicopedagógica. España: CISS PRAXIS.

Cardona, M.C. Diagnóstico psicopedagógico. España: Editorial Club Universitario.

Coll, C. (1991) Psicología y curriculum. México: Paidós.

Díaz Barriga, A. (1999) Didáctica y curriculum. México: Paidós.

Díaz Barriga, F. y Hernández, G. (1997) Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. México: McGraw-Hill.

García Nieto, N. (2007) Marco de referencia actual para el diagnóstico pedagógico. Tendencias Pedagógicas. 12, 83-110. <URL: http://www.uam.es/departamentos/stamaria/didteo/Paginas/Investigacion_Publicaciones_Revista_12.htm> Consultado el día 30 de marzo de 2010.

Rodríguez, M. M. (1996) El asesoramiento en educación. España: Ediciones Aljibe.

Saavedra, M. (2001) Evaluación de los aprendizajes, conceptos y técnicas. México: Editorial Pax México.

Stenhouse, L. (2003) Investigación y desarrollo del curriculum. España: Morata.

 

* Mtro. Justino Arziga Castañón. Profesor – Investigador de la Licenciatura en Sociología de la Comunicación y Educación de la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil Promep y Coordinador del CA "EDucación, Cultura y Sociedad" Clave UAGRO-CA-114.