Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 8, No. 1. Semestre enero-junio de 2012. ISSN: 1870-7505

 

Algunos parámetros de la mala educación en México

Marco Antonio Basilio Loza1
Rodolfo Bórquez Bustos2
Justino Árziga Castañón3
José Francisco Giles López4

 

Frecuentemente las instituciones educativas mexicanas en los últimos años han sido sometidas a constantes procesos de evaluación, y en general tanto a nivel internacional como nacional, nuestros estudiantes aparecen clasificados en los últimos lugares, nos va mal en matemáticas, español, comprensión lectora, ciencias etc., y el sentimiento siempre es el mismo, “nuestra educación en general es de mala calidad”.

Sin embargo, no faltan los discursos de los políticos en turno que buscan una justificación a esta evidencia, afirmando que medir la calidad educativa es un proceso muy “complejo”, ya que todo depende de las regiones; que es verdad que  la educación en la zona sur  de México está muy por debajo de la media de calidad, pero en el norte y en el centro, los estándares de calidad son buenos; o bien, que la UNAM y el  Politécnico, son instituciones de educación superior de buena calidad; incluso el sentido común de muchos padres de familia perteneciente principalmente a la clase media y alta, piensan que la educación pública es mala pero la privada es buena; peor aún las encuestas que se aplican regularmente en México a padres de familia, éstos mayoritariamente sostienen que la educación en el país es buena. Puede que algunas de estas afirmaciones tengan algo de cierto, pero en general sabemos que las instituciones de educación básica, media superior y superior en México cuando las someten a evaluaciones reprueban, y como se pudo observar en la película “De Panzaso”, tanto la educación pública como privada es mala.

¿Quiénes son los responsables de esta mala educación? En la lógica del Estado y parte importante de la sociedad, los principales culpables que persista una mala educación en el país, son los docentes, ¿por qué? Debido a que no se preparan, no trabajan las horas que deberían trabajar, hacen muchos paros y huelgas, y la lista de este tipo de quejas es interminable por parte de las autoridades, a la par los medios difunden masivamente estas opiniones y así se justifica la educación deficiente que  se eterniza en el país. La solución a este mal que ha buscado el Estado, ha sido fundamentalmente abriendo la cobertura educativa en todos los niveles, sin embargo esta apertura de ingreso no siempre va acompañada de equidad. Por otra parte se ha empezado a seleccionar mejor a los profesores que van a ingresar al sistema educativo mediante la aplicación de un examen, al mismo tiempo con el programa de carrera magisterial y el examen Universal se pretende que los profesores mejoren su preparación y se obtengan mejores resultados, como igualmente los alumnos cada año son sometidos a evaluaciones. ¿Qué efectos han tenido este tipo de medidas? ¿Se ha resuelto el problema de la mala calidad educativa? Pensamos que no, ya que los resultados han continuado siendo muy poco alentadores. Lo que administrativamente está siendo un cambio, en la calidad real de aprendizajes de nuestros estudiantes y en la preparación académica de nuestros docentes aún no se refleja.

En efecto, en la prueba internacional PISA continuamente figura México en los últimos lugares en casi todos los reglones, este examen se realiza cada tres años y la OCDE espera que un estudiante obtenga 500 puntos como un promedio mínimo aceptable, sin embargo los mexicanos en promedio obtienen 425, por debajo de Eslovenia, Croacia, Turquía y Serbia. En 2009, México fue el lugar 48 entre 65 países evaluados. La justificación de las autoridades es que “se compite con los alumnos proveniente mayoritariamente de países más desarrollados”, justificación que resulta absurda, ya que en un mundo de competencia global, efectivamente nuestra aspiración debe ser competir en todos los ámbitos y con los mejores, no con los peores.

Algo similar pasa con los exámenes nacionales Enlace, en la mayoría de las  regiones del país nuestros alumnos reprueban,  a pesar que a los maestros se les da una guía para que preparen a sus alumnos, a pesar que en muchas escuelas se “filtran” las respuestas del examen, y en otras descaradamente los maestros ayudan a encontrar las respuestas a sus alumnos.

En las pruebas Excale, que son los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo realizados por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), y que son aplicados a alumnos de tercero de secundaria, también salimos fatal. En español, más de la tercera parte de los alumnos está por debajo del básico (36%). En matemáticas peor, el 52% de los estudiantes se encuentra por debajo del básico, sólo 27% en Básico. La Agencia Mexicana de Información y Análisis Quadratin señala que Michoacán es el estado con la peor calidad educativa en México; las cifras oficiales de la Secretaría de Educación Pública son contundentes ya que seis de cada 10 jóvenes que egresan de secundaria, no tienen la capacidad de comprender una lectura ni redactar un texto, además el senador michoacano Chon Orihuela, subraya que los egresados de secundaria tienen dificultad para realizar operaciones básicas de matemáticas, remarcando de  que cada 100 niños que ingresan al primer grado de primaria, únicamente 28 logran concluir su preparatoria o bachillerato; sólo tres de cada 10 jóvenes entre 15 y 24 años asisten a la escuela y que el grado promedio de escolaridad en Michoacan apenas supera el primer grado de secundaria (7.4 años), cuando organismos internacionales como la CEPAL indican que para superar la pobreza es necesario que una persona alcance 12 años de escolaridad.

Los problemas no son menores cuando analizamos la situación académica de los docentes, cuando se les aplicó el examen de Evaluación  Universal una gran mayoría reprobó incluso muchos hicieron trampa comprando las respuestas. Al respecto, la Secretaría de Educación Pública (SEP),  y el CNTE reconocieron que uno de los tipos de examen de la Evaluación Universal se “fugó”, filtró y se vendió a los maestros del estado de México, por el cual hoy se sigue un proceso judicial en contra de quien resulte responsable. La respuestas de este examen aplicado el 24 de junio del 2012 a maestros de primaria, prueba “a” tipo 004 se vendió hasta en mil 500 pesos las respuestas.

Pero esto no es todo, el nivel de los nuevos maestros que presentaron el examen para ingresar a dar clases en educación básica, también nos ha mostrado su verdadera cara. La SEP confirmó que para el 2012, unos 20 mil maestros (14.5 por ciento del total), fueron contratados a pesar que obtuvieron una cantidad de aciertos por debajo de la media nacional.

A nivel medio superior y superior el escenario de la calidad educativa  es similar, muy pocos estudiantes que postulan a escuelas y Universidades aprueban los exámenes de ingreso; recientemente la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) ponía el dedo en la yaga, señalando que gran parte de los estudiantes que postulan para ingresar a las universidades públicas reprueban el examen CENEVAL, sin embargo en carreras de poca demanda son aceptados a pesar de haber reprobado, en áreas de fuerte demanda como medicina por ejemplo, quedan excluidos y deben optar por inscribirse en universidades privadas, cambiar de área de estudio o simplemente quedar fuera y no estudiar. Pero la situación es mucho  más dramática al constatar que más del 80% de los estudiantes egresados  provenientes de facultades consideradas de calidad, reprueban el examen CENEVAL de egreso, es decir no están preparados para ejercer la profesión que estudiaron.

Este es el cuadro de la mala educación, y los responsables tienen nombre y apellido: El Estado, cuyo proyecto modernizador impulsado por el gobierno de Salinas de Gortari y que aún sigue vigente,  no termina de reconocer su fracaso. Empresarios, que han visto la educación como un negocio, y no como un bien social para impulsar un mejor país. Sindicatos, que en lugar de promover una mejor educación, utilizan su poder para consolidar posiciones políticas personales. Maestros, que decepcionados por los bajos salarios, falta de recursos materiales y tecnológicos, e influidos por viejas inercias, no se preparan para mejorar los procesos educativos. Alumnos pero éstos son víctimas de esta mala educación, muchas veces los calificamos de flojos, irresponsables, porros, desinteresados, y que aparte de reprobarlos no hay nada más que hacer.

Sin embargo, no reflexionamos en relación a que la gran mayoría de la población mexicana vive en la pobreza (más de 60 millones), que una mayoría de esos jóvenes y niños provienen de ese sector social marginado, y que en su vida cotidiana están mal alimentados, muchos tienen que trabajar para pagar sus estudios y sustento, generalmente viven lugares que carecen de servicios públicos mínimos como son agua potable, luz, atención médica, etc., además habitan en un entorno hostil, en medio de un ambiente de violencia propiciado por la delincuencia. Tenemos que pensar como sociedad, que aparte de lo ya mencionado anteriormente, uno de los grandes  responsable de esta cadena que propicia la mala educación, es primeramente la pobreza, favorecida por una desigual distribución del ingreso. No hay una buena educación sin maestros y directivos éticos y bien preparados, con buena infraestructura material y cultural, con salarios dignos, pero sobre todo con estudiantes sin hambre, viviendo en un ambiente socialmente digno, y para alcanzar esa meta se necesita voluntad política que promueva reformas que propicien una redistribución más equitativa del ingreso.

 

1 Sociólogo y Doctor de Educación. Docente e investigador de tiempo completo del programa educativo de Sociología de la Comunicación y Educación de la Unidad Académica de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil PROMEP. Miembro del Cuerpo Académico, Educación Cultura y Sociedad. Correo electrónico: rborquezbustos@yahoo.com.mx

2 Maestro en Educación. Profesor – Investigador de la Licenciatura en Sociología de la Comunicación y Educación de la Unidad Académica de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil PROMEP. Integrante del Cuerpo Académico "Educación, Cultura y Sociedad", Clave PROMEP: UAGRO-CA-114. Correo electrónico: jarziga@yahoo.com.mx

3 Docente e investigador de la Unidad Académica de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero. Integrante del Cuerpo Académico "Educación, Cultura y Sociedad", Clave PROMEP: UAGRO-CA-114. Perfil PROMEP. Correo electrónico: anamarc1998@yahoo.com.mx

4 Doctor en Educación. Docente e investigador del Programa Educativo de Cirujano Dentista perteneciente a la Unidad Académica de Odontología de la Universidad Autónoma de Guerrero. Integrante del Cuerpo Académico "Educación, Cultura y Sociedad" Clave PROMEP UAGRO-CA-114. Perfil PROMEP.