Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 10, No. 2. Semestre julio-diciembre de 2014. ISSN: 1870-7505

 

LOS OBSTÁCULOS PARA REALIZAR INVESTIGACIÓN INSTITUCIONAL EN MÉXICO

Rodolfo Bórquez Bustos 1
Pulina Bórquez Domínguez 2
Justino Árziga Castañón 3

 

“No existe un método científico como tal (…); el rasgo distintivo más fértil de proceder del científico ha sido el utilizar  su mente de la mejor forma posible y sin freno alguno”
.
Percy Williams Bridgman 

(Premio Nobel de Física)

Introducción

Para hacer investigación, se necesita tener ideas novedosas, métodos adecuados,  recordando siempre  la máxima del investigador: su actividad  intelectual es llegar a  descubrir fenómenos nuevos y no repetir saberes ya conocidos. Por otra parte,  hay que recordar que para descubrir algo que desconocemos, debemos tomar caminos que no conocemos. No es posible entonces que exista solamente un solo “método científico”, existen más bien una variedad de formas para caminar y llegar a descubrir nuevas verdades.

Consideramos que para hacer investigación, es igualmente importante, poseer una buena formación académica, experiencia en este campo, pero también se requieren recursos económicos, hacer investigación cuesta dinero, hay que invertir. La institución encargada de revisar los proyectos, otorgar y fiscalizar  el financiamiento público para hacer investigación en las universidades mexicanas, es el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt, consultado 23/09/2014). Consideramos que para llegar a ser reconocido por esta institución, hay que recorrer un largo camino con muchos obstáculos y atajos.

El primer obstáculo

Para poder presentar un proyecto de investigación con el fin de obtener financiamiento, normalmente se tiene que pertenecer al padrón del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), que es realmente el corazón del Conacyt. Esta institución señala en su sitio web que el SNI “tiene por objeto promover y fortalecer, a través de la evaluación, la calidad de la investigación científica, tecnológica, y la innovación que se produce en el país” (Conacyt, consultado 20/09/2014). También se afirma que el SNI, contribuye a la formación y consolidación de investigadores con conocimientos científicos y tecnológicos del más alto nivel como un elemento fundamental para incrementar la cultura, productividad, competitividad y el bienestar social.

Para tener altas posibilidades de ingresar a este selecto grupo de investigadores reconocidos por el Conacyt,  los requisitos son tan abundantes  y las expectativas tan altas, que solo pensar en cubrir todos ellos desanima. A continuación señalamos solamente los que nos parecen más relevantes. Tener preferentemente el grado de doctor con experiencia en docencia e investigación, egresado de una universidad nacional o internacional de prestigio, haber publicado en revista indexadas, o escrito libros o capítulos en editoriales reconocidas, ser citado por investigadores en revistas y libros de alta notoriedad, participar como director de tesis a nivel de post grado preferentemente doctorado, a pesar que no aparece formalmente escrito en los requisitos por obvias razones, también los evaluadores consideran la edad, no tener más de 30 a 35 años cuando postula por primera vez etcétera, y aclaran que esta información debe comprender todo el historial académico del postulante, pero se evalúan solamente los tres últimos años.

Cumplir con todos estas exigencias es casi una proeza, ¿por qué? Publicar en revistas indexadas o editoriales de prestigio siendo aún joven y sin un gran reconocimiento, es difícil. Las casas editoriales con alta notoriedad, difícilmente le editan un libro a un desconocido. Por otra parte, las revistas indexadas son gobernadas o dirigidas por verdaderas cofradías o grupos de intelectuales muy cerrados. En el más alto nivel, recordemos que Octavio Paz aceptaba que publicaran junto a él, cierto tipo de escritores amigos y con pensamiento ideológico similar. Carlos fuentes por su parte hacía lo propio, solo consideraba a sus allegados y Carlos Monsiváis promovía solamente a sus “cuates”, en esos grupos es difícil penetrar. Esta misma realidad se reproduce en las universidades, grupos de profesores crean una revista, o elaboran un libro colectivo, y solo colaboran generalmente los colegas  que son amigos y con pensamiento afín.

Igualmente, no todos los profesores que poseen el grado de Doctor, trabaja en el nivel de doctorado o maestría, en consecuencia no tiene acceso asesorar tesis de alumnos que cursan ese nivel. Más bien los doctores que trabajan en doctorado, se disputan para que los doctorandos puedan ser sus asesorados de tesis, y así ellos completen los requisitos para incorporarse o mantenerse en el SNI.

Finalmente, hay que señalar que el reconocimiento  como investigador, se otorga a través de la evaluación que realizan los pares, ellos dictaminan si el maestro califica o no  como investigador nacional certificado. Sin embargo no siempre los pares son objetivos en la evaluación, en la práctica observamos a docentes que son SNI y se sabe que sus investigaciones son de deficiente calidad. En otras ocasiones, estos profesores, tienen la habilidad política para “negociar” con las autoridades de  su universidad para obtener apoyo, y sus escritos son publicados institucionalmente sin considerar la calidad de los mismos, o incluso  se les otorga financiamiento para investigar, o bien  se les ayuda a cambiar su carga docente de licenciatura a una unidad académica de post grado, de esta forma acceden asesorar tesis a ese nivel.

El segundo obstáculo

La investigación aceptada por el Conacyt, debe estar sustentada en el método hipotético deductivo, que es propio del positivismo. En consecuencia su interés es técnico y tiene como orientación básica el control y gestión del medio, lo cual es congruente con la acción de las ciencias empírico-analíticas (Grundy, 1987,. p. 29),  ya que el investigador no debe hacer juicios de valor. Este es el modelo dominante que impera en México para hacer investigación. Su característica central es  establecer una relación donde el objeto investigado permanece objetivamente inmóvil, quieto para ser observado, cuantificado, reducido a un número, a un porcentaje, a una serie de gráficas estadísticas, que tienen que verificar los enunciados hipotéticos.

En sí mismo, el modelo positivista como ya lo señalamos, presume ser el único capaz de realizar “investigación científica”, sustentándose en el método hipotético deductivo. Este proceder parte de: plantear un problema, justificarlo, levantar hipótesis, enunciar las variables, encuadrarse en un marco teórico, describir el método y las técnicas en la recopilación de datos etcétera. Para que al final, se prueben las hipótesis y se establezcan  leyes universales. En este sentido, para el positivismo en todas sus variantes, la realidad aparece fragmentada y fija. Esta forma de construir el conocimiento escinde la naturaleza y la especie humana, en consecuencia las diversas partes de la realidad (social o natural), se representan en especialidades y distintas disciplinas separadas y desiguales. La realidad no se puede separar, escindir, ya que siempre es totalidad concreta, las supuestas partes siempre se condensan en el todo, aunque conceptualmente de manera abstracta el todo lo separemos. (Bórquez Bustos y otros, 2013, pp. 6-8).

De esta forma, el positivismo a través de explicaciones deductivas formuladas de forma lógica llega a resultados “objetivos”. En el campo de las ciencias sociales, no hacer juicio de valor frente al objeto estudiado, separar las partes del todo y tratar de explicar un problema objetivando la realidad, no garantiza caminar hacia la verdad, más bien nos aleja de ella. Esta manera de hacer investigación, constituye una forma de proceder instrumental, sustentada en reglas técnicas propias del saber empírico, y tiene como fin evitar proponer cambios desde una perspectiva éticamente humana. De este segundo obstáculo se deriva un tercer impedimento.

El tercer obstáculo

Considerando el segundo punto, llegamos a la conclusión que es difícil realizar investigación institucional desde el pensamiento comprensivo-interpretativo, el cual se sustenta en un interés práctico y que tiene como fin encontrar el sentido que las personas le dan a la acción social. El Conacyt  que es el principal organismo que promueve la investigación en el país, no reconoce a la mayoría de los investigadores que trabajan esta forma de proceder científico, propio de los modelos de investigación cualitativa.

Como ya lo señalamos, el interés técnico instrumental tiene como propósito el control del medio, en cambio el interés práctico, tiene como meta esencial, comprender e interpretar el medio, en efecto, el sujeto se vincula e interactúa con el medio, le da un sentido, un significado, ambos son sujetos la realidad no se objetiva, no hay una separación entre un sujeto y un objeto, ambos están involucrados en el problema que se pretende resolver, para ello se apoya en las ciencias histórico-hermenéuticas, las cuales no se construyen deductivamente sino interpretando los textos y las acciones.(Monarca, 2009, pp. 47-54.).  Son ciencias interpretativas que registran las acciones a través de diversas técnicas como puede ser un cuaderno de campo, fotografía, filmaciones, grabaciones magnetofónicas etcétera. La investigación cualitatitiva, la investigación acción o la etnográfica, constituyen formas recurrentes de hacer investigación desde esta postura. (Martínez, 2008, pp.131-156). La acción interpretativa  no constituye un actuar objetivo (es decir, una acción sobre un objeto), más bien es una acción subjetiva, que consiste en que un sujeto actúa con otro sujeto. La interpretación se debe hacer mediante la interacción de los agentes sociales, a través de la acción comunicativa y por consenso de significado. Este proceder el CONACYT lo considera “subjetivo”, no válido para hace “investigación científica”, cuando en realidad el proceder desde la subjetividad de la acción social no significa que los resultados de la investigación sean subjetivos, todo lo contrario nos acerca a la interpretación objetiva del fenómeno estudiado. 

El cuarto obstáculo

Debido a la postura positivista que prevalece en el Conacyt como única forma válida de hacer investigación científica, el interés emancipador que proclama el pensamiento crítico queda excluido. En este paradigma los intereses que se buscan alcanzar están vinculados no con el control (interés técnico-instrumental), ni la comprensión (interés práctico), sino con la emancipación del ser humano en todas sus dimensiones. (Bórquez Bustos y otros, 2013, pp. 8-12). Esta forma de investigar, buscar indagar y comprometerse con las personas para que éstas logren la autonomía plena, la libertad, la justicia y la solidaridad entre ellos. No se trata tampoco de alcanzar estos valores de manera individual, por la naturaleza social de la sociedad humana, la emancipación individual no puede separarse de la emancipación de todos.(Grundy, 1987, p. 35).

A todas luces este modelo teórico sustentado en la emancipación de la humanidad, está determinado por un compromiso pleno a favor de los que menos tienen, de los excluidos, por lo tanto el investigador hace juicios de valor, indaga y toma partido con respecto a las relaciones de poder, no separa al sujeto del objeto, ambos se condensan en un mismo proceso, ambos se contienen y son sujetos. Esta postura que no cosifica la realidad, no objetiva el proceso de investigación y cuestiona el poder, es inaceptable para el Conacyt, y en consecuencia se la considera ideológica, “no científica”.

Para ilustrar esta problemática, nos limitaremos a mencionar dos casos emblemáticos. Me refiero a dos grandes y reconocidos investigadores que han hecho su carrera académica durante mucho tiempo en México.

Hugo Zemelman  (fallecido en el 2013), fue un sociólogo y epistemólogo reconocido mundialmente, fundador de una escuela sustentada en el pensamiento crítico, trabajó en importantes universidades de diversos países, sus libros ( más de 30 textos publicados, y un centenar de ensayos), se han traducido en más de 10 lenguas, en español, sus obras son editadas en Anthropos, (España), UNAM y Colegio de México, y nunca fue reconocido por el Conacyt como investigador, en privado él nos confesó que el motivo fue el hecho de promover un pensamiento divergente al “oficial”.  Por lo tanto este gran intelectual, siempre fue orillado a escribir sin financiamiento institucional y sin el acuerdo de esta “sagrada institución” que certifica quienes son investigadores y quienes no lo son. Zemelman, siempre debió escribir de manera independiente. Lo mismo ha sucedido con uno de los investigadores más prestigiosos en el área de las ciencias sociales de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) internacionalmente reconocido, me refiero a John Halloway, el Conacyt llegó a otorgarle el nivel 3, que constituye el grado más alto como investigador, cuando empezó a escribir algunos textos a favor del movimiento zapatista, lo bajaron a nivel 1, todos los investigadores de la BUAP enviaron una carta protestando contra esa arbitrariedad y lo tuvieron que volver a poner a nivel 3. Esto sucedió bajo el gobierno de Felipe Calderón.

Por tal razón los que trabajamos desde el pensamiento crítico, debemos hacer investigación casi siempre con nuestros propios recursos, y buscar de manera particular las casas editoras.

En efecto, el pensamiento crítico no investiga desde una postura fija, pre diseñada o estructura, que el positivismo denomina, “diseño, proyecto o protocolo de investigación”. El investigador que se sustenta en el pensamiento crítico, inicia todo proceso de investigación a partir de hipótesis de trabajo, dialoga con la realidad, es decir, trabaja desde una concepción dialéctica, construye y reconstruye, define y redefine el conocimiento, por lo tanto las hipótesis cambian constantemente, no estructura un “diseño fijo a priori”, sino a partir de un dialogo con el objeto que pretende descubrir. En la medida que  se dialoga con el objeto, va construyendo el marco teórico, en consecuencia la teoría no es el punto de partida de la investigación (como en el positivismo), sino que es el punto de llegada. Esto no quiere decir que no se tengan referentes teóricos, sí se tienen pero son solamente referentes, no teorías cerradas y únicas.

El investigador crítico, considera la realidad como totalidad concreta, lo que quiere decir que los distintos elementos se condensan o conjugan en el todo, no se puede conocer la parte si no se conoce el todo, en este sentido la particularidad  constituye la síntesis diferenciada de la totalidad. De esta afirmación se desprende que el pensamiento crítico siempre investiga desde un postura transdisciplinaria, es decir, no hay disciplinas sociales más importantes o determinantes para explicar el mundo social, más bien los problemas que se manifiestan en la sociedad deben ser abordados desde una postura que vea a la sociedad no en partes sino como totalidad concreta, el método dialéctico tiene la capacidad de ver un mismo problema desde diferentes dimensiones. En este sentido el pensamiento crítico aspira a construir una sola ciencia social, no “ciencias sociales”, que fragmenta la totalidad concreta.
 
Por otra parte, la concepción gnoseológica del pensamiento crítico, se inspira en la idea que hay que usar el conocimiento para aprovechar la potencialidad de la realidad y construir nuevas realidades sustentadas en una moral humanista. En consecuencia el pensamiento crítico se guía por una concepción utópica que considera la realidad como un proceso, una construcción que siempre puede avanzar hacia el mejoramiento de las condiciones humanas, una posibilidad “siempre posible, siempre viable”, rompe con toda forma de “leyes históricas” predeterminadas a favor del más fuerte o de los sectores dominantes, y deja abierta las capacidades y posibilidades sociales de trascendencia para avanzar  hacia un mundo más justo, más libre, más igualitario.  Recordemos que “el ser humano nunca hubiera logrado lo posible, si no hubiera buscado incesantemente lo imposible”, este es el sentido de la utopía que guía la investigación desde el pensamiento crítico, aplicando el método dialéctico en su dimensión cualitativa o cuantitativa indistintamente.

El pensamiento emancipatorio afirma que la realidad nunca está “dada” de una vez para siempre, al contrario siempre está “dándose”, es decir en constante construcción y cambio. De esta forma, se busca que una teoría explique  de manera abstracta el fenómeno concreto, teniendo siempre como horizonte una concepción utópica del mundo social, que proponga una mejor vida para la humanidad y en particular para los sectores más desfavorecidos.  Por tal motivo, el sistema de dominación actual llamado “globalización”, que es conceptualmente el capitalismo neo liberal representado de la manera más salvaje en todo el mundo a través de “redes”, no puede ser una utopía posible, ya que al tener como eje constitutivo la ganancia sin límites de unos pocos, provoca la pauperización de las mayarías y como consecuencia  destruye el principio de lo humano y depreda la naturaleza.

Sin embargo bajo la óptica del pensamiento único, el modelo instrumental positivista representado en sus diferentes construcciones, se ha constituido en la justificación teórica de esta forma de dominación, presentándose como un paradigma neutro, objetivo y despolitizado (Zizek, pp. 128-132), que sugiere la imposibilidad de liquidar al capitalismo triunfante y al mismo tiempo descalifica al pensamiento crítico, por considerarlo subjetivo y cargado de ideología.

Quinto Obstáculo

En su afán de mantener una postura neutral frente al objeto que se pretende estudiar, la investigación positivista sustentada en el método hipotético deductivo, propone “despersonalizar” todo proceso de investigación, no solamente en el contenido, sino también en la forma, esto quiere decir que en la redacción no debe existir ningún elemento que pueda dejar de manifiesto algún juicio de valor, compromiso o interés por parte del investigador. Por lo tanto, el modelo único y "correcto para escribir”, citar fuentes, darle forma a la bibliografía que se utiliza etc., se conoce como  el sistema de referencias Harvard y/o APA, que es la sigla de la Asociación Americana de Psicología, institución que sistematizó un modelo “único para escribir textos científicos” (sic). Inspirados en este procedimiento único que tiene como fin uniformizar la forma de cómo investigar y así alcanzar el grado de ser un verdadero científico, muchos autores se han dedicado hacer manuales para que todos los investigadores le den la misma forma a sus investigaciones (Contreras y Ochoa, 2010, Carnoiro et.al 2015). Esta forma única de escribir y citar las fuentes, acompañada de un paradigma positivista que pretende ser neutral y cuyo fin es despolitizar el trabajo intelectual, cierra el bucle o es la puntilla para justificar el discurso de las nuevas formas del poder global, caracterizada por la imposibilidad de hacer juicios de valor desde una postura crítica que cuestione las formas homogéneas de dominación.

En el caso mexicano, es el Conacyt que da la pauta, obligando a que los investigadores escriban  según el formato del modelo APA, si no lo hacen así quedan imposibilitados de llegar a ser un día SNI, ya que la mayoría de las revistas científicas que circulan en el país y en el extranjero, exigen que se escriba con este formato. Por otra parte, las revistas están orilladas también adoptar esta forma, de otro modo es difícil que obtengan el ISSN.

Congruente con el modelo positivista que promueve un conocimiento técnico-instrumental, el modelo APA propone escribir de manera neutral. No se puede escribir en primera persona singular o primera persona plural. Por ejemplo, en el primer caso, "constaté que  el bajo rendimiento escolar se debe a que el maestro no les enseña de manera adecuada" (primera persona singular), es el investigador quien habla. En el segundo caso "constatamos que el bajo rendimiento escolar se debe a que el maestro no les enseña de manera adecuada" (primera persona plural), son varios los que hablan. En ambos caso, según el positivismo técnico-instrumental, el o los investigadores hacen juicios de valor, por lo tanto la redacción es “subjetiva” carente de cientificidad. En consecuencia, se debe redactar de manera neutral, el investigador no debe asumir postura ni compromiso con el objeto investigado, más bien es ajeno a él. Por lo tanto, la redacción debería ser de la siguiente forma: “ se constata que el bajo rendimiento escolar se debe a que el maestro no enseña de manera adecuada", en este caso el investigador desaparece, el texto habla por sí mismo. Se imagina el lector, si los grandes sabios que han determinado el curso de la ciencias, se hubieran basado en estos principios rígidos de la APA, CONACYT O HARVARD, probablemente nunca hubiesen inventado o descubierto nada significativo.

Recordemos que todo proceso de investigación supone a priori un concepto de hombre y de sociedad, esto quiere decir que todo investigador expresa siempre en última instancia un compromiso con el objeto que investiga, de forma consciente o inconsciente siempre asume una posición valoral.

Sexto obstáculo

La mayoría de los maestros que trabajan a nivel superior, son profesionistas y no pedagogos ni investigadores de profesión, solo en los últimos años algunos han hecho maestría o doctorado en educación y han realizado tesis, incursionando de esta manera  en el campo de la ciencia de la educación y en el quehacer de la investigación científica, sin embargo son una minoría, la tendencia es que los docentes de este nivel  carecen de una formación en el campo de la educación y de la investigación. 

A pesar que en las mayorías de las universidades públicas se exige que los maestros desarrollen trabajo de docencia, vinculación, extensión e investigación, la mayoría se limitan exclusivamente a dar clases. Esta realidad limita a que los docentes se incorporen al SIN.

Finalmente, para que un maestro obtenga el perfil PROMEP uno de los principales requisitos es que realice investigación en equipo con los otros miembros del Cuerpo Académico al que pertenece. Pero al mismo tiempo, para ingresar al SNI se le sugiere que realice trabajos de investigación y publique de manera individual.

Lo recomendable sería que los maestros que ingresan a trabajar en las universidades públicas, tengan experiencia en el campo de la investigación, pero que también se revisara los criterios y reglas de inclusión al SNI, y así tener “cancha pareja”, en el sentido que también puedan valorar en su justa dimensión, los trabajos de investigación que son realizados con fundamentos distintos al positivismo técnico instrumental.

Fuentes bibliográficas

Bórquez Bustos, R., Basilio Loza, M. & Árziga Castañón, J.  (2013). La evaluación en el currículo por competencias. Contexto y acciones para su implementación en la Universidad Autónoma de Guerrero. México. Nuevo Horizonte.

Carnoiro et.al (2015).Guía PUCP para el registro y el citado de fuentes. Perú, Pontificia Universidad Católica del Perú.

Conacyt. (Consultado 20/09/ 2014). Sistema nacional de investigadores. ¿Qué es? Disponible en: http://www.conacyt.gob.mx/index.php/el-conacyt/sistema-nacional-de-investigadores  

Conacyt.  (Consultado el 23/09/2014). Disponible en: http://www.conacyt.mx/

Grundy, S. (1987). Producto o praxis del curriculum. Madrid. Morata.

Contreras, A. y Ochoa, R. (2010). Manual de redacción científica. Escribir artículos científicos es fácil, después de ser difícil. Una guía práctica. México. Ediciones de la noche.

Martínez, M. (2008). Epistemología y metodología cualitativa en las ciencias sociales. México. Trillas.

Monarca, H. (2009). Los fines de la educación, Madrid. Narcea.

Zizek, S. (2010). En defensa de la intolerancia, España, Público.

Autores:

1 Sociólogo, Politólogo y Doctor en Ciencia de la Educación. Docente Investigador de tiempo completo de la Unidad Académica de Sociología, de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil PROMEP. Miembro del Cuerpo Académico “Educación Cultura y Sociedad”. Clave UAGRO-CA-114.

2 Licenciada en Matemáticas, maestrante en Estadísticas y en Ciencias de la Educación. Colabora con el Cuerpo Académico Educación Cultura y Sociedad.

3 Maestro en Docencia Universitaria y Doctor en Desarrollo Regional. Docente Investigador de tiempo completo de la Unidad Académica de Sociología de la Universidad Autónoma de Guerrero. Perfil PROMEP. Miembro del Cuerpo Académico “Educación Cultura y Sociedad” Clave UAGRO-CA-114.