Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 5, No. 1. Trimestre enero-marzo de 2009. ISSN: 1870-7505

 

Administración y Crisis Económica

M.C. Baldomero Estévez Flores

 

La administración es un proceso que se lleva a cabo mediante funciones dentro de las organizaciones, ya sea empresas o instituciones. Inicia con la planeación y  continua con la organización, la dirección y el control. Estas funciones tienen que estar integradas de manera dinámica y dialéctica para que el sistema funciones. El fallo de una o más funciones dentro de este proceso puede originar problemas y, en ocasiones, el derrumbe de la organización, ya sea a nivel regional o internacional, que en otras palabras, es la crisis económica manifestada como “crisis monetaria, crisis de endeudamiento externo, crisis bursátiles y crisis bancarias”1           

Desde siglos anteriores científicos de la economía política,  como ejemplo Carlos Marx 2, han planteado que la crisis dentro del sistema capitalista se manifiesta de manera cíclica, primero con un exceso en la producción que los propios actores de la economía, quienes no son capaces de consumir todo el excedente producido. Administrativamente esto se debe a una mala planeación de la producción y distribución de la riqueza y se manifiesta como un sistema inoperante que no cumple con el principio de crecimiento, desarrollo y bienestar de la sociedad.                     

El filósofo Aristóteles consideraba a la especulación como un método antinatural donde el valor de uso de la mercancía y el uso del dinero con fines usureros dan al traste con la economía y nos indica que no debe confundirse el dinero con la riqueza, porque si bien, el dinero es riqueza, no toda la riqueza es dinero. Aristóteles tiene razón. El fenómeno de la especulación del dinero producto del excedente de la producción ha propiciado crisis cíclicas de corta o larga duración y que puede afectar de manera global.           

Para entender el concepto de crisis, el diccionario 3 nos dice que  crisis es una “mutación considerable que acaece a una enfermedad, ya sea para mejorarse o para agravarse el enfermo”. Mutación importante en el desarrollo de otros procesos. Paroxismo doloroso de ciertas enfermedades. Momento decisivo de un negocio, grave riesgo, peligro, angustia, trastornos periódicos y bruscos en el sistema económico. Estas definiciones bien se acoplan a la crisis que hoy padecemos y a su relación con una mala aplicación del proceso administrativo, donde una o más funciones no han sido bien aplicadas.           

En México, el gobierno está intentando solucionar la problemática de la crisis con  medidas económica y administrativas, como la inyección de dólares a la economía del país y medidas proteccionistas a  los sistemas financieros para evitar el colapso; sin embargo, todo parece indicar que estas medidas son mas de los mismo y, si de momento, se manifiesta un alivio, a largo plazo el problema de la crisis no está resuelto.           

A nivel internacional la situación es similar. Se trata de controlarla mediante nuevas reglas de juego, por ejemplo, el Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Timothy Geithner, ha planteado introducir reformas radicales para salir de la actual crisis. En su presentación ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes de ese país, señaló que el sistema debe estar preparado para resistir grandes conmociones, además de que las nuevas reglas son necesarias para evitar los excesos que llevaron a la quiebra a empresas poderosas  y a la pérdida de millones de dólares, lo que podría provocar una bancarrota global. Estas reglas incluyen nuevos y amplios poderes del presidente sobre instituciones financieras para regular su actividad mediante la creación de un sistema independiente con responsabilidad y capacidad a fin de proteger al consumidor y al inversionista así como alentar la cooperación internacional. Otra regla es la posibilidad de regular los fondos del capital privado, canjes de créditos morosos, fondos de cobertura, patrimonios y el mercado de derivados financieros para proteger a los inversionistas contra los impagos.
Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos, anunció que pronto dará a conocer un  plan del gobierno para la industria automotriz estadounidense, indicando que está industria debe introducir drásticas medidas con el fin de volverse lucrativas.           

Por otra parte, el jefe del Banco de las Comunicaciones del ahora poderoso país de China  y ex asesor del Fondo Monetario Internacional, Erh-Cheng Hwa, manifiesta que los Estados Unidos deben de ocuparse del caos que ha ocasionado. Esta propuesta es ampliada por el Presidente del Banco Central de China Zhou Xiaochuan y al cual se une Rusia proponiendo la creación de una nueva moneda para el comercio internacional que sustituya al  dólar, lo que sin duda provoca una problema más para la economía de Estados Unidos.
Como se observa,  estas declaraciones intentan poner en orden a la economía mundial. El problema es que no existe  organización y  poca coordinación entre los países que a pesar de estar dentro del mismo modelo de desarrollo capitalista cada quien ve sus intereses.

Por su parte, algunos Presidentes de países latinoamericanos  acusan a Estados Unidos, Inglaterra y España como los causantes de la crisis, por ejemplo, el Presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, en su discurso en la Cumbre de Líderes Progresistas llevado a cabo en Viña del Mar, Chile,  dijo: “Mi querido Gordon Brown, mi querido Biden, mi querido Zapatero, desafortunadamente ustedes tienen más responsabilidad en la debacle” 4 ,  por lo que pidió regulaciones transfronterizas para el futuro; así mismo, junto con la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, plantean  la necesidad de avanzar en medidas comunes contra la crisis económica, indicando no se debe demorar la reforma del fondo monetario, como tampoco el de inyectar fondos al Banco Mundial de Desarrollo (BMD).           

A su vez, otro grupo de países de América del Sur liderados por Venezuela, Bolivia, Ecuador y el caribeño país de Cuba, han propuesto la creación de una nueva región económica denominada Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) con el fin contrarrestar y de plantear métodos y prácticas económicas diferentes a la de los países poderosos como  Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania y Japón.           

En conclusión, observamos que en la actualidad existe una desorganización mundial de la economía, producto de una mal planeación, poco control y mínima dirección tanto a nivel regional, nacional y  mundial. Es necesario, entonces, iniciar políticas administrativas que conjunten acciones relevantes como una mejor distribución de la riqueza, el control de los capitales para hacerlos productivos y la dirección adecuada de los mismos hacia un desarrollo sustentable que contemple el cuidado del medio ambiente y el mejoramiento social.
           

1. Girón González, Alicia,  “Crisis Financieras” Instituto de Investigaciones Económicas, UNAM, año 2002, p. 8.

2. Fergurson, J.M., “Historia de la Economía”, ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1980, p.207-209

3. Diccionario Enciclopédico Universal, ed. Cultural S.A., España, 1992.

4. El Sur, Diario, Acapulco, Gro., domingo 29 de marzo de 2009, p. 25.

 

* M.C. Baldomero Estévez Flores. Profesor – Investigador. Coordinador del Cuerpo Académico "Sistemas y Modelos Administrativos" de la Universidad Autónoma de Guerrero.