Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 10, No. 2. julio-diciembre de 2014. ISSN: 1870-7505

 

La Evaluación;  Enjuiciamiento  Sistemático de los Productos del Aprendizaje

  1. Ignacio Paredes Ángeles*
    Sandra Luz Ávila Toscano **

    E. Andrés Uribe Alpizar ***
  2. Ignacio Paredes Medina****

Resumen


Con frecuencia algunos profesores preparan las pruebas de evaluación de manera apresurada, sin considerar las repercusiones en los discentes y como consecuencia, el aprendizaje significativo puede verse comprometido por unas prácticas de evaluación que no son consistentes con esa meta y para todos es conocido que para algunos docentes, evaluar es una actividad contemplada como obligación institucional y es aceptada con cierta complacencia dado que es una medida que les permite ejercer presión sobre los alumnos y mantener el orden en el aula, no así para otros  que utilizan los resultados de las evaluaciones para mejorar su actuación frente al grupo.

Abstract
Some Teachers often prepare their evaluation and assessment tests quickly and without taking into account their learners´ outcomes and consequences, compromising thus, the process of meaningful learning since such tests may turn out to be inconsistent with the original goal. It is common knowledge that to some teachers, “testing” is considered merely as an institutional must, accepted and practiced as part of the pressure exercised upon learners in order to keep classroom management under tight control. On the other hand, some other teachers do make good use of the outcome of evaluations to assess their own performance and improve their professional practice.

Palabras clave:
Evaluación, aprendizaje significativo, proceso didáctico.

Introducción

La evaluación se conformó históricamente como un instrumento ideal de selección y control con ella se trató de concretar formas de control individual y su extensión a formas de control social en el siglo pasado aparece como actividad y técnica cuyo nombre fue examen que pretendía valorar los conocimientos que poseían los alumnos después de la enseñanza impartida. En el siglo XX aparece el término test reemplazando al de examen. El test es considerado entonces, como un instrumento científico válido y objetivo, que podría determinar una infinidad de factores psicológicos de un individuo, como la inteligencia, las aptitudes e intereses y el aprendizaje.

La evaluación vista desde su perspectiva didáctica es una actividad sistemática y continua como el mismo proceso educativo, y tiene como misión especial recoger información fidedigna sobre el proceso de enseñanza aprendizaje y desde su perspectiva social; la evaluación refleja cuotas de calidad educativa, el uso optimo de los recursos y el nivel de competencia entre los individuos y las instituciones. “Desde esta vertiente se desprende la evaluación educativa que nació y se desarrollo en el siglo XX al amparo de la psicología experimental y se la concibe como una actividad sistemática integrada dentro del proceso educativo, y su finalidad es la optimización del mismo”. (Ruiz de Pinto, 2002, págs. 20-25).

Es necesario considerar que en el ámbito educativo se ha confundido siempre el termino evaluar con el medir; comprobar el rendimiento o cualidades de un alumno a través del uso de métodos específicamente cuantitativos, es una práctica común en la actualidad; Camacho (2001) sin embargo comenta que, “la evaluación va más allá de las teorías y prácticas de medición psicológica utilizadas desde los años 60, que daban respuesta a la realización de exámenes demandados por el sistema” (pp. 10-19), por esta razón, es conveniente, hacer la aclaración sobre los conceptos:

Diferencia entre medir y evaluar.

Medir: es el proceso de comparar para determinar el grado o la amplitud de alguna característica asociada con un objeto o persona, por ejemplo, cuando se determina el peso de un objeto. Evaluar: En el ámbito educativo hace referencia a cualquier proceso por medio del que alguna o varias características de un grupo de alumnos, profesores, materiales, programas u objetivos educativos, reciben la atención de quien evalúa, analizando y valorando sus características y condiciones en función de criterios o puntos de referencia para emitir un juicio relevante para la educación. (Sanchez, 2010).

La evaluación es control del conocimiento adquirido, de los aprendizajes de los alumnos, que deben ser acreditados en el acto de evaluación”, el asunto es cómo medir o evaluar objetivamente para constatar el grado en que los estudiantes han aprendido, dejando de lado la diversidad ya que se exige a todos los alumnos llegar al mismo nivel promoviendo aprendizajes por acumulación y reproducción de conocimientos.
Contenido

La evaluación en el proceso didáctico.

La evaluación tradicional positivista como herramienta en el proceso de enseñanza-aprendizaje es a veces un recurso para mantener la disciplina académica, acreditar socialmente los conocimientos, enseñar para evaluar después y la subordinación de la función educativa a la función social; pero en un proceso didáctico constructivista, propio del modelo típico de clasificación moderna, Bolivar (2005) asiente que “la evaluación por características funcionales y formales que adopta, se divide en diagnóstica, formativa y sumativa” (pp. 2.9),  y permite en cada fase recibir datos sobre su funcionamiento y disponer en su caso de  los elementos de mejora o rectificación necesarios.

En el caso de la evaluación continua se aprecian tres fases de evaluación: La primera evaluación diagnóstica; que se da en el inicio del hecho educativo, ilustra acerca de condiciones y posibilidades iniciales de aprendizaje o de ejecución de una o varias tareas, tiene como propósito tomar decisiones pertinentes para hacer el hecho educativo más eficaz, evitando procedimientos inadecuados, su función es Identificar la realidad de los alumnos, comparándola con la realidad pretendida en los objetivos y los requisitos o condiciones que su logro demanda. Se utilizan para este fin  pruebas objetivas estructuradas, explorando o reconociendo la situación real de los estudiantes en relación con el hecho educativo.  

La segunda, evaluación formativa; Fue introducida en el año 1967 por Michael Scriven para referirse a los procedimientos utilizados por los profesores con la finalidad de adaptar su proceso didáctico a los progresos y necesidades de aprendizaje observados en sus alumnos, se ajusta al paradigma de investigación que considera a la enseñanza como un proceso de toma de decisiones y al docente como al profesional encargado de adoptarlas. Se refiere a todo el proceso de aprendizaje de los alumnos, desde la fase de detección de las necesidades hasta el momento de la evaluación final o sumativa. Tiene una función de diagnóstico en las fases iniciales del proceso, y de orientación a lo largo de todo el proceso e incluso en la fase final, cuando el análisis de los resultados alcanzados tiene que proporcionar pistas para la reorientación de todos los elementos que han intervenido en él.

La tercera  la evaluación sumativa; Su objeto es conocer y valorar los resultados conseguidos por el alumno al finalizar el proceso de enseñanza-aprendizaje, recibe también el nombre de evaluación final, tiene por objeto establecer balances confiables de los resultados obtenidos al final de un proceso de enseñanza – aprendizaje,  pone el acento en la recogida de información y en la elaboración de instrumentos que posibilitan medidas fiables de los conocimientos a evaluar, tiene esencialmente la función social de asegurar que las características de los estudiantes respondan a las exigencias del sistema.

Pero también puede tener una función formativa de saber si los alumnos han adquirido los comportamientos terminales previstos por el profesorado, y en consecuencia, si tienen los prerrequisitos necesarios para posteriores aprendizajes, o determinar los aspectos que convendría modificar en una repetición futura de la misma secuencia de enseñanza – aprendizaje. (Huerta, 1994).
  
Evaluar de manera continua es un proceso que incluye una gran variedad de evidencias además de los exámenes parciales o finales es un sistema de control de calidad que puede ser determinado en cada etapa el proceso de enseñanza-aprendizaje, determina las necesidades de los alumnos y las demandas de objetivos desde la  función diagnóstica, formativa y sumativa obtiene información acerca de la estimación de necesidades, la selección y organización de experiencias, la elección de material didáctico y además controla la marcha del proceso educativo para comprobar si los procedimientos utilizados son los adecuados.

Según el nuevo modelo académico de la Universidad Autónoma de Guerrero  la evaluación se ha de centrar más en el proceso de aprendizaje que en los resultados, más en los objetivos de formación integral que en la sola adquisición de conocimientos, incluyendo el desarrollo de competencias intelectuales, la adquisición de competencias prácticas y de actitudes y valores, su objetivo es detectar las deficiencias de aprendizaje y evitar la reprobación y la deserción, no tiene un carácter selectivo, sino orientador, sobre todo en el caso de la evaluación diagnóstica y de la evaluación formativa, en el caso de la evaluación final, contribuye a la constante reelaboración de la estrategia docente e impide el establecimiento de pautas rutinarias y rígidas al finalizar el programa.

 

Tipo de evaluación de acuerdo al momento.

Diagnóstica
Permite poseer un conocimiento inicial de las capacidades del alumno.

  1. Diagnóstico cognitivo
  2. Diagnóstico de aptitudes y estrategias de aprendizaje.

Formativa
Permite al profesor aprender de la experiencia y juzgar si sus estrategias didácticas son las más apropiadas o no.
Permite identificar diferencias individuales y favorece la personalización de la relación educativa.

Final
Indica si el alumno alcanzó los objetivos de formación.
Indica si los objetivos de formación están bien planteados.
Ofrece elementos de evaluación del programa.

Tipo  de evaluación según la forma de realización

Heteroevaluación
El profesor evalúa a los alumnos, sea en forma grupal o individual.
Es externa al alumno

Autoevaluación
El alumno se evalúa a sí mismo.
Permite la autor reflexión del alumno.

Evaluación mixta
El profesor y el alumno evalúan juntos las actividades y su  aprovechamiento.
Permite el diálogo entre alumno y profesor.

Técnicas de evaluación de acuerdo al momento

Diagnóstica
Prueba
Información del tutor
Información del propio alumno

Formativa
Observación de los trabajos realizados en clase y fuera de ella.
Exposiciones orales ante el grupo
Formulación de problemas o cuestiones de la vida rea

Final
Medición de los resultados en función a los objetivos del programa.
Medición en función a las posibilidades del alumno midiendo el esfuerzo junto con el resultado.

Técnicas de evaluación de acuerdo a la competencia o contenidos.

Conceptuales
Pruebas orales,
 escritas  o prácticas etc.

Procedimentales
Pruebas de varias opciones
Exposición del alumno oral y escrita etc.

Actitudinal
Lista de control
Reporte  de investigación,  o ensayo etc.

Grafica uno. Evaluación del aprendizaje de la Universidad Autónoma de Guerrero. UAGro. (2005)

Los docentes y la evaluación

A partir de la estrategia  de Integración de funciones sustantivas la UAG propicia una formación integral, pertinente, socialmente comprometida, polivalente y competente , El modelo curricular integra las funciones sustantivas mediante: El diseño de unidades de aprendizaje que en su interior articulan procesos de docencia, investigación, extensión y vinculación; la constitución del maestro como un “docente – investigador – extensionista” y la docencia se concibe como el ámbito en el que se exponen y recrean los avances de la investigación y a su vez, ésta es un medio para el logro de aprendizajes significativos y relevantes centrados en el estudio de los problemas del entorno y en la búsqueda de propuestas de solución.

Bajo el cobijo de esta perspectiva institucional es razonable esperar que las calificaciones obtenidas en las diferentes evaluaciones reflejen la medida en que los estudiantes han alcanzado las metas generales propuestas en el plan de estudios; pero esto no siempre es así y es frecuente que exista una contradicción entre los objetivos de los profesores y sus prácticas de evaluación, por ejemplo, muchos docentes citan entre sus objetivos el apego irrestricto al Nuevo modelo educativo y académico, el desarrollo del pensamiento crítico y la aplicación de destrezas de alto nivel  propio del paradigma constructivista  del cual son dignos representantes; Jean Piaget, Jerome Bruner, David Ausubel, John Dewey., Salgado (2006), “en donde el profesor es capaz de reflexionar sobre sus modos de hacer en el aula para facilitar el aprendizaje de los alumnos, subordinando la enseñanza al aprendizaje”, en el entendido que el alumno no es un receptor pasivo y que es un actor de su propio aprendizaje. Sin embargo en los hechos las técnicas de evaluación que acostumbran utilizar sólo requieren el uso de conocimientos básicos y rara vez fomentan la aplicación de conocimientos o destrezas de alto nivel.

La falta de relación entre los exámenes y los objetivos lleva a una desorientación generalizada de los alumnos porque existe la contradicción entre el logro del objetivo de aprobar un examen y el uso de estrategias de alto nivel o el aprendizaje significativo; el conflicto suele resolverse casi siempre en favor de las estrategias o acuerdos que solucionan la necesidad de aprobar los exámenes. Gimeno (1996).

La realidad anterior nos obliga a prestar a la evaluación una atención especial ya que con frecuencia los profesores preparamos las pruebas de evaluación de manera apresurada, sin considerar las repercusiones en nuestros alumnos y como consecuencia, el aprendizaje significativo puede verse comprometido por unas prácticas de evaluación que no son consistentes con esa meta y para todos es conocido que para algunos docentes, evaluar es una actividad contemplada como obligación institucional y es aceptada con cierta complacencia dado que es una medida que les permite ejercer presión sobre los alumnos y mantener el orden en el aula y pocos son en realidad los docentes que utilizan los resultados de las evaluaciones para mejorar su actuación frente al grupo. Debe quedar claro que la evaluación es un instrumento didáctico pertinente, pero solo tiene sentido como resultante del conjunto de relaciones entre el nuevo modelo pedagógico de la Universidad Autónoma de Guerrero los objetivos, los métodos, los alumnos, la sociedad y el docente, para contribuir eficientemente en los avances para la democratización real de la enseñanza.

Conclusión

Es necesario hacer nuestra la actual propuesta educativa de la universidad autónoma de guerrero que se pronuncia por una acción formativa que contemple de manera equilibrada tanto los aspectos intelectuales como los morales y que potencie el desarrollo armónico de la personalidad de sus estudiantes, sin olvidar el contexto social en que viven. Universidad Autonoma de Guerrero, (UAGro., 2005).

Y recomendamos que el profesor sea capaz de reflexionar sobre sus modos de hacer en el aula centrando sus estrategias de aprendizaje a los objetivos cognitivos y afectivos para facilitar el aprendizaje de los alumnos, subordinando la enseñanza al aprendizaje en el entendido que el discente no es un receptor pasivo, es un actor de su propio aprendizaje. Salgado (2006), propone “que al evaluar se cualifiqueel grado de avance de cada discente, comparado con su propia condición anterior y no en relación a los demás compañeros de grupo”, de quien sabe más y quien sabe menos para evidenciar carencias frente a los compañeros de grupo, propiciando con esta acción perversa atribuciones de incompetencia entre los discentes.

 

Referencias Bibliográficas
Bolivar, A. (2005). Conocimiento didactico del contenido y didacticas especificas. revista    de curriculum y formacion del profesorado , 2-9.
Camacho, V. (2001). Personalidades juzgan el nuevo instituto de evaluacion. Educacion,  instituto mexicano de investigaciones educativas , 10-15.
Gimeno, S. J. (1996). Comprender y transformar la enseñanza. España: Morata .
Huerta, F. C. (1994). Enfoques y principios metodologicos de la evaluacion. Mexico: Trillas.
Ruiz de Pinto, L. (2002). "Evaluacion Y tipos de evaluacion". Clinica Medica VI catedra Facultad de medicina de la U.N.N.N.E. No. 118 , 20-25.
Salgado, G. E. (2006). Manual de docencia Universitaria. Mexico: ULACIT.
Sanchez, M. D. (2010). Evaluacion educativa en México. Mexico: Trillas.
Stuffebeam, D. S. (1993). "Evaluacion sistematica" Temas de evaluacion. Barcelona: Paidos.
UAGro., U. A. (2005). Modelo Academico. Chilpancingo Guerrero: Autor.

*M.C. Ignacio Paredes Ángeles

UATur., paredes773@hotmail.com

**M.C. Sandra Luz Ávila Toscano

UATur., sandraluzat@hotmail.com

***M.C. E. Andrés Uribe Alpizar

UATur., anduri42@yahoo.com

****P.L.T. Ignacio Paredes Medina (Estudiante).

UATur., cuentaspalro@hotmail.com