Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 10, No. 1. enero-junio de 2014. ISSN: 1870-7505

 

TECNOLOGÍA Y EXCLUSIÓN SOCIAL

(EFECTOS SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS)

  1. María del Rocío García Sánchez
  2. Guadalupe Godínez Alarcón

 

Resumen
En la década de los años sesenta y como respuesta a los problemas y necesidades que la humanidad requería, se reconocen los derechos humanos de la tercera generación con base en la participación, solidaridad y ligados al principio de cooperación y ayuda internacional.
En este grupo de derechos humanos de la tercera generación, quedan reconocidos el derecho a la autodeterminación, a la independencia económica y política, a la identidad nacional y cultural a la paz, a la coexistencia pacífica, al entendimiento y confianza, a la colaboración internacional y regional, a la justicia internacional, a un medio ambiente sano, al uso de los avances de las ciencias y la tecnología, etc
Es innegable que el avance vertiginoso de las nuevas tecnologías demuestra que los derechos humanos relacionados con las libertades e igualdad nunca serán un asunto concluido, ya que junto con estos avances y progresos tecnológicos se han generado nuevos fenómenos que trastocan la libertad, la igualdad de los seres humanos y que generan exclusión social.

Palabras Clave: derechos humanos, tecnología y exclusión social

 

Summary
In the decade of the sixties and in response to the problems and needs that humanity needed, the human rights of third generation based on participation, solidarity and linked to the principle of international cooperation and assistance are recognized.
In this group of human rights of the third generation, are recognized the right to self-determination, economic and political independence, national and cultural identity to peace, peaceful coexistence, understanding and trust, international collaboration and regional, international justice, a healthy environment, the use of advances in science and technology, etc
It is undeniable that the rapid advance of new technologies shows that human rights regarding freedom and equality will never be one closed case, since along with these developments and technological advances have created new phenomena that disrupt freedom, equality humans and generate social exclusion.

Keywords: human rights, technology and social exclusion.

  1. Introducción.

Indudablemente la injusticia social es una realidad que no permite acortar una brecha insuperable entre unos pocos países ricos y el resto de los habitantes del planeta. Estamos ante la presencia de una exclusión social, en donde los avances de la tecnología no llegan, a donde no se tiene acceso a estos adelantos.
La voluntad de construir una sociedad basada en los principios de justicia social y equidad tiene que traducirse en acciones que pongan de manifiesto que alcanzar ese objetivo es posible. De lo contrario, ¿Cómo podemos concebir la oportunidad de acceder a fuentes de información virtuales desde sitios remotos? o ¿Cómo aprender independientemente y reducir la presencia física de los docentes?
Cuando hablamos de exclusión no nos referimos al control de la información que algunos países ejercen para regular y censurar la información en internet y que violan las libertades de las personas. Nos referimos a la falta de oportunidad para tener acceso al uso de las tecnologías de la información producto de la marginación social.
Estas situaciones muestran el desigual acceso de las personas al uso de las tecnologías de la información a través de las cuales se puede obtener información y conocimientos importantes.

  1. Contenido

El avance vertiginoso de las nuevas tecnologías demuestra que los derechos humanos relacionados con las libertades e igualdad nunca serán un asunto concluido, ya que junto con estos avances y progresos tecnológicos se han generado nuevos fenómenos que trastocan la libertad y la igualdad de los seres humanos.
Esta nueva realidad, nos obliga a considerar el surgimiento de nuevas libertades como el de buscar y recibir información, la protección a la intimidad, la aparición de nuevos paradigmas éticos.
En sus inicios, el derecho a la información como un derecho humano y cuyos antecedentes surgen en el pensamiento filosófico de las Revoluciones Francesas y Americana, mantuvo un vínculo con la libertad de expresión, manifestada en la Declaración del Pueblo de Virginia de 1776. Este principio también se encuentra presente en el artículo 11 de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de1789.
Hoy, este derecho a la información se encuentra vinculado necesariamente al uso y acceso de tecnología, con igualdad de oportunidades y respeto a la libertad de todas las personas.  
Sin duda alguna, la igualdad constituye hoy un valor esencial para un verdadero progreso de la sociedad. En este sentido, mediante la aprobación de nuevas leyes que han planteado la igualdad como objetivo fundamental, en los últimos años nuestro país ha experimentado notables avances. Pero al mismo tiempo, resulta innegable que todavía es muy largo el camino que nos separa de una igualdad real en cuanto a derechos y oportunidades para alcanzar el desarrollo de una sociedad.
Es así, que en la tercera generación de los derechos humanos se encuentra la tecnología como un derecho humano, como un recurso fundamental que sirve como un medio para favorecer el desarrollo humano y la superación de las desigualdades sociales.
Sin embargo, la injusticia social es una realidad que no permite acortar una brecha insuperable entre unos pocos países ricos y el resto de los habitantes del planeta; ese espacio que separa a lo que conocemos como a las sociedades modernas con las sociedades marginadas.
Estamos ante la presencia de una exclusión social, en donde los avances de la tecnología no llegan, a donde no se tiene acceso a estos adelantos, a la falta de oportunidad para tener acceso al uso de las tecnologías de la información por marginación social.
En este sentido, es evidente la ausencia de un verdadero Estado Social de Derecho como una forma de organización política, económica y social encaminada a realizar la justicia social y la dignidad humana mediante el acatamiento de las servidores públicos a los principios, derechos y deberes sociales de orden constitucional, suprimiendo la desigualdad social.
La existencia de un Estado Social de Derecho, en el que se busca fortalecer los servicios y garantizar derechos esenciales para los individuos para mantener el nivel de vida requerido para una sociedad en el que se busca una posición para que la sociedad viva de una manera igual y justa. La igualdad de oportunidades y el bienestar social, son elementos primordiales de sociedades que desean ser justas; son posibilidades que tiene un ser humano para ser o hacer lo que mejor le parezca.
Pero la injusticia social es un fenómeno mundial que ha descendido preocupantemente la vida de muchas personas. Esta situación impide un desarrollo pleno de cada individuo y condiciona la forma de vivir de quienes la padecen.
Vivimos una etapa en la historia en la que las tecnologías de la información avanzan de manera acelerada y la sociedad tiene el derecho de mantenerse dentro del colectivo incluido en el nuevo marco tecnológico. Por ejemplo, la accesibilidad de internet debe permitir que cualquier persona en el mundo pueda difundir sus ideas, no obstante, no todas las personas tienen acceso a esta tecnología.

Desigualdad.
Incorporar a la discusión el tema de la exclusión en el acceso a las nuevas tecnologías de la información, involucra el aumento de la desigualdad social. Este aumento de la desigualdad está coligado a una serie de rasgos del modelo de desarrollo. Para ejemplificar esta situación recordemos las condiciones en que vive la niña Paloma Noyola quien hoy, es noticia internacional por ser una alumna brillante quien obtuvo el primer lugar nacional en matemáticas en la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares 2013 (ENLACE) en México, pero que no cuenta con una buena economía para vivir decorosamente y no recibe ayuda de ninguna dependencia gubernamental o el caso de Richard Londoñe Sullca, un niño de solo 12 años de edad, que vive en la pobreza y que en 2013, aprobó el examen de admisión a la Facultad de Matemática Pura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Perú, alcanzando uno de los puntajes más altos.
Ejemplos como estos son solo algunas muestras de la falta de acceso a las oportunidades sociales, económicas y definitivamente a la tecnología para lograr el desarrollo deseado.
El informe Promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión publicado por la Organización de las Naciones Unidas (2011), expone que el acceso a internet es el medio más poderoso del siglo para que los individuos puedan ejercer sus libertades tal y como está establecido en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.
Un nuevo modelo de sociedad está naciendo bajo el influjo de las nuevas tecnologías de la información generando cambios en la forma de educar, trabajar, enseñar y de comunicarnos.
Las tecnologías de la comunicación están cambiando nuestra forma de pensar y actuar en sociedad de una manera asombrosamente vertiginosa, sin que a veces exista pleno conocimiento del alcance de estos cambios.
Los cambios tecnológicos verificados en las últimas décadas están alterando la vida de millones de seres humanos. Muchos de esos cambios están resultando beneficiosos para la humanidad, pero también han surgido fenómenos de consecuencias inciertas y preocupantes, como el hecho de que sectores de la sociedad no tiene acceso al uso de las nuevas tecnologías de la información.
¿Cómo garantizar entonces el derecho a vivir dentro de los avances tecnológicos y en condiciones de suficiente dignidad humana? ¿Cómo podemos explicar que las políticas públicas promueven el progreso tecnológico y científico con la marginación social a la vez? ¿Cómo lograr una formación en competencias y habilidades cuando donde se educa no pertenece a un sector privilegiado?
Latinoamérica es la zona más desigual del mundo, y esto se observa en las dificultades de acceso a bienes y servicios, como también en las condiciones del hábitat.
De los datos estadísticos se desprenden grandes contrastes en las condiciones de vida de la población. Mientras que países como Argentina, Chile y Uruguay tienen una incidencia de pobreza nacional baja (inferior al 12% de la población), más de la mitad de los habitantes de Bolivia, Guatemala y Paraguay es pobre, y en Nicaragua y Honduras la tasa supera el 60%. El caso más dramático es Haití, donde, según los estudios de las Naciones Unidas realizados tras el terremoto que devastó parte del país en 2010, la pobreza ha aumentado hasta situarse en los niveles que tenía una década antes, cuando los pobres representaban más del 70% y los indigentes la mitad de la población15. En términos absolutos, de los aproximadamente 124 millones de pobres en ciudades de la región, más de la mitad viven en Brasil (37 millones) y en México (25 millones). (ONU-HABITAT, 2012, p.42).
La igualdad de oportunidades y el bienestar, son principios básicos de sociedades que aspiran a ser justas. Es la cantidad de opciones que tiene un ser humano en su propio medio, para ser o hacer lo que él desea ser o hacer. A mayor cantidad de opciones mayor desarrollo humano, a menor cantidad de opciones, menor desarrollo humano.

Un cuestionamiento complejo y difícil es definir qué elementos contribuyen a lograr estos principios, donde sin duda el uso a las tecnologías de la información es uno de los más notables. Pero la pobreza y la desigualdad mantienen una enorme proporción de niños en graves situaciones de carencia, incidiendo en un pobre aprovechamiento académico.
Cuando en un país existe la exclusión social en la que los servicios, bienes y recursos son proporcionados de manera desigual existe el riesgo de que un futuro próximo el crecimiento de estas sociedades marginadas, constituyan  un peligro para la paz social.
Toda esta situación de marginación social impiden el acceso al uso de nuevas tecnologías de la información. Se trata de incumplimiento por parte de los gobiernos de cada país que reduce las capacidades de una sociedad para tener la oportunidad de desarrollarse.
Es increíble que cuando las tecnologías de la comunicación avanzan día a día de manera acelerada, otras situaciones relacionadas con el bienestar de las sociedades están presentando un retroceso.
Existe una tendencia de regresión en el Estado Social de Derecho en el que muchos países muestran una  fragilidad económica y social, pues una gran parte de las personas se ven afectada por el desempleo, las desigualdades y todas sus consecuencias que estas últimas conllevan.
¿Se desarrollan las políticas públicas para abatir las desigualdades sociales en la misma dirección que los avances de las tecnologías de la comunicación?
Es necesario que los gobiernos de países latinoamericanos den prioridad a las exigencias más apremiantes de una sociedad, especialmente en el campo de la justicia social.
El Banco Mundial ha revelado que: “1.100 millones de personas viven con menos de un dólar al día y a 2.700 millones viven con menos de dos dólares diarios.
La pobreza es mucho más que la falta de bienes, pues las sociedades excluidas además de ser vulnerables a las crisis económicas, los desastres naturales, la violencia y la delincuencia, por lo general no cuentan con acceso a educación, servicios de salud adecuados, agua limpia e higiene, y menos al uso de las tecnologías de la información.
La igualdad de oportunidades y el bienestar, son principios básicos de sociedades que aspiran a ser justas; un cuestionamiento complejo y difícil es definir qué elementos contribuyen a lograr estos principios, donde sin duda la justicia social es una de los más notables.
El discurso de los Presidentes de países latinoamericanos acerca de que su mayor prioridad es abatir la desigualdad, demanda que antes se muestren pruebas sobre la construcción de un conjunto de políticas públicas que permitan revertir estas y otras situaciones que afectan el cumplimiento de los derechos de los pueblos.
Construir un país con equidad social no es posible sin la inclusión plena de todos los sectores de la sociedad. Cimentar una cultura de igualdad y respeto a las libertades no es posible en medio de una marginación y falta de oportunidades; forjar una sociedad de la información no es posible en medio de la descarnada pobreza y miseria en que viven muchos sectores marginados, excluidos, rezagados, rechazados.

Conclusión.
Desde una perspectiva de los derechos humanos las tecnologías de la información es un medio para que las personas desarrollen todas sus capacidades y potencialidades y alcanzar su desarrollo.
Las tecnologías de la información contribuye además a que podamos exigir y ejercer otros derechos humanos. Mediante las tecnologías de la información, las personas pueden exigir transparencia en la conducta de los gobernantes, participar en la construcción de sociedades democráticas a través de su libertad de asociarse, manifestarse y expresarse.
Las políticas públicas de países en vías de desarrollo se encuentran inmersas en una serie de contradicciones cuando reconocen en sus propias legislaciones el acceso a las tecnologías de la información como un derecho humano, pero no pueden suministrar los bienes más elementales con los que puede cubrir sus necesidades básicas y complementarias, y de la creación de un entorno en el que se respeten los derechos humanos.  
Es necesario que los gobiernos de los países en vías de desarrollo se comprometan, a corto plazo y responsablemente en todos los sectores de la sociedad a generar todos los medios y mecanismos necesarios para la realización de un desarrollo sostenible, equitativo con dimensión social y centrada en la persona.   

Fuentes de Consulta.
     Ayuso Anna, Pobreza, desigualdad y cohesión social: más allá de los Objetivos del Milenio, Edit. Fundación Centro Español de Estudios de América Latina, España, 2008.
     Rebolloso Gallardo Roberto, La Globalización y las Nuevas Tecnologías de Información, Edit. Trillas, México, 2010.
     Salinas Bertha, Tecnologías de Información Educación y Pobreza en América Latina, Edit. Plaza y Valdés Editores, México, 2004.
     Finquelievich Susana, Lago Martínez Silvia, (et al) TIC, Desarrollo y Reducción de la Pobreza: Políticas y Propuestas, Edit. Instituto de Investigaciones Gino Germani, Argentina, 2004.
     Katz Raúl,  El Papel de las TIC en el Desarrollo, Edit. Ariel, España, 2009.
Estado de las ciudades de América Latina y el Caribe 2012, ONU-HABITAT, Edit.     
     Programa  de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, 2012
     Informe de Seguimiento de la EPT (Educación para todos) 2011Panorámica Regional América Latina y el Caribe. UNESCO, 2011.

Fuentes electrónicas
La Rue , Frank, (19 de mayo de 2011) Promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y de expresión, [Documento WWW]
http://www.cndh.org.mx/sites/all/fuentes/documentos/Internacional/informeFrankLaRue.pdf

Declaración del Milenio (200) [Documento WWW]
http://www.un.org/spanish/milenio/ares552.pdf