Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 8, No. 2. Semestre julio-diciembre de 2012. ISSN: 1870-7505

 

La tutoría como acompañamiento de orientación al aprendizaje

Hernando Avilez Pineda1
Teresa de Jesús Rivas Pérez2
Ma. Elvia Chavarría Solís3
J. Ángel Compean Jaimez4

 

Introducción

La Unidad Académica  de Turismo de la Universidad  Autónoma de  Guerrero, como institución educativa que aspira a ser de vanguardia en la formación de profesionales del turismo, requiere la instrumentación de acciones que le permita mejorar no solo el perfil del egresado, sino mejorar la calidad del mismo.    Por ello estas acciones, tendrán éxito con la participación del profesorado de la institución, y la permanencia  de las acciones. 

El sistema de tutoría académica, a adoptar por la Unidad Académica, aspira a que el binomio tutor-alumno se interrelacionen en la búsqueda del mejoramiento no solo personal, intelectual y profesional del alumno, pero además a que un número creciente de estudiantes reciba atención, consejo y acompañamiento  permanente del profesorado de tiempo completo de la institución con el propósito de que sus inquietudes intelectuales, académicas y profesionales encuentren cauce de reflexión y solución que incida en la optima  profesionalización  del discente.

Por su parte, el tutor  en este programa será responsable de ofrecer orientación personal, facilitando el vinculo con los  expertos  que  puedan  resolver sus  inquietudes, acompañando  al alumno a efecto de que sus problemas académicos que  surjan   durante su estancia  en la institución   sean resueltos,  coadyuvando a que el tutelado concluya satisfactoriamente sus estudios universitarios, reduciendo con ello los índices de reprobación que  es uno de los primeros  obstáculos  que el  estudiante tiene que sortear al inicio  de su  carrera  profesional el rezago, y  la  deserción escolar.

Por lo que la  centralidad  del presente  ensayo   intenta  un análisis sucinto, destacando  desde los conceptos de tutorías y las diferentes acepciones que  desde la perspectiva   de distintos pedagogos   han emanado como consecuencia de trabajos de investigación y las  experiencias enriquecedoras obtenidas por los  expertos   en el  ámbito de las ciencias de la educación y sus repercusiones en el rendimiento escolar de los alumnos, que de esta manera se busca encontrar soluciones  por años postergadas a la problemática que enfrentan  las  Unidades  Académicas  de  la  Universidad  Autónoma  de  Guerrero..

Conceptualización  de  la  tutoría

La tutoría como asesoría  personalizada ha existido desde el hecho mismo del nacimiento de la educación, así se  tienen claros ejemplos desde la antigua Grecia donde figuras como Aristóteles que creó su propio método de enseñanza – aprendizaje, de tal suerte  que  la asesoría  siempre ha estado implícita en el acto de la transmisión o facilitación del conocimiento, ya sea como parte individual al alumno en una clase  grupal o personal.

“ El tutor es la persona encargada de orientar a los alumnos de un curso o de una asignatura.  La misma fuente señala que la acción de la tutoría es un método de enseñanza por medio del cual un estudiante o un grupo pequeño de estudiantes reciben educación personalizada e individualizada de parte de un profesor” (RAE,1992: 1472)

Los antecedentes de los sistemas de tutorías como modelos educativos complementarios al proceso de enseñanza-aprendizaje, no pueden precisarse con exactitud, en una fecha determinada, sin embargo, de  acuerdo  con   (Villarreal,2002:19  “ Se pueden detectar a lo largo de la historia, en la gran mayoría de las naciones, aún cuando no se le haya identificado en su momento como tal.  A través de  diferentes denominaciones como: asesoría, orientación, supervisión, acompañamiento de mentores consultas confidenciales, consejos o recomendaciones, monitoreo  etc.

Las tutorías en cualquier  mención o nombre  han estado presentes en países como,  Estados Unidos, Canadá ,  España, y  el Reino Unido , entre otros países Europeos ”   En México desde algunas décadas este  ejemplo  de programa  ha estado extendiéndose  horizontalmente en  todas  las universidades mexicanas primero como recomendación de la Asociación  Nacional  Universidades e Institutos de Educación Superior  ( ANUIES )  para eventualmente convertirse  en programa institucional como  ha sucedido en la propia universidad  de  estado.  

Las experiencias en el campo de los programas de tutoría son amplias y  de gran repercusión en muchas universidades nacionales  que nos permiten  abrigar con entusiasmo el éxito de trabajar conjuntamente  y de tener el respaldo institucional.  Los alentadores resultados que se han dado  en la historia de las universidades de Minnessota, Chicago, Illinois, Ohio, Missouri, Michigan  y Dakota del Norte de Estados Unidos y Canadá, también en la UNAM de México, Universidad de Guadalajara, Jalisco que han presentado resultados contundentes  de sus hallazgos.

De  España  esencialmente  de  la Universidad de Navarra   (   la tutoría es parte de la tarea propia de todo profesor y es un derecho de todos los alumnos),  y la Universidad Complutense de Madrid en España, país en el que, la actual reforma educativa, considera a la tutoría y la orientación del alumno, como un “ factor indispensable para mejorar la calidad educativa y presenta la figura del Profesor-Tutor como el orientador del aprendizaje autónomo de los alumnos.” (The international encyclopedia, 1992)

Otras investigaciones más de la ANUIES,   mencionan que  uno de los modelos tutórales más conocidos es el implantado desde hace más de 30 años, por la Open University , en el Reino Unido, la cual es una institución de educación a distancia  y que inició actividades educativas en 1971, con un modelo de tutoría académica personalizada, muy difundido en ese país.

“Los alumnos estudian en forma autónoma los materiales preparados para cada uno de los programas de sus materias, para posteriormente encontrarse con sus tutores, quienes les ayudarán a resolver problemas relacionados con su aprendizaje y además recibir sugerencias para fases siguientes”(ANUIES,1998:15).

Educación  centrada  en  el  aprendizaje

En el seno de una sociedad cuya dinámica se sustenta esencialmente en el conocimiento, la educación superior  que la  Unidad Académica de Turismo ofrece requiere transformarse teniendo como  eje una nueva visión y un nuevo paradigma para la formación de los estudiantes, entre cuyos elementos están el aprendizaje a lo largo de toda la vida, la orientación prioritaria hacia el aprendizaje autodirigido  bajo tres  premisas  fundamentales   recomendadas  por  la (UNESCO,1998) (aprender a aprender, aprender a emprender y aprender a ser)  “y la formación integral con una visión humanista y responsable ante las necesidades y oportunidades del desarrollo de nuestro país y  del Estado de Guerrero.

En este escenario, la atención personalizada del estudiante constituye, sin lugar a dudas, un recurso de gran valor, ya que al visualizar al alumno como el actor central del proceso formativo, además de propiciar el logro de los objetivos indicados, contribuye a la adaptación del estudiante al ambiente escolar y al fortalecimiento de sus habilidades de estudio y de trabajo.

Detectar y corregir problemas de autoestima en el proceso de aprendizaje, existen diferencias que dificultan e incluso impiden el proceso académico del alumno. Detectar a tiempo esas carencias permite poner los medios oportunos para que el alumno se encuentre, cuanto antes, en las mejores condiciones posibles para su desarrollo intelectual.

Ante un suspenso o un rendimiento inferior a las expectativas, la pregunta necesaria es: ¿por qué? Hasta que no se conoce con certeza la causa, o causas, de un bajo rendimiento escolar no existen   condiciones de plantear cuál es la solución idónea.

En primaria las causas predominantes son falta de atención familiar y dificultades de aprendizaje tales como la dislexia o el déficit de atención. Unas dificultades son solucionables desde el aula y otras requieren una confirmación mediante diagnóstico y, si es el caso, un tratamiento coordinado entre los medios que facilite el centro escolar y los externos que afronte la familia.

Cuando los alumnos van creciendo, además del agravamiento de las circunstancias comentadas al referirnos a la primaria, se añaden las propias de una adolescencia conflictiva. Muchos alumnos preadolescentes y adolescentes sin trabas de tipo intelectual, fracasan porque su motivación académica es muy baja, porque sus centros de interés distan mucho de los escolares o porque han debilitado su voluntad con una falta de esfuerzo o un hedonismo vital.

Por eso es fundamental que en la primera evaluación definamos muy bien las causas del fracaso escolar en cada uno de los alumnos afectados. Esta cuestión se verá como un elemento clave al hablar de las Juntas o reuniones de Evaluación. Si el problema supera las posibilidades del profesor ordinario, debe acudir en su ayuda el departamento de Orientación del Centro, sin que eso suponga la desatención en el aula.

Si resulta conveniente hacer una Adaptación Curricular, integrarlo en el aula de Necesidades Educativas Especiales o si basta con que el gabinete de orientación apoye a los profesores del aula es una decisión que conviene estudiar a fondo y ser asumida por parte de todos los elementos integrantes. Acudir al experto para confirmar un diagnóstico previo ordinariamente ahorra tiempo y esfuerzos al permitir orientar desde el comienzo las actividades de apoyo que sean precisas.

Si los problemas provienen de varias fuentes –dificultades académicas, problemas conductuales, etc. Será precisa la concertación ordenada de esfuerzos coordinados por el tutor.   No cabe duda de que un diagnóstico precoz facilita la intervención antes de que el problema se agrave o se mezcle con problemas de tipo conductual que en muchas ocasiones acompañan a los malos estudiantes.

¿Cómo  enfrentar la  diversidad  de problemas  del tutorado?

No es posible articular un sistema que prevea todas las posibles causas de un fracaso escolar y mucho menos remediarlas. Pero sí es cierto que unos tutores especialmente capacitados ayudarían a resolver problemas que, de no hacerlo a tiempo, van creciendo convirtiéndose en auténticos cánceres conforme avanza la vida escolar.

Los educadores no están capacitados para resolver todos los problemas que pueda presentar un alumno. Es imprescindible aprender a discernir en qué situaciones basta con los medios ordinarios y cuándo hay que acudir a un experto. El que le ayude un profesional no significa olvidar al alumno, pero sí se  tendrá que trabajar en  estrecha  colaboración  e  interés, siguiendo las pautas que  sugiera el profesional correspondiente.

En  variadas  ocasiones  se  presentan, problemas  complejos que  tienen soluciones sencillas. Un bajo rendimiento lector, con visos de fracaso escolar, más de una vez ha quedado resuelto con una visita al oculista, No es lo más frecuente, pero se da.

Cuando no se corrigen a tiempo, las dificultades tienden a agravarse y lo que al comienzo hubiera tenido una solución sencilla, luego se complica. Un buen especialista, con el diagnóstico acertado, puede resolver un problema con rapidez. Otras veces no; en algunos casos se requieren soluciones complejas que apenas llevan a lograr ligeras mejorías en  las deficiencias.

También es verdad que hay especialistas que no son auténticos expertos o cuyas aparentes soluciones causan más daño que beneficio. Es preciso conocer el prestigio, el tipo de tratamientos que recomienda, tener referencias de primera mano antes de poner al alumno en manos de un profesional de la psicología o de la psiquiatría. Esto no es más que una elemental medida de prudencia ante la variedad de corrientes, de escuelas, que hay en la sociedad. Conocer las posibles consecuencias de los consejos de un especialista forma parte del estudio que debe preceder a las decisiones tomadas en la educación de los hijos.

Es necesario que el profesional consultado conozca el entorno familiar y escolar de la persona atendida. Una disparidad de criterio entre los que inciden en la educación de un escolar puede tener consecuencias nefastas.

Es misión del educador, similar al médico de familia, detectar problemas y decidir si son corregibles por los procedimientos ordinarios al alcance de la escuela o familia o si, por el contrario conviene acudir a un especialista. Un tutor no tiene por qué saber de todo, pero sí debe tener el criterio suficiente para saber qué tipo de remedio aplicar. Llegar al paso del tiempo no sólo no resuelve, sino que agrava los problemas.

En la preparación de los educadores es preciso dar los instrumentos suficientes para esta tarea de diagnóstico y enseñarles, en caso de duda razonable, a derivar casos al especialista.

La experiencia de cientos de entrevistas con alumnos  dice que es muy útil atender y escuchar al alumno. Igualmente, o más, lo es conocer a la familia y su entorno.

Hay remedios muy técnicos que son eficaces independientemente de las circunstancias que rodean al caso.  En otras muchas situaciones es el conocimiento de esos factores ambientales lo que permite encuadrar adecuadamente el problema. Un problema de audición no guarda relación con el clima familiar, Un fracaso escolar puede ser que sí.

La educación es más compleja en la actualidad, aunque cuenta también con notables avances en el conocimiento de problemas como la dislexia, lateralidad cruzada, entre otros muchos; problemas que antes se “resolvían” por el procedimiento de atribuirlos a falta de capacidad intelectual.

De  acuerdo  con  Manú ( 2006.20“ La Universidad de vanguardia que exigen los nuevos tiempos significa acertar en las características idóneas que en su madurez requerirá el estudiante actual. Se considera que dos serán los indicios de la entidad de los centros educativos e instituciones educativas en general que gocen de prestigio en el futuro, serán aquellas instituciones: que sean capaces de ”:

  • Formar personalidades fuertes y equilibradas.
  • Permanecer alerta a los nuevos retos educativos.

La generación formada por los hombres y mujeres que actualmente están en el tramo de edad entre 20 y 30 años, cuentan con muchas virtudes, pero también- probablemente por la sociedad en que les ha tocado vivir- con un elemento tan desestabilizador que les acosa de forma sistemática.- la fragilidad emocional. Son muchos los que están descentrados en algunos de los aspectos básicos que toda persona debe resolver. “Su actitud religiosa, la configuración de su familia y el posicionamiento ante el trabajo, así son frecuentes las situaciones de indiferencia, además de la inestabilidad familiar y la ausencia de una vocación profesional firme. Sin duda la pérdida de valores y la crisis económica que azota a  sociedad en los tiempos actuales tienen que ver con la realidad en la que se desenvuelve el profesional del futuro.” (Mañu,2006:23)

Las Unidades Académicas deben tener siempre presente el contexto que les rodea, la situación concreta en que se desarrolla su labor; por ello, y en estos  años  más que nunca, las universidades con futuro deben ofrecer unos valores sólidos, arraigados y voluntariamente asumidos.

Así mismo, si se planteara  que distinguen a las personas recias, probablemente se  convendría  en lo que realmente las caracteriza es que está bien educado su carácter. Segú  Mañú (2006:20) La familia en primera instancia como esencia de él de la célula que germinará y las universidades en un segundo momento, en su empeño por formar personalidades tenaces, deben favorecer el fortalecimiento de la voluntad mediante un ejercicio de forma sistemática, así como dotar a los jóvenes de ideales, anhelos  para los cuales deberá vivir.”

En este objetivo de la formación de la personalidad, el cultivo de la autoestima tan necesario en muchos de  los jóvenes, pero debe apoyarse inevitablemente en la realidad. Varias son las zonas de estudios que deberían plantearse los departamentos de orientación vocacional, psicólogos y por supuesto el tutor para ayudar a los alumnos a configurar de forma adecuada su personalidad: encontrar el sentido al trabajo adecuado a su personalidad.

Las universidades que cuiden con esmero la formación de sus orientadores y además -manifestando un decidido apoyo en las familias en la educación de sus hijos- y que indudablemente obtengan aglutinar familias estables serán, sin duda, quienes logren en sus alumnos un alto porcentaje de personas equilibradas.

En una sociedad tan llena de exigencias como la actual con fuertes tendencias mundiales y nacionales producto tratados de libre comercio, de intensos intercambios entre personas y bienes, la formación continua resulta, sin lugar a dudas indispensable, es un hecho tan obvio, que en el futuro las mayores demandas educativas serán de formación permanente para graduados. “ Son varias las exigencias que esta nueva sociedad deberá tener presente para desarrollar su labor, preparar materiales útiles o simplemente llegar a sus alumnos de una forma adecuada.” (Mañú, 2006:23)

Conclusiones

Siempre que se escucha o lee sobre la educación según el cual, los currículos están sobrecargados, parece encubrirse una apuesta por el componente lúdico y  como consecuencia´  un descenso del nivel académico. Puede que el diseño de los proyectos curriculares de las distintas asignaturas admita mejoras y de hecho así debe ser; sin embargo, no  olvidar que el objetivo común es tan claro como importante: enseñar a pensar. No se trata, por lo tanto, de reducirlo a la mecanización de procedimientos, como tampoco debe limitarse a transmitir la información. Adquirir el pleno compromiso de hacer  de cada uno de los  tutorados asignados  agentes de cambio que puedan pensar y decidir  constantemente para tomar decisiones que le permitan  proyectar su propio fututo.

“El sistema educativo tiene que potenciar las destrezas de comprensión, raciocinio y expresión, como objetivos finales de altura” (Mañú (2006:22)  ). En este sentido, impartir cualquier Unidad  de  Aprendizaje siempre será sólido solicitar un estudio comprensivo, enseñar al tutorado a preguntarse el porqué de las cosas, para que sirven, que finalidad tendrán en mi formación, como me servirán en mi vida futura, son algunas posibles líneas de trabajo.

Bibliografía

Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES,1998). Los retos  de la Educación en el tercer milenio, en revista de la educación superior # 106
Declaración Mundial de las Naciones Unidas Para la Educación  Superior (UNESCO, 1998)  en el siglo XX1, visión  y misión, París, Francia.
Mañú, José  Manuel(2006).- Manual de Tutorías, Madrid,  España. Narcea, S. A  De  Ediciones. 
Real Academia de la  Española(1992) Diccionario editado por la Real Academia de la Lengua-Madrid, España.
The international encyclopedia of education(1992) .-  Granada Publishing & Oxford University Press.  
Villarreal R. Evangelina.-Tutorías (2002).- Lineamientos para la educación superior.  Universidad Autónoma de  Sonora. Citada en el documento de la ANUIES. México  

 

Autores:


1.- Doctor.- Unidad Académica  de Turismo. Universidad Autónoma de Guerrero, correo electrónico: hap375@hotmail.com 
2.- Maestra.- Unidad Académica de Turismo. Universidad Autónoma de Guerrero, correo electrónico: teripe1@yahoo.com.mx
3.- Doctora.- Unidad Académica de Turismo. Universidad Autónoma de Guerrero, correo electrónico: alemania196387@hotmail.com
4.- Maestro.- Unidad Académica  de Turismo. Universidad Autónoma de Guerrero. angelcompean@live.com.mx