Revista Digital de Tecnologías de la Información y Comunicación. Vol. 10, No. 2. julio-diciembre de 2014. ISSN: 1870-7505

 

LA VIOLENCIA A LAS MUJERES: HECHOS COTIDIANOS

  1. Antúnez-Nájera, Guadalupe *
  2. Castalleda-Carranza, Ismael**
  3. Brito-Organista, Alicia I.***

 

RESUMEN
El artículo presenta un marco referencia que permite observar datos que develan la urgente necesidad de atender la violencia a las mujeres en algunas latitudes del mundo, así como en nuestro país y fundamentalmente en nuestro estado de guerrero.  Asimismo, muestra hallazgo sobre una investigación que se realiza al interior de la Unidad Académica de Psicología, cuyo objetivo es, detectar la violencia a las mujeres estudiantes  en la vida cotidiana y quienes en sus relaciones interpersonales las violentan más.   La Organización de Naciones Unidas (ONU), en 1993,  define la violencia como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”

ABSTRACT
The paper presents a reference framework to observe data that reveal the urgent need to address violence against women in some latitudes of the world and in our country and in our state essentially warrior. It also shows findings on a research conducted within the

Academic Unit of Psychology, which aims to detect violence to women students in everyday life and in your relationships who violate the most. The United Nations (UN) in 1993, defines violence as "any act of violence based on belonging to the female or is likely to result in damage or physical, sexual or psychological suffering to women and threats of such acts, coercion or arbitrary deprivation of liberty, whether occurring in public or in private life "

Palabras Claves: Violencia, Violencia de género,  las estudiantes y Guerrero
  

Marco referencial  y conceptual sobre la violencia a las mujeres.


De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas (2009) aproximadamente el  70 por ciento de las mujeres experimentan algún tipo de violencia en el transcurso de su vida.  La violencia contra las mujeres afectan a familias  y comunidades de todas  las generaciones y por lo tanto,  a los grupos sociales. Esta violencia  no tiene cultura, religión o país, se aplica sin miramientos y desconoce fronteras. La violencia a las mujeres son comportamientos inadecuados dirigidos indudablemente a lastimarlas y controlarlas sin miramientos.

Las estadísticas del Banco Mundial (2009),  las mujeres entre los 15 y  44 años de edad corren mayor riesgo de ser violadas o maltratadas en casa que de sufrir cáncer, accidentes de vehículo, guerra y malaria.  Un estudio realizado por la ONG Plan Internacional en el año 2013, Bolivia es el país que registra el mayor número de mujeres que admiten haber sufrido algún tipo de violencia sexual o física(52%), seguido de Colombia (39%), Perú (39%) y Ecuador (31%).  Este último país,  registró  que un 78% de las niñas recibió algún tipo de maltrato en el hogar y 41% en la escuela.

En la Unión Europea se observan estadísticas que muestran la preocupante de atender la violencia a las mujeres, de acuerdo a la encuesta realizada por la FRA European Union Agency for Fundamental Rights en el 2012, durante los 12 meses previos a la entrevista de la encuesta, se calcula que 13 millones de mujeres experimentan violencia física; cifra que equivale a un 7 % de mujeres con edades de entre 18-74 años. Violencia sexual 3,7 millones de mujeres, cifra que equivale a un 2 % de mujeres con edades de entre 18-74 años.

Para la investigadora del Colegio de México, Torres Falcón, (2010), menciona que el termino violencia anota algunos elementos para su propia definición como la omisión intencional, transgresión de un derecho, daño y poder.  Para esta investigadora originalmente la violencia se dirigía al cuerpo físico como una forma de control emocional. Al aplicar la violencia, la persona que agrede lo hace de manera intencional, trastocando el derecho a la vida, a la salud o a la libertad con la consigna de ocasionar un daño e implícitamente a ejercer un poder sobre el violentado como una forma de sometimiento y control  sin excepción.  Sin embargo, cuando se habla de la violencia a las mujeres precisamente es de esa violencia que se dirige de parte de los hombre a las mujeres  por el hecho de ser mujeres.

La Organización de Naciones Unidas (ONU), en 1993,  define la violencia como “todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o sicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada”

En México, cuando se habla de violencia de pareja, se hace referencia a la ocurrida en el espacio doméstico (concepto que no alude exclusivamente al espacio físico de la casa o el hogar). Este tipo de violencia se reproduce como una forma de convivencia natural, que se conviene explícitamente en las normas culturales y sociales. En el Estado de México de 47 de 100 mujeres han sido violentadas en su mayoría apenas cursando la secundaria y el nivel medio superior por su pareja  en tanto que 40 de 100 que cursaban la instrucción superior manifiestan haber sido también maltradas de alguna manera. (Inegi 2011-2013).

Sin embargo, en tanto las mujeres no identifiquen estos comportamientos como inadecuados que dañan, desaprueban y controlan, y aun acepten ser merecedoras de la agresión será complicado coadyuvar a un estado de derecho que de garantía inmediata  a una vida libre de violencia entre los géneros. La cultura juega un papel preponderante que permea comportamientos basados en modelos  generacionales compartidos. Expresamente, la violencia ejercida por los hombres a las mujeres, sin considerar espacios sociales; familiares, escolares, laborales, religiosos y fundamentalmente ni edades, estatus sociales o económicos.

Varios especialistas en la materia, consideran que el tema de la violencia de genero contra las mujeres y las niñas es un tema pendiente, a pesar de todos los esfuerzos nacionales, estatales y municipales por prevenirla y atenderla, precisamente porque el accedo a los espacios de justicia encuentra obstáculo derivados de una tradición que permite la impunidad y por tanto, la tolerancia y aceptación de este problema.
La violencia de genero a la mujeres efectivamente es un tema pendiente que necesita ser abordado desde las diferentes perspectivas culturales, psicológicas, sociales, económicas, etc. En el Estado de Guerrero, si bien existen observatorios, instituciones públicas, asociaciones que abordan esta temática, y registran algunos datos de mujeres que son violentadas por los varones, estas cifras requieren  ser socializadas libremente y se tenga acceso a ellas. La dinámica cotidiana entre hombres y mujeres en este esta entidad, ha permitido cambios en relación a la violencia a las mujeres en las últimas dos décadas, sin embargo, perder la vida en un estallido violento familiar, continua siendo un riesgo bastante común  para las mujeres mexicanas del XXI. (Margarita Guillé, 2008).

Guillé (2008), menciona que en guerrero, “la causa más importante de mortalidad es el homicidio, los levantamientos y desapariciones, las mujeres han tenido que resistir la práctica, casi común, de la violación y el asesinato”. Los datos que se llegan a registrar  son desagregados por sexo y el tipo de delito, lo que dificulta la veracidad estadística de las agresiones contra las mujeres en este estado de guerrero.
En el 2014, en la región de Acapulco,  el Instituto Municipal de la Mujer, menciono haber recibido 20 quejas diarias por violencia contra las mujeres, lo que muestra la violencia no solo física, sino emocional. Se considera que en guerrero se ha avanzado en el tema de la igualdad en la mujer, pero todavía hay muchos adeudos con las mujeres, a trabajos iguales las mujeres siguen ganando menos que los hombres (Mojica Morga, 2014).
Recientemente se lleva a cabo una investigación sobre la violencia de genero a las mujeres en la Universidad Autónoma de Guerrero, en Acapulco,  encontrando hallazgos sorprendentes sobre la violencia que viven las estudiantes al interior de la Universidad, siendo el acoso sexual una de las agresión con mayor índice de agresión.

Acopio de datos de una Institución Académica sobre la violencia a las mujeres. Estudio cuantitativo.
En la Universidad Autónoma de Guerrero, las y los autores preocupados por detectar la violencia que viven las mujeres en el 2013, realizan un estudio para encontrar si las mujeres son violentadas en sus vidas cotidianas o no lo son.

Aplicando para ello el instrumento metodológico y de medición la Escala del Violentómetro, creado por la Unidad de Genero del Instituto Politécnico Nacional (IPN), en el 2009-2010. Instrumento que visualiza las diferentes manifestaciones de violencia que se encuentran ocultas en la vida cotidiana de mujeres y hombres, que la mayoría de las veces se confunden o desconocen.

La muestra estuvo conformada por el 40%  de las estudiantes de la generación 2009-2014,  de ambos turno correspondiente  a  75  mujeres.

La aplicación se realiza al azar  a un total de 15 estudiantes mujeres,  por cada grupo académico, en ambos turno.

En los resultados se observa que las estudiantes viven violencia física, psicológica y sexual. Un 62% manifestó haber sufrido violencia psicológica al ser chantajeadas, ridiculizadas, humilladas en público, recibir bromas hirientes y al ser intimidadas o discriminadas, en tanto que un 33% menciono haber recibido agresiones físicas como: caricias agresivas, empujones, patadas, arañones y golpes y un 5% expuso haber sido objeto de violencia sexual.

Otro dato importante que se observa en esta investigación es que la agresión aplicada a las estudiantes de psicología en sus vidas cotidiana un 31% menciono haber sido agredidas por su pareja, un 19% por extraños, en tanto un 18% expreso que por un amigo y un 12% dijo haber sido agredida por el padre, un 10% por la madre y en porcentajes menores por la expareja o algún profesor respectivamente.

Discusión


La formación profesional dota de recursos teóricos y prácticos para afrontar un mundo competitivo cada día más exigente en materia de salud mental al estudioso en psicología.  Este conocimiento formativo,  debieran permitir elementos de estima para fortalecer  y permitir el empoderamiento de las mujeres, si bien es  cierto,  que existen cifras que alarman la situación de la violencia en nuestro estado de guerrero y región,  la escuela, debe ocuparse de promover conocimientos  que permitan a las mujeres que la violencia no  es un acto de convención, sino todo lo contrario, un acto de reprobación, de rechazo,  de aprendizaje para decir no a la violencia.

El estado de Guerrero, presenta un escenario que vulnera los derechos,  las garantías individuales de cualquier ciudadano.  El periódico Reforma, en noviembre de 2014, presenta un comunicado del Subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana de la Secretaria de Gobernación, Roberto Campa, quien menciona que el Estado de Guerrero, es el estado mas violento del País pese a la reducción del número de delitos de alto impacto que se ha registrado.  Es el estado que presenta mayor número de homicidios por cada 100 mil habitantes.

La violencia a las mujeres,  por historia tiene una memoria que se trasmite y refrenda  de generación a generación,  por lo que las mujeres pareciera que por naturaleza son vulneradas,  expuestas, y aunado a esta situación identitaria y psicológica,  se observan otros factores sociales que están  promoviendo comportamientos inadecuado que preparan escenarios  mucho más violentos que develan el empoderamiento de los hombres.

No obstante a estos escenarios,  el trabajo por frenar la violencia a las mujeres desde los gobiernos, las mismas mujeres debe continuar  y  promover perspectivas de búsqueda de recursos para el logro de  la equidad e igualdad de género,  Las mujeres como dice Celia Amorós, deben continuar acordando, comunicándose,  en aras  lograr  un cambio social, cultural que permita  el respecto a los géneros y/o sexos.

 

BIBLIOGRAFIA
-Torres Falcón, Marta (2010), Cultura patriarcal y violencia de género. Un análisis de derechos humanos. Ed. Colegio de México. México, D.F.

-Red Nacional de Refugiod. Modelo de referencia de casos de violencia de género en Guerrero. (2008). (Disponible en www. cedoc.inmujeres.gob.mx/PAIMEF/Guerrero/gro01) { Consultado 17 de enero 2015).
-Instituto Nacional de Estadistica y Geografia. Panorama de violencia contra las mujeres en Guerero. ENDIREH 2011-2013. (Disponible en www.inegi.org.mx) {Consultado 17 de enero 2015).
-Cortes, E. Yolanda, Guevara, R. Mónica, y Antúnez, N. Guadalupe (2013). Violencia de género en el Nivel Superior de la UAGro. Editorial Académica Española. Alemania.
-EL sur, periódico. Recibe el Instituto Municipal de la Mujer 20 quejas diarias por violencia contra mujeres.(2014, 8 marzo). Acapulco, Gro. [ Disponible en suracapulco.mx/] { Consultado el 14 de enero de 2015).
-Reforma,  periódico, “Señalan a Guerrero como el más violento” (2014;  24 Noviembre),  Acapulco, Mexico. [Disponible en http://www.reforma.com/aplicacioneslibre/articulo/default.aspx?id] {Consultado el 14 de enero de 2015[

*Maestría en Psicoterapia Humanista.  Universidad Autónoma de Guerrero. Antunez142@yahoo.com.mx
**.Estudiante de la Licenciatura en Psicología. Universidad Autónoma de Guerrero. isma.castaneda.c@hotmail.com
***.  Estudiante de la Licenciatura en Psicología. Universidad Autónoma de Guerrero.  alicia.aibo@live.com,